Muwatta. Libro del Ayuno



Libro XVIII

EL LIBRO DEL AYUNO

 

18.1 Observación de la luna nueva para comenzar y terminar el ayuno de Ramadan

18.2 Poner la intención de ayunar antes del amanecer

18.3 Apresurarse a romper el ayuno

18.4 Ayunar durante Ramadan, cuando uno está en Yunub por la mañana

18.5 Autorización de besar, para un hombre que está ayunando

18.6 Abstenerse de besar cuando se ayuna

18.7 El ayuno cuando uno está de viaje

18.8 Que hacer al regresar de un viaje en Ramadan, o cuando se tiene intención de viajar en Ramadan

18.9 Kaffara (Reparación) por romper el ayuno de Ramadan

18.10 La sangría de un hombre que está ayunando

18.11 Ayunar en el día de Ashura (el día diez de Muharram)

18.12 Ayunar en los días de Fitr y de Adha, y ayunar continuamente

18.13 La prohibición de ayunar dos días consecutivas o más, sin romper el ayuno entre ellos (Wisal)

18.14 El ayuno de quien mata por error o pronuncia la formula Dhihar de divorcio

18.15 Lo que hace un hombre enfermo que está ayunando

18.16 La promesa de ayunar, y ayunar por el difunto

18.17 La recuperación de días perdidos de Ramadan y el Kaffara

18.18 Recuperación de los ayunos voluntarios (que se han roto)

18.19 La Fidya (compensación) de un hombre que rompe ayuno de Ramadan por debilidad

18.20 Recuperación de días que no se han ayunado de Ramadan, en general

18.21Ayunar en el día de duda

18.22 El ayuno en general


Libro XIX

EL LIBRO DEL I’TIKAF EN RAMADAN

19.1 Mención del I’tikaf

19.2 Cosas sin las cuales el I’tikaf no es posible

19.3 Salir del I’tikaf para dirigirse al Id

19.4 La recuperación del I’tikaf

19.5 Matrimonio en I’tikaf

19.6 Laylat al-Qadr


Libro VI
EL LIBRO DE LA ORACIÓN EN RAMADÁN


6.1 Estimulación por el deseo de la oración en Ramadán

6.2 Velar en oración en las noches de Ramadán



18.1 Observación de la luna nueva para comenzar y terminar el ayuno de Ramadan

1
Yahya me relató de Malik, de Nafia, de Abdullah ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, una vez mencionó Ramadan y dijo: «No comencéis el ayuno hasta que no veáis la luna nueva, y no rompais el ayuno (al final de Ramadan) hasta que la veáis. Si la luna nueva está oculta de vuestra vista por las nubes, entonces calcular (cuando debería ser).»

2
Yahya me relató de Malik, de Abdullah ibn Dinar, de Abdullah ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo:
«Un mes tiene veintinueve días. No comencéis el ayuno ni lo rompáis hasta que hayáis visto la luna nueva. Si la luna nueva está oculta de vosotros por nubes, entonces calculad (cuando debería ser).»

3
Yahya me relató de Malik, de Zawr ibn Zayd ad-Dili, de Abdullah ibn Abbas, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, mencionó en una ocasión Ramadan y dijo: «No comencéis el ayuno ni lo rompáis hasta que hayáis visto la luna nueva. Si la luna nueva está oculta de vosotros por nubes, entonces completad un total de treinta días.»

4
Yahya me relató de Malik que él había oído que una vez, en el tiempo de Uzman ibn Affan, se vio la luna nueva por la tarde y Uzman no rompió su ayuno hasta que la noche llegó y el sol se puso. Yahya dijo que había oído decir a Malik que alguien que ve la luna nueva de Ramadan estando solo debe comenzar el ayuno y no romperlo si sabe que ese día es parte de Ramadan. Y añadió: «Alguien que ve la luna nueva de Shawwal cuando está solo no rompe el ayuno, porque la gente sospecharía de la fiabilidad de uno de entre ellos que rompe el ayuno. Esta gente, cuando ven la luna nueva, deben decir: «Hemos visto la luna nueva.» Quien vea la luna nueva de Shawwal durante el día no debe romper su ayuno sino que debe continuar ayunando durante el resto del día. Esto es debido a que se trata realmente de la luna nueva de la noche entrante.» Yahya dijo que él había oído a Malik decir: «Si la gente está ayunando el día del Fitr pensando que todavía es Ramadan, y entonces les llega una evidencia definitiva de que la luna nueva de Ramadan se había visto un día antes de que ellos comenzaran a ayunar y de están ahora en el día treinta y uno, entonces deben romper el ayuno ese día, a cualquier hora que la noticia les llegue. No obstante, no rezan la oración del Id si oyen las noticias después de que el sol haya comenzado a declinar.»

18.2 Poner la intención de ayunar antes del amanecer

5
Yahya me relató de Malik, de Nafia, que Abdullah ibn Umar solía decir:
«Solo ayuna (realmente) quien pone la intención de ayunar antes del amanecer.»
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que A’isha y Hafsa, las esposas del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, también dijeron lo mismo.

18.3 Apresurarse a romper el ayuno

6
Yahya me relató de Malik, de Abu Hazim ibn Dinar, de Sahl ibn Sa’id as-Sa’idi, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «Permaneceran los hombres en el bien siempre que se apresuren a romper el ayuno.»

7
Yahya me relató de Malik, de Abd ar-Rahman ibn Harmala al-Aslami, de Sa’id ibn al-Musayyab, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «Permaneceran los hombres en el bien siempre que se apresuren para romper el ayuno.»

8
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Humayd ibn Abd ar-Rahman, que Umar ibn al-Jattab y Uzman ibn Affan, rezaban Magrib cuando veían que la noche oscurecía, antes de romper el ayuno, y esto era durante Ramadan.

18.4 Ayunar durante Ramadan, cuando uno está en Yunub por la mañana

9
Yahya me relató de Malik, de Abdullah ibn Abd ar-Rahman ibn Ma’mar al-Ansari, de Abu Yunus, mawla de A’isha, de A’isha, que ella oyó a un hombre, que estaba de pie ante la puerta del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, decir: «Mensajero de Allah, me levanto por la mañana en estado de impureza ritual mayor (yunub) y quiero ayunar,» y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «Yo también me levanto por la mañana yunub y quiero ayunar, entonces hago gusl y ayuno.» El hombre le dijo: «Tu no eres igual que nosotros. Allah te ha perdonado todas tus acciones equivocadas anteriores y futuras.» El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se enfadó y dijo: «Por Allah, espero ser, de entre todos vosotros, el más temeroso de Allah y el que tiene más conocimiento de como tener taqwa.»

10
Yahya me relató de Malik, de Abd ar-Rabbih ibn Sa’id, de Abu Bakr ibn Abd ar-Rahman ibn al-Hariz ibn Hisham, de A’isha y Umm Salama, las esposas del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, que el Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía levantarse por la mañana en estado de impureza ritual mayor (yunub) debido a relación sexual, y no a un sueño, en Ramadan, y después ayunaba.»

11
Yahya me relató de Malik, de Sumayy, mawla de Abu Bakr ibn Abd ar-Rahman ibn al Hariz ibn Hisham que él oyó a Abu Bakr ibn Abd ar-Rahman ibn al-Hariz ibn Hisham decir: «Mi padre y yo estabamos con Marwan ibn al-Hakam en la época en que él era amir de Madina, y alguien le mencionó que Abu Hurayra solía decir: «Si alguien empieza la mañana yunub, ha roto el ayuno para ese día.» Marwan dijo: «Te juro, Abd ar-Rahman, que debes ir a las dos Umm al-muminin, A’isha y Umm Salama, y preguntarles acerca de ello.»
«Abd ar-Rahman fue a visitar a A’isha y yo le acompañe. El la saludó y después dijo: «Umm al-muminin, estabamos con Marwan ibn al-Hakam cuando alguien le mencionó que Abu Hurayra solía decir que si alguien empezaba la mañana yunub había roto el ayuno de ese día.» A’isha dijo: «No es como Abu Hurayra dice, Abd ar-Rahman. ¿Acaso te desagrada lo que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía hacer?» y Abd ar-Rahman dijo: «No, por Allah.» A’isha dijo: «Doy testimonio de que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía levantarse por la mañana yunub debido a relación sexual, no a un sueño, y después ayunar ese día.» El continuó: «Después fuimos a visitar a Umm Salama, y Abd ar-Rahman le preguntó acerca del mismo asunto y ella dijo lo mismo que A’isha había dicho. Entonces emprendimos la marcha y fuimos a ver a Marwan ibn al-Hakam. Abd ar-Rahman le dijo lo que ambas habían dicho y Marwan dijo:
«Te juro Abu Muhammad que debes utilizar la montura que esta en la puerta e ir a ver a Abu Hurayra, que esta en su finca de al-aqiq, y decirselo.» Así, pues, Abd ar-Rahman montó y emprendió la marcha, y yo fui con él, hasta que llegamos a donde estaba Abu Hurayra. Abd ar-Rahman conversó con él durante un rato, y después le mencionó el asunto, y Abu Hurayra dijo: «No sé nada acerca de esto. Alguien me lo había dicho.»

12
Yahya me relató de Malik, de Sumayy, mawla de Abu Bakr, de Abu Bakr ibn Abd ar-Rahman, que A’isha y Umm Salama, las esposas del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijeron: «El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía levantarse por la mañana yunub a causa de relación sexual, no por un sueño, y después ayunaba.»

18.5 Autorización de besar, para un hombre que está ayunando

13
Yahya me relató de Malik, de Zayd ibn Aslam, de Ata ibn Yasar, que cierto hombre besó a su esposa cuando estaba ayunando en Ramadan. Esto le llenó de preocupación, y entonces envió a su esposa al Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, para que le preguntara en su nombre acerca de esto. Ella entró y vio a Umm Salama, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, y le mencionó el asunto, Umm Salama le dijo que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía besar cuando ayunaba. Ella regresó y le contó esto a su esposo, pero esto no hizo sino aumentar su preocupación, y dijo:
«Nosotros no somos como el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, lo que El quiere.»
Su esposa regresó a Umm Salama y encontró al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, con ella. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «¿Qué le acurre a esta mujer?», y Umm Salama se lo explicó. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «¿No le has dicho que yo mismo lo hago?» y ella dijo: «Se lo dije y ella volvió a su esposo y se lo dijo pero esto no hizo sino aumentar su preocupación y dijo: «Nosotros no somos como el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, Allah hace permisible para Su Mensajero, que Allah le bendiga y le conceda paz, lo que quiere.» El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se enfadó y dijo: «Por Allah, yo soy, de entre todos vosotros el que tiene más taqwa de Allah, y el que conoce mejor sus limites.»

14
Yahya me relató de Malik, de Hisham ibn Urwa, de su padre, que A’isha, umm al-muminin, que Allah este complacido con ella, dijo: «El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía besar a algunas de sus esposas cuando ayunaba,» y entonces se rió.»

15
Yahya me relató de Malik, de Yahya ibn Sa’id, que Atika binta Zayd ibn Amr ibn Nufayl, la esposa de Umar ibn al-Jattab, solía besar a Umar ibn al-Jattab en la cabeza cuando él estaba ayunando y él no le decía que no lo hiciera.

16
Yahya me relató de Malik, de Abu’n Nadr, mawla de Umar ibn Ubaydullah, que A’isha bint Talha le dijo que ella estaba una vez con A’isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, y su esposo, que estaba ayunando, vino a visitarla allí. Era Abdullah ibn Abd ar-Rahman ibn Abu Bakr as-Siddiq. A’isha le dijo: «¿Qué te está impidiendo acercarte a tu esposa y besarla y bromear con ella?» El dijo:
«¿Puedo besarla estando ayunando?» Ella dijo: «Sí.»

17
Yahya me relató de Malik, de Zayd ibn Aslam, que Abu Hurayra y Sa’d ibn Abi Waqqas solían decir que a alguien que estaba ayunando se le permitía besar.

18.6 Abstenerse de besar cuando se ayuna

18
Yahya me relató de Malik que él había oído que A’isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, decía, cuando mencionaba que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía besar ayunaba: «¿Y quién de entre vosotros es más capaz de controlarse a sí mismo que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz?»
Yahya dijo que Malik dijo que Hisham ibn Urwa ibn az-Zubayr había dicho:
«No creo que besar invite al bien para la gente que esta ayunando.»

19
Yahya me relató de Malik, de Zayd ibn Aslam, de Ata ibn Yasar, le preguntaron a Abdullah ibn Abbas acerca de que la gente besara cuando estaba a ayunando, y él dijo que lo permitía en hombres viejos pero lo desaprobaba en hombres jovenes.

20
Yahya me relató de Malik, de Nafia, que Abdullah ibn Umar solía prohibir besar y acariciar a la gente que estaba ayunando.

18.7 El ayuno cuando uno está de viaje

21
Yahya me relató de Malik de Ibn Shihab, de Ubaydullah ibn Abdullah ibn Utba ibn Mas’ud, de Abdullah ibn Abbas, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, emprendió viaje hacia Makka durante Ramadan, en el año de la conquista, y ayunó hasta que llegó a al-Kadid. Entonces rompió el ayuno, y asimismo lo hicieron todos los demás. Lo quela gente solía hacer era actuar de acuerdo con lo que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, hubiera hecho más recientemente.

22
Yahya me relató de Malik, de Sumayy, mawla de Abu Bakr ibn Abd ar-Rahman, de Abu Bakr ibn Abd ar-Rahman, de uno de los compañeros del Mensajero de Allah, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, ordenó a todo el mundo romper el ayuno en el viaje que hizo durante el año de la conquista, diciendo: «Fortaleceros para (hacer frente a) vuestros enemigos,» mientras que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, siguió ayunando. Abu Bakr dijo que el que le relató esto dijo: «Yo ví al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, derramar agua sobre su cabeza en al-Ary, debido a la sed o al calor. Entonces alguien le dijo al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: «Mensajero de Allah, un grupo de gente ha seguido ayunando cuando tu lo hicieste.» Entonces cuando el Mensajero de Allah estaba en al-Kadid, pidió un cuenco de agua y bebió y todo el mundo rompió el ayuno.»

23
Yahya me relató de Malik, de Humayd at-Tawil, que Anas ibn Malik dijo:
«Viajamos en una ocasión con el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, durante Ramadan, y los que estaban ayunando no criticaban a los que no lo estaban, y los que no estaban ayunando no criticaban a los que sí lo estaban.»

24
Yahya me relató de Malik, de Hisham ibn Urwa de su padre, que Hamza ibn Amr al-Aslami una vez le dijo al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: «Mensajero de Allah, yo soy un hombre que ayuna. ¿Puedo ayunar cuando viajo?» El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «Si quieres puedes ayunar, y si quieres puedes romper el ayuno.»

25
Yahya me relató de Malik, de Nafia, que Abdullah ibn Umar solía no ayunar cuando viajaba.

26
Yahya me relató de Malik que Hisham ibn Urwa dijo: «Mi padre, Urwa, solía viajar durante Ramadan, y nosotros viajabamos con él, y él solía ayunar, mientras que nosotros rompiamos el ayuno, y no nos decía que ayunaramos.»

18.8 Que hacer al regresar de un viaje en Ramadan, o cuando se tiene intención de viajar en Ramadan

27
Yahya me relató de Malik, que él había oído que Umar ibn al-Jattab, si estaba viajando durante Ramadan y sabía que llegaría a Madina al comienzo del día, llegaba ayunando.
Yahya dijo que Malik dijo: «Alguien que está de viaje, y sabe que llegará a su gente en la primera parte del día, y entonces el amanecer rompe antes de llegar, debe estar ayunando cuando llegue allí.» Malik dijo: «Alguien que tiene intención de salir (de viaje) durante Ramadan, y el amanecer despunta cuando aun se encuentra en su tierra, antes de haber salido, debe ayunar ese día.»
Malik dijo que un hombre que regresa de viaje durante Ramadan, y no está ayunando, puede tener relación sexual con su esposa, si lo desea, en el caso de que ella no este ayunando, y acabe de purificarse de su menstruación.

18.9 Kaffara (Reparación) por romper el ayuno de Ramadan

28
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Hunayd ibn Abd ar-Rahman ibn Awf, de Abu Hurayra, que un hombre rompió el ayuno de Ramadan y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le ordenó hacer kaffara liberando a un esclavo, o ayunando dos meses consecutivas o alimentando a sesenta pobres, y él dijo: «No puedo hacerlo.» Alguien le trajo un gran cesto de datiles al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y él dijo: «Coge esto y daló como sadaqa.» El dijo: «Mensajero de Allah, no hay nadie tan necesitado como yo.» El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se rió hasta que sus colmillos se hicieron visibles, y entonces dijo: «Comelos.»

29
Yahya me relató de Malik, de Ata ibn Abdullah al-Jurasani, que Sa’id ibn al-Musayyab dijo: «Un beduino vino al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, golpeandose el pecho y tirandose del pelo, y diciendo: «Estoy destruido.» El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «Por qué es eso?» y él dijo: «He tenido relación sexual con mi esposa cuando estaba ayunando en Ramadan.» El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le preguntó: «¿Puedes liberar un esclavo?», y el hombre dijo: «No.» Entonces le preguntó:
«¿Puedes dar un camello?», y el hombre respondió: «No.» El, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «Sientate,» y alguien trajo un gran cesto de datiles al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y le dijo al hombre: «Coge esto y dalo como sadaqa.» El hombre dijo: «No hay nadie más necesitado que yo,» y (el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz) dijo: «Comelos y ayuna un día por el día en que tuviste relación sexual.»
Malik dijo que Ata dijo que él le había preguntado a Sa’id ibn al-Musayyab cuantos datiles había en aquel cesto, y el dijo: «Entre quince y veinte sa’s.»
Malik dijo: «He oído decir a la gente de conocimiento que la kaffara especificada por el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, para un hombre que tuviera relación sexual con su esposa por el día, durante Ramadan, no tiene que pagarla quien rompe el ayuno, en un día en el que él está recuperando el ayuno de Ramadan, por haber tenido relación sexual con su esposa, o por otra causa. Unicamente tiene que recuperar ese día.»
Malik dijo: «Esto es lo que yo prefiero de cuanto he oído acerca del asunto.»

18.10 La sangría de un hombre que está ayunando

30
Yahya me relató de Malik, de Nafia, que Abdullah ibn Umar solía hacerse sangrías cuando ayunaba. Nafia dijo: «Más tarde dejó de hacerlo, y no se hacía la sangría hasta que había roto el ayuno.»

31
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que Sa’d ibn Abi Waqqas y Abdullah ibn Umar solía hacerse sangrías cuando estaba ayunando.

32
Yahya me relató de Malik, de Hisham ibn Urwa, que su padre solía hacerse sangrías mientras ayunaba y no rompía su ayuno. Hisham añadió:
«Unicamente le ví haciendose sangrías cuando ayunaba.» Malik dijo: «Hacer sangrías reprobable para aquél que está ayunando unicamente por temor de que se debilite, y si no fuera por eso no seria reprobable. No creo que un hombre al que se le haga sangría durante Ramadan, y no rompe su ayuno, deba nada, y no digo que tenga que recuperar el día en el que se le hizo la sangría, porque el hacer sangría solo es reprobable para alguien que ayuna, cuando su ayuno está en peligro. No creo que alguien a quien se le hace sangría, y después se encuentra bien como para continuar el ayuno hasta la noche, deba nada, ni tiene que recuperar ese día.»

18.11 Ayunar en el día de Ashura (el día diez de Muharram)

33
Yahya me relató de Malik, de Hisham ibn Urwa, de su padre, que A’isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, también solía ayunar en ese día, durante la yahiliyya. Después, cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, vino a Madina, ayunó en ese día y ordenó que se ayunara. Entonces el Ramadan se hizo obligatorio, y este se convirtió en el ayuno obligatorio (fard) en lugar del día de Ashura, pero quien quería ayunaba en el, y quien no quería no.»

34
Yahya me relató de Malik de Ibn Shihab, que Humayd ibn Abd ar-Rahman ibn Awf oyó a Mu’awiya ibn Abi Sufyan decir desde el mimbar en el día de Ashura, en el a;o en el que hizo el hayy: «Gente de Madina, ¿donde estan vuestros hombres de conocimiento? Yo oí al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, decir acerca de este día: «Este es el día de Ashura, y el ayuno en este día no se ha hecho obligatorio para vosotros. Yo estoy ayunando en él, y quien de vosotros quiera ayunar en él puede hacerlo, y quien no quiera no tiene por que hacerlo.»

35
Yahya me relató de Malik que él había oído que Umar ibn al-Jattab había enviado (el siguiente mensaje) a al-Hariz ibn Hisham, «Mañana es el día de Ashura, por tanto ayuna (en él) y dile a tu familia que ayune (también).»

18.12 Ayunar en los días de Fitr y de Adha, y ayunar continuamente

36
Yahya me relató de Malik, de Muhammad ibn Yahya ibn Habban, de al-Aray, de Abu Hurayra, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió el ayuno en dos días: el día de Fitr y el día de Adha.

37
Yahya me relató de Malik, que él solía oír a la gente de conocimiento decir: «No hay mal en ayunar continuamente, siempre y cuando uno rompa el ayuno en los días en los que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió ayunar, es decir: los días de Mina, el día de Adha y el día de Fitr, conforma a lo que nosotros hemos oído.» Malik dijo: «Esto es lo que yo prefiero de cuanto he oído acerca del asunto.»

18.13 La prohibición de ayunar dos días consecutivas o más, sin romper el ayuno entre ellos (Wisal)

38
Yahya me relató de Malik, de Nafia, de Abdullah ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió ayunar dos días consecutivos, o más, sin romper el ayuno entre ambos. Dijeron: «Pero, Mensajero de Allah, tu pracitcas wisal.» El, que Allah le bendiga y le conceda paz, respondió: «Yo no soy como vosotros. A mi se me da de comer y beber.»

39
Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zinad de al-Aray, de Abu Hurayra, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo:
«¡Guardaos de wisal! ¡Guardaos de wisal!» Dijeron: «Pero tu practicas wisal, Mensajero de Allah.» El, que Allah le bendiga y le conceda paz, respondió: «Yo no soy como vosotros. Mi Señor me alimenta y me da de beber.»

18.14 El ayuno de quien mata por error o pronuncia la formula Dhihar de divorcio

40
Yahya me relató, y yo mismo oí a Malik decir: «Lo mejor de cuanto yo he oído acerca de alguien que debe ayunar dos meses consecutivos a causa de haber matado a alguien por error o haber pronunciado la formula dhihar de divorcio, cuando cae gravemente enfermo y tiene que romper su ayuno, es que si se recobra de su enfermedad y está lo suficientemente fuerte como para ayunar, no debe posponer (la reanudación de su ayuno). Reanuda su ayuno a partir del punto en que lo dejó.
«Del mismo modo, una mujer que tiene que ayunar a causa de haber matado a alguien por error, no debe posponer la reanudación de su ayuno en cuanto haya quedado pura después de su periodo. Ha de reanundar su ayuno a partir del punto en que lo dejó.
«Nadie que, según el Libro de Allah, tenga que ayunar durante dos meses consecutivos, puede romper su ayuno a no ser por una razón enfermedad o menstruación. No debe viajar y romper su ayuno.» Malik dijo: «Esto es lo mejor de cuanto yo he oído acerca del asunto.»

18.15 Lo que hace un hombre enfermo que está ayunando

41
Yahya dijo que él había oído a Malik decir: «Lo que yo he oído decir a la gente de conocimiento es que si un hombre se ve afligido por una enfermedad que le hace el ayuno muy difícil, que le fatiga y le extenúa, puede romper su ayuno. Este es el mismo caso que el de un hombre enfermo en la oración, a quien le resulta demasiado difícil y agotador estar de pie, (y Allah sabe mejor que el esclavo que eso es una excusa para él y que no puede ser realmente descrito). Si el hombre se encuentra en tal estado, reza sentado, y el din de Allah es fácil.
«Allah ha permitido al viajero romper el ayuno cuando viaja, aun cuando tiene más fuerza para ayunar que un hombre enfermo. Allah, el Exaltado, dice en Su Libro: «Quien, de vosotros, esté enfermo o de viaje (debe ayunar) un numero (igual) de días después,» por tanto Allah ha permitido que un viajero rompa su ayuno en el curso de un viaje, y siendo asi que es más capaz de ayunar que un hombre enfermo.»

18.16 La promesa de ayunar, y ayunar por el difunto

42
Yahya me relató de Malik que él había oído que a Sa’id ibn al-Musayyab le preguntaron si un hombre que había prometido ayunar un mes podía ayunar voluntariamente, y Sa’id dijo: «Debe cumplir su promesa antes de hacer ningún ayuno voluntario.»
Malik dijo: «Si alguien muere sin haber cumplido su promesa de liberar a un esclavo, de dar sadaqa o de dar un camello, y hace un legado de que se cumpla su promesa con su propiedad, entonces la sadaqa o el regalo del camello de toman de un tercio de su propiedad. Se le da preferencia a este sobre los demás legados, excepto cosas de una naturaleza similar, porque, a causa de su promesa, este se ha hecho necesario, mientras que no es el mismo caso con algo que él diera voluntariamente. Estas (donaciones voluntarias y promesas) se asignan de un tercio limitado de su propiedad, y no de su totalidad, puesto que si el hombre muerto pudiera disponer de toda su propiedad podría retrasarse en asignar lo que le era necesario (es decir, cumplir sus promesas) que nadie re clamaba (como deudas). Si esto (es decir, disponer libremente de su propiedad) se le permitiera, él retrasaría estas cosas (es decir, sus promesas), hasta que, estando cerca de la muerte, las designara, pudiendo consumir estas todo su propiedad. No debe hacer esto.»

43
Yahya me relató de Malik que él había oído que le solían preguntar a Abdullah ibn Umar: «¿Puede ayunar alguien por otro, o hacer la oración por otro?» y él respondía: «Nadie puede ayunar ni hacer la oración en nombre de otro.»

18.17 La recuperación de días perdidos de Ramadan y el Kaffara

44
Yahya me relató de Malik, de Zayd ibn Aslam, de su hermano Jalid ibn Aslam, que Umar ibn al-Jattab rompió el ayuno en una ocasión en un día nublado, pensando que el atardecer había llegado y que el sol se había puesto. Entonces vinó a él un hombre y le dijo «Amir al-muminin, el sol ha solido,» y Umar dijo: «Este es un asunto facíl. Fue nuestra deducción (iytihad).»
Malik dijo: «De acuerdo con nuestro parecer, y Allah lo sabe mejor, a lo que refería cuando dijo: «este es un asunto facíl» era a recuperar el ayuno, y a cuán ligero era el esfuerzo y a cuán facíl era. Decía (en realidad): «Ayunaremos otro día en su lugar.»

45
Yahya me relató de Malik, de Nafia, que Abdullah ibn Umar solía decir:
«Quien rompe el ayuno en Ramadan porque está enfermo o de viaje debe recuperar los días que ha perdido consecutivamente.»

46
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que Abdullah ibn Abbas y Abu Hurayra discrepaban acerca de la recuperación de los días perdidos de Ramadan. Uno de ellos decía que se hacían por separado y el otro decía que se hacían consecutivamente. El no sabía cual de los dos era el que había dicho que se hacían por separado.

47
Yahya me relató de Malik, de Nafia, que Abdullah ibn Umar solía decir:
«Si alguien se fuerza a si mismo a vomitar, mientras está ayunando, tiene que recuperar un día, pero si no puede evitar vomitar no tiene que recuperar nada.»

48
Yahya me relató de Malik, de Yahya ibn Sa’id, que él había oído como a Sa’id ibn al-Musayyab le preguntaron acerca de la recuperación de los día perdidos de Ramadan, y Sa’id dijo: «Lo que yo prefiero, con respecto a los días perdidos en Ramadan, es recuperarlos consecutivamente y no por separado.»
Yahya dijo que él había oído a Malik decir, acerca de alguien que recuperaba por separado los días que había perdido de Ramadan, que no tenía que repetirlos. (Lo que había hecho) le era suficiente. No obstante era preferible que los hiciera consecutivamente. Malik dijo: «Quien come o bebe por inconsciencia o por olvido en Ramadan, o durante cualquier otro ayuno obligatorio que tenga que hacer, tiene que ayunar otro día en su lugar.»

49
Yahya me relató de Malik que Humayd ibn Qays al-Makki dijo: «Yo estaba con Muyahid cuando él estaba realizando el tawaf alrededor de la Ka’ba, y un hombre se acercó a él y le preguntó si los días (de ayuno) por kaffara debían ayunarse consecutivamente, o bien podían hacerse por separado. Yo le dije: «Sí, se pueden hacer por separado, si la persona así lo desea.» Muyahid dijo: «No debe separarlos porque en la recitación de Ubayy ibn Ka’b se habla de ellos como de tres días consecutivos.» Malik dijo: «Lo que yo prefiero es lo que Allah ha especificado en el Qur’an, es decir, que se ayunan consecutivamente.» Le preguntaron a Malik acerca de una mujer que empezó el día ayunando, durante Ramadan, y, si bien estaba fuera de los días de su periodo, manaba sangre fresca de ella (es decir, sangre no menstrual). Entonces ella esperó hasta la noche para (intentar) ver lo mismo, pero no vió nada. Después, al día siguiente por la mañana, tuvo otra hemorragia, aunque más pequeña que la primera. Más tarde, algunos días antes de su periodo, la hemorragia se detuvo completamente. Le preguntaron a Malik que debía hacer acerca de su ayuno y su oración, y él dijo: «Esa sangre es como la sangre menstrual. Cuanla vea debe romper el ayuno, y después recuperar los días que ha perdido. Después, cuando la sangre menstrual se haya dentenido completamente, debe hacer gusl y ayunar.» Le preguntaron a Malik si alguien que se hacía musulman el último día de Ramadan debía de recuperar el Ramadan entero, o si debía simplemente recuperar el día en el que se había hecho musulman, y él dijo: «No tiene que recuperar ninguno de los días que han pasado. Comienza a ayunar a partir de ese día. Lo que a mi me satisce más es que recupere el día en el que se hizo musulmán.»

18.18 Recuperación de los ayunos voluntarios (que se han roto)

50
Yahya me relató de Malik de Ibn Shihab, que A’isha y Hafsa, las esposas del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, empezaron una mañana un ayuno voluntario, y, más tarde, les dieron comida y ellas rompieron con esta el ayuno. Entonces el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, entró. A’isha dijo: «Hafsa se anticipó a hablar antes que yo -pues era hija de su padre (Umar ibn al-Jattab)- y preguntó:
«Mensajero de Allah, A’isha y yo empezamos un ayuno voluntario por la mañana y después nos trajeron comida y pompimos el ayuno con ella.» El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «Ayunad otro día para recuperar el que habéis perdido.»
Yahya dijo que él oyó Malik decir: «Quien come o bebe por negligencia u olvido durante un ayuno voluntario no tiene que repetir su ayuno, pero debe continuar ayunando lo que quede de ese día en el que ha comido o bebido, estando haciendo ayuno voluntario, y no debe detener el ayuno. Alguien a quien le ocurre algo inesperado que le hace romper su ayuno voluntario, no tiene que romper su ayuno si lo ha roto por una razón justificada, y no simplemente por haber decidido romper su ayuno. Del mismo modo que no considero que alguien tenga que repetir una oración voluntaria si ha tenido que interrumpirla a causa de un escape (de gases u orina) que no haya podido evitar y que hiciera necesario repetir el wudu.»
Malik dijo: «Una vez que un hombre ha empezado a hacer cualquiera de las acciones rectas (al amal as-saliha) como la oración, el ayuno y el hayy, o acciones rectas semejantes a estas, y de caracter voluntario, no debe interrumpirla hasta haberla completado conforme a la sunna de esa acción en concreto. Si pronuncia el takbir no debe parar hasta haber rezado dos rak’as. Si esta ayunando no debe romper el ayuno hasta haber completado el ayuno de ese día. Si se pone el ihram no debe regresar hasta haber completado el hayy, y si comienza a hacer tawaf no debe interrupirlo hasta no haber completado siete vueltas alrededor de la Ka’ba. No debe interrumpir ninguna de estas acciones una vez que las ha comenzado, a no ser que le ocurra algo, como una enfermedad, o algúna otra cosa por la que se puede excusar a un hombre. Esto es porque Allah, el Bendito y Exaltado, dice en Su Libro: «Y comed y bebed hasta que el hilo blanco del alba del hilo negro, y después completad el ayuno hasta la noche,» (Sura 2, ayat 187), y por tanto debe completar su ayuno como Allah ha dicho. Allah, el Exaltado, también dice: «Y completad el hayy y el umra por Allah,.» de modo que si un hombre se pone en ihram para realizar un hayy voluntario, habiendo hecho ya un hayy obligatorio (en una ocasión anterior), no debe interrupir su hayy, una vez que lo ha comenzado, ni quitarse el ihram cuando está en la mitad de su hayy. Cualquier que comience un acto voluntario debe completarlo una vez que lo ha empezado, del mismo modo que ha de completarse un acto obligatorio. Esto es lo mejor de cuanto yo he oído.»

18.19 La Fidya (compensación) de un hombre que rompe ayuno de Ramadan por debilidad

51
Yahya me relató de Malik que él había oído que Anas ibn Malik solía pagar fidya cuando, habiendo llegado a la vejaz, ya no podía resistir el ayuno.
Malik dijo: «No considero que hacer esto sea obligatorio, pero lo que yo prefiero es que un hombre haga el ayuno cuando es lo suficientemente fuerte para ello. Quien paga compensación entrega un mudd de alimento por cada día, utilizando el mudd, del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz.»

52
Yahya me relató de Malik que él había oído que le habían preguntado a Abdullah ibn Umar acerca de lo que debía hacer una mujer embarazada cuando el ayuno se le hacía demasiado difícil y temía por su hijo, y él dijo: «Debe romper el ayuno y alimentar a un hombre pobre con un mudd de trigo por cada día, utilizando el mudd del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz.»
Malik dijo: «La gente de conocimiento considera que tal mujer debe cada uno de los días de ayuno que haya perdido, pues Allah, el Exaltado y Glorificado, dice: «Y aquellos de vosotros que estén enfermos o de viaje deben ayunar un numero igual de otros días,» y ellos consideran su embarazo y su preocupación por su niño como una enfermedad.»

53
Yahya me relató de Malik, de Abd ar-Rahman ibn al-Qasim, que su padre solía decir: «Si alguien tiene que recuperar días de ayuno perdidos de Ramadan y no los hace antes de que llegue el Ramadan siguiente, teniendo las fuerzas suficientes para hacerlo, debe alimentar a un hombre pobre con un mudd de trigo por cada día que haya perdido, y además, tiene que ayunar los días que debe.»
Yahya me relató de Malik que él le había oído decir lo mismo a Sa’id ibn Yubayr.

18.20 Recuperación de días que no se han ayunado de Ramadan, en general

54
Yahya me relató de Malik, de Yahya ibn Sa’id, de Abu Salama ibn Abd ar-Rahman, que él oyó a A’isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, decir: «Me solía ocurrir que tuviera que recuperar días de Ramadan, y no poder hacerlos hasta que llegaba Sha’ban.»

18.21 Ayunar en el día de duda

55
Yahya me relató de Malik que él había oído a la gente de conocimiento decir a la gente que no ayunaran en el día de Sha’ban cuando había duda (acerca de si era Sha’ban o Ramadan), si con ello pretendían ayunar el ayuno de Ramadan. Ellos consideraban que quien ayunara en ese día sin haber visto (la luna nueva) tenía que recuperar ese día si se confirmaba posteriormente que ese día era parte de Ramadan. Por lo demás, no encontraban mal alguno en el ayuno voluntario en ese día. Malik dijo: «Esto es lo que nosotros hacemos, y lo que yo he visto hacer a la gente de conocimiento de nuestra ciudad.»

18.22 El ayuno en general

56
Yahya me relató de Malik, de Abu’n Nadr, el mawla de Umar ibn Ubaydullah, de Abu Salama ibn Abd ar-Rahman, que A’isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía ayunar tanto que nosotros pensabamos que nunca terminaría de ayunar, y permanecía sin ayunar tanto que nosotros pensabamos que ya no volvería a ayunar. Nunca vi al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, ayunar un mes entero, excepto el mes de Ramadan, y nunca le vi hacer tanto ayuno como hacía en el mes de Sha’ban.»

57
Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zinad, de al-Aray, de abu Hurayra, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo:
«El ayuno es una protección. Cuando ayunéis no os comportéis obscena o neciamente, y si alguien discute con vosotros u os insulta, decid:
«Estoy ayunando, estoy ayunando.»

58
Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zinad, de al-Aray, de Abu Hurayra, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo:
«Por Aquel en cuya mano está mi ser, el olor del aliento de un hombre que ayuna es preferible para Allah que el perfume del almizcle.» «Abandona sus deseos y su comida y su bebida por Mi causa. El ayuno es para Mi, y Yo lo recompenso. toda buena acción es recompensada con como diez semejantes a ella, hasta setecientas veces, excepto el ayuno, que es para Mi, y Yo lo recompenso.»

59
Yahya me relató de Malik, de su tío paterno, Abu Suhayl ibn Malik, de su padre, que Abu Hurayra dijo: «Cuando Ramadan llega las puertas del Jardín se abren y las puertas del Fuego se cierran, y los Shayatin son encadenedos.»

60
Yahya me relató de Malik, que él había oído que la gente de conocimiento no desaprobaba el que los que ayunaban utilizaran los palos de los dientes (siwak) a cualquier hora del día, durante Ramadan, ya fuera al principio o al final, ni tampoco había oído que ninguno de los hombres de conocimiento desaprobaran o prohibieran esa practica. Yahya dijo que él había oído a Malik decir, acerca de ayunar seis días después de haber roto el ayuno al final de Ramadan, que él nunca había visto a ninguno de los hombres de conocimiento y fiqh ayunando esos días. El dijo: «No he oído que ninguno de nuestros antepasados acostumbraran a hacerlo, y la gente de conocimiento lo desprueba y temen que pueda convertirse en una bid’a y que la gente común e ignorante lleguen a añadirle a Ramadan lo que no le pertenece, si pensaran que la gente de conocimiento había dado permiso para que se hiciera tal cosa, y se les viera hacerlo a ellos mismos.
Yahya dijo que él oyó a Malik decir: «Nunca he oído a ninguno de los hombres de conocimiento y fiqh, ni a aquellos a los que la gente toma como un ejemplo, prohibir ayunar en el día del Yumu’a. Ayunar ese día es bueno, y yo he visto a uno de los hombres de conocimiento ayunar en él, y me pareció que era entusiasta (de ayunar en ese día).» El dijo: «Yahya ibn Yahya al-Laizi me relató, de Malik ibn Anas de Ibn Shihab, que un día Umar ibn Abd al-Aziz retrasó la oración. Urwa ibn az-Zubayr vino y le dijo que al-Murgira ibn Shu’ba había retrasado la oración, un día que se encontraba en Kufa, y Abu Mas’ud al-Ansari había venido a él y le había dicho: «¿Qué ocurre Murgira? ¿No sabes que el ángel Yibril descendió y rezó, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, rezó. Después volvió a rezar, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, rezó. Después volvió a rezar y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, rezó. Después volvió a rezar, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, rezó. Después volvió a rezar, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, rezó. Después Yibril dijo: «Esto es lo que se te ha ordenado hacer.» Umar ibn Abd al-Aziz dijo: «Asegúrate de lo que relatas, Urwa. ¿Fue con certeza Yibril quien estableció el tiempo de la oración al Mensajero de Allah?»



 

Libro XIX

EL LIBRO DEL I’TIKAF EN RAMADAN

19.1 Mención del I’tikaf

1
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Urwa ibn az-Zubayr, de Amra bint Abd ar-Rahman, que A’isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «Cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, hacia i’tikaf acercaba su cabeza junto a mi y yo se la peinaba. Solamente entraba en la casa para hacer sus necesidades.»

2
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Amra bint abd ar-Rahman, que cuando A’isha estaba haciendo i’tikaf solamente preguntaba por personas enfermas cuando estaba caminando y no cuando estaba quieta de pie. Malik dijo: «Una persona que está haciendo i’tikaf no debe dedicarse a sus obligaciones, ni salir de la mezquita para atenderlas, ni debe ayudar a nadie. Solamente debe salir de la mezquita para hacer sus necesidades. Si le estuviera permitido salir a hacer cosas por la gente, visitar al enfermo, rezar ante el muerto, y seguir las comitivas funerarias, estas serian las razones más poderosas para que saliera.» Malik dijo: «Una persona que está haciendo i’tikaf no hace i’tikaf hasta que se abstiene de lo que se debe abstener quien hace i’tikaf, es decir, de visitar al enfermo, rezar ante el muerto y entrar a las casas, excepto para hacer sus necesidades.»

3
Yahya me relató de Malik que él le había preguntado a Ibn Shihab si alguien que estuviera haciendo i’tikaf podría entrar a una casa para hacer sus necesidades, y él dijo: «Sí, no hay mal alguno en ello.» Malik dijo: «La opinión, en la que todos estamos de acuerdo aquí es que no hay objeción alguna en que alguien haga i’tikaf en una mezquita en la que se reza el Yumu’a. La unica objeción que yo encuentro a que alguien haga i’tikaf en una mezquita en la que no se reza el yumu’a es que tendrá que salir de la mezquita en la que está haciendo i’tikaf para ir al Yumu’a, o bien abstenerse de ir. No obstante, si está haciendo i’tikaf en una mezquita en la que no se reza el Yumu’a, y no tiene que ir al yumu’a a ninguna otra mezquita, entonces yo no veo mal alguno en que haga i’tikaf en ella, porque Allah, el Bendito y Exaltado, dice:
«Mientras hacéis i’tikaf en mezquitas,» y se refiere a todas las mezquitas en general, sin especificar ningún tipo determinado.» Malik continuó: «Por consiguiente, es permisible el que un hombre haga i’tikaf en una mezquita en la que no se reza el Yumu’a, si no tiene que salir de ella para ir a una mezquita en la que se reza el Yumu’a.» Malik dijo: «Una persona que hace i’tikaf debe pasar la noche unicamente en la mezquita en la que está haciendo i’tikaf, excepto si su tienda se encuentra en uno de los patios de la mezquita. Nunca ha oído que alguien que este haciendo i’tikaf pueda montar su tienda en cualquier sitio que no sea la misma mezquita o uno de los patios de la mezquita. Parte de lo que indica que debe pasar la noche en la mezquita es el dicho de A’isha: «Cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, estaba haciendo i’tikaf solo entraba a la casa para hacer sus necesidades. Tampoco debe hacer i’tikaf sobre el tejado de la mezquita o en el minarete.»
Malik dijo: «La persona que se dispone a hacer i’tikaf debe entrar al lugar en el que desea hacer i’tikaf antes de la puesta del sol de la noche en que desea empezar su i’tikaf, esto es, en el comienzo de la noche en la que va a comenzar su i’tikaf. La persona que hace i’tikaf debe ocuparse de su i’tikaf y no prestar atención a otras cosa que pudieran ocuparle, tales como comercio u otras. Sin embargo, no hay mal alguno en que alguien que está haciendo i’tikaf le diga a otro que haga algo por él, en relación con su propiedad, o los asuntos de su familia, o le diga a otro que venda alguna propiedad suya, o alguna otra cosa que no le ocupe a él directamente. No hay perjuicio en que él encargue a otro que haga eso por él, si se trata de un asunto sencillo.» Malik dijo: «Nunca ha oído a ninguna de las personas de conocimiento mencionar modificación alguna con relación a como hacer el i’tikaf. El i’tikaf es una acto de Ibada como la oración, el ayuno, el hayy, y actos de ese tipo, ya sean obligatorios o voluntarios. Quien empice cualquiera de estos actos debe completarlo conforme a lo que se ha establecido en la sunna. No debe comenzar a hacer en ellos cualquier cosa que los musulmanes no hayan hecho, ya sea una modificación que él imponga o otros, o una que él mismo empieza a hacer. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, practicó i’tikaf, y los musulmanes saben cual es la sunna del i’tikaf.»
Malik dijo: «I’tikaf y yiwar son lo mismo, y el i’tikaf es igual para un residente en una ciudad que para un nómada.»

19.2 Cosas sin las cuales el I’tikaf no es posible

4
Yahya me relató de Malik que él había oído que al-Qasim ibn Muhammad, y Nafia, el mawla de Abdullah ibn Umar, decían: «No puedes hacer i’tikaf si no estas ayunando, a causa de lo que Allah, el Bendito, el Exaltado, dice en Su Libro: «Y comed y bebed hasta que el hilo blanco del amanecer se os muestre claramente distinto del hilo negro, y entonces completad el ayuno hasta la noche, y no tengáis relación (sexual) con ellas mientras hacéis i’tikaf en las mezquitas,» (Sura 2, ayat 187). Allah unicamente menciona i’tikaf junto al ayuno.»
Malik dijo: «Esto es lo que nosotros seguimos aquí.»

19.3 Salir del I’tikaf para dirigirse al Id

5
Yahya me relató que Ziyad ibn Abd ar-Rahman dijo: «Malik no relató, de Sumayy, el mawla de Abu Bakr ibn Abd ar-Rahman, que Abu Bakr ibn Abd ar-Rahman estaba una vez haciendo i’tikaf y salía para hacer sus necesidades en una habitación cerrada debajo de un pasaje cubierto en la casa de Jalid ibn Walid. Por lo demás no salía de su lugar de i’tikaf hasta que salía para rezar el Id con los musulmanes.»

6
Yahya me relató de Ziyad, de Malik, que él vio como algunas de las personas de conocimiento, cuando hacían i’tikaf en los últimos diez días de Ramadan, no regresaban a sus familias hasta después de haber asistido al Id al-Fitr con todo el mundo.
Ziyad dijo, que Malik dijo: «Yo oí decir esto a la gente de excelencia que han fallecido, y es, de todo cuanto he oído sobre el asunto, lo que yo prefiero.»

19.4 La recuperación del I’tikaf

7
Ziyad me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Amra bint Abd ar-Rahman, de A’isha, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, quiso, en cierta ocasión hacer i’tikaf, y cuando llegó al lugar en el que quería hacer i’tikaf encontró allí varias tiendas, que eran la tienda de A’isha, la tienda de Hafsa y la tienda de Zaynab. Cuando las vio preguntó de quien eran y alguien le dijo que eran las tiendas de A’isha, Hafsa y Zaynab. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «¿Acaso creéis que son piadosas?» Entonces se marchó y no hizo i’tikaf hasta Shawwal, en que lo hizo durante diez días.

8
Le preguntaron a Malik si alguien que entraba en una mezquiga para hacer i’tikaf durante los diez últimos días de Ramadan, y permanecía en ella un día o dos pero después enfermaba y salía de la mezquita, tenía que hacer i’tikaf por el número de días que le faltaban de los diez, o no, y, si tenía que hacerlo, en qué mes debería recuperarlos, y él respondió: «Debe precuperar lo que le quede por hacer del i’tikaf cuando se recupere, ya sea en Ramadan o no. Yo he oído el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, quería en una ocasión hacer i’tikaf en Ramadan, pero después regresó sin haberlo hecho, y, cuando Ramadan terminó, hizo i’tikaf durante diez días en Shawwal.» «Uno que hace voluntariamente i’tikaf en Ramadan, y alguien que tiene que hacer i’tikaf están en identica posición por lo que se refiere a lo que es halal para ellos y lo que es haram. Yo no he oído nunca que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, hiciera nunca un i’tikaf que no fuera voluntario.»
Malik dijo que si una mujer hacia i’tikaf, y después le venía la menstruación durante su i’tikaf, debía regresar a su casa, y, cuando estuviera pura de nuevo regresar a la mezquita, cualquiera que fuese el momento en el que quedara pura. Entonces ella continuaba su i’tikaf desde donde lo había dejado. Esta era la misma situación que la de una mujer que tuviera que ayunar dos meses consecutivos, a la cual le venía la menstruación, y después quedaba pura. Entonces continuaría su ayuno desde donde lo hubiera dejado, sin retrasarse en hacerlo.

9
Ziyad me relató de Malik, de Ibn Shihab, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía entrar a casas para hacer sus necesidades.
Malik dijo: «Alguien que esta haciendo i’tikaf no debe salir ni para el entierro de sus padres ni para ninguna otra cosa.»

19.5 Matrimonio en I’tikaf

10
Malik dijo: «No hay mal alguno en que alguien que este haciendo i’tikaf realice un contrato de matrimonio, siempre que no hay relación física. Una mujer que hace i’tikaf también puede ser dada en matrimonio, siempre que no haya relación física. Lo que le es haram a alguien que esta en i’tikaf, con relación a sus mujeres, durante el día le es haram también durante la noche.»
Yahya dijo que Ziyad dijo que Malik dijo: «No le esta permitido a un hombre tener relación sexual con su esposa mientras se encuentra en i’tikaf, ni obtener placer en ella besandolá, ni ninguna otra cosa. Sin embargo no ha oído que nadie desapruebe el que una mujer o un hombre que estén haciendo i’tikaf se casen, siempre que no haya relación física. El matrimonio no está desaprobado para alguien que ayuna.» «No obstante existe una diferencia entre el matrimonio de alguien que está en i’tikaf y el de alguien es muhrim, puesto que alguien que es muhrim puede comer, beber, visitar al enfermo, asistir a funerales, pero no puede ponerse perfume, mientras que un hombre o una mujer en i’tikaf puede ponerse aceite y perfume y peinarse el pelo, pero no pueden asistir a funerales, ni rezar ante el muerto, ni visitar el enfermo. Por tanto sus situaciones con respecto al matrimonio son diferentes.» «Esta es la sunna tal y como ha sido establecida para nosotros, con relacón al matrimonio de los que son muhrim, de los que están en i’tikaf y de los que ayunan.»

19.6 Laylat al-Qadr

10
Yahya me relató de Malik, de Yazid ibn Abdullah ibn al-Hadi, de Muhammad ibn Ibrahim al-Hariz at-Taymi, de Abu Salama ibn Abd ar-Rahman, que Abu Sa’id al-Judri dijo: «El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía hacer i’tikaf en los diez días del medio del mes de Ramadan. Un año estaba haciendo i’tikaf y, cuando llegó la noche del veintiuno, que era la noche anterior a la mañana en la que él, que Allah le bendiga y le conceda paz, habría normalmente terminado su i’tikaf, dijo: «Quien haya hecho i’tikaf conmigo debe continuar haciendo i’tikaf durante los diez últimos días. Yo vi una noche determinada y después se me hizo olvidarla. Me vi a mi mismo postrandome, la mañana siguiente, en agua y barro. Buscadla entre los diez días y buscadla en los días impares.»
Abu Sa’id continuó: «Aquella noche llovió y la mezquita, que tenía un tejado (hecho con ramas de palmeras), quedó empapada. Yo vi con mis propios ojos al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, marcharse con restos de agua y de barro en la frente y en la nariz, la mañana después de la noche del veintiuno.»

11
Ziyad me relató de Hisham ibn Urwa, de su padre, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «Buscadla Laylat al-Qadr durante los últimos diez días de Ramadan.»

12
Ziyad me relató, de Malik, de Abdullah ibn Dinar, de Abdullah ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo:
«Buscadla Laylat al-Qadr durante los últimos siete días.»

13
Ziyad me relató de Malik, de Abu’n Nadr, mawla de Umar ibn Ubadullah, que Abdullah ibn Unays al-Yuhani le dijo al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: «Mensajero de Allah, yo soy un hombre cuya casa se encuentra muy lejos. Dime una noche para que detenga mi viaje en ella.» El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «Para en la noche veintitres de Ramadan.»

14
Ziyad me relató de Malik, de Humayd at-Tawil, que Anas ibn Malik dijo:
«El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, salió a donde nosotros estabamos, en Ramadan, y dijo: «Se me mostró una noche determinada de Ramadan y entonces dos hombres se insultaron y fue retirada. Buscadla en la novena, la septima y la quinta.»

15
Ziyad me relató de Malik, de Nafia, de Ibn Umar, que a algunos de los compañeros del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se les mostró la Laylat al-Qadr en su sueño, durante los últimos siete días. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: «Veo que vuestras visiones concuerdan en los siete últimos días, por tanto quien la busque debe buscarla en los últimos siete días.»

16
Ziyad me relató de Malik, que él había oído a un hombre en quien él confiaba, de entre la gente de conocimiento, decir: «El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le fueron mostrados los periodos de vida de la gente (del pasado) anteriores a él, o cuanto Allah quiso de ello, y era como si las vidas de la gente de su comunidad se hubieran vuelto demasiado cortas para que pudieran realizar tantas buenas acciones como otros, antes que ellos, habían podido hacer durante sus largas vidas, de tal modo que Allah le dio la Laylat al-Qadr, que es mejor que mil meses.»

17
Ziyad me relató de Malik que él había oído que Sa’id ibn al-Musayyab solía decir: «Quien esta presente en Isha en Laylat al-Qadr ha conseguido su porción de ella.»



 

Libro VI

EL LIBRO DE LA ORACIÓN EN RAMADÁN


6.1 Estimulación por el deseo de la oración en Ramadán

1
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Urwa ibn az-Zubayr, de A’isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, rezó en la mezquita una noche y la gente rezó detrás de él. Después rezó la noche siguiente y había más gente. Después se reunieron, la tercera o cuarta noche, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, no salió a donde ellos estaban. Por la mañana dijo: «Ví lo que estabáis haciendo, y la única cosa que me impidió salir a donde estabáis fue el temor de que se volviera obligatorio (fard) para vosotros.» Esto sucedió en Ramadán.

2
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Abu Salama ibn Abd ar-Rahman ibn Awf, de Abu Hurayra, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía exhortar a la gente a que pasaran las noches de Ramadán velando en oración, pero nunca lo ordenó categoricamente. Solía decir: «A quien vela durante la noche de Ramadán en oración, con confianza y expectación, se le perdonarán sus acciones erroneas anteriores.»
Ibn Shihab dijo: «El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, murió, y esta seguía siendo la práctica, y continuó siendo la práctica en el jalifato de Abu Bakr y al principio del jalifato de Umar ibn al-Jattab.»

6.2 Velar en oración en las noches de Ramadán

3
Malik me relató de Ibn Shihab, de Urwa ibn az-Zubayr, que Abd ar-Rahman ibn Abd al-Qari dijo: «Salí a la mezquita con Umar ibn al-Jattab en Ramadán, y allí estaba la gente diseminada en grupos. Algunos hombres estaban rezando solos, mientras que otros estaban rezando en pequeños grupos. Umar dijo: «Por Allah, sería mejor, en mi opinión, que esta gente se reuniera detrás de un solo recitador.» De modo que los reunió detrás de Ubayy ibn Ka’b. Después salí con él otra noche y la gente estaba rezando detrás de su recitador de Qur’an. Umar dijo: «Cuan excelente es este nuevo modo, pero, no obstante, lo que perdéis mientras dormis es mejor que el tiempo que veláis en oración.» Refiriendose al final de la noche, y la gente solía pasar en vela rezando el principio de la noche.»

4
Yahya me relató de Malik, de Muhammad ibn Yusuf, que as-Sa’ib ibn Yazid dijo: «Umar ibn al-Jattab ordenó a Ubayy ibn Ka’b y a Tamim ad-Dari que velaran durante la noche en oración con la gente, haciendo once rak’as. El recitador de Qur’an recitaba las Mi’in (un grupo de Suras de tamaño medio) hasta que nos teníamos que apoyar en nuestros bastones de haber estado en pie tanto tiempo rezando. Y no terminabamos hasta que el amanecer estaba proximo.»

5
Yahya me relató de Malik que Yazid ibn Ruman dijo: «La gente solía pasar la noche en vela rezando, durante Ramadán, haciendo veintitres rak’as, en la época de Umar ibn al-Jattab.»

6
Yahya me relató de Malik, de Da’ud ibn al-Husayn, que él oyó a Al-Aray decir: «Nunca vi a la gente en Ramadán sin que estuvieran maldiciendo a los que no creen.» Y añadió: «El recitador de Qur’an solía recitar el Sura al-Baqara en ocho rak’as, y si lo recitaba en doce rak’as la gente consideraba que se les había hecho fácil.»

7
Yahya me relató de Malik, que Abdullah ibn Abi Bakr dijo: «Oí a mi padre decir: «Terminabamos de rezar en Ramadán y los sirvientes traían apresuradamente la comida, temiendo la aproximación del amanecer.»

8
Yahya me relató de Malik, de Hisham ibn Urwa, de su padre, que Dhakwan Abu Amr (un esclavo, que pertenecia a A’isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, y que ella liberó antes de su muerte) solía velar por la noche en oración y recitar para ella en Ramadán.

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