Abu Bakr As Sidiq

ABU BAKR AS-SIDDIQ

(Que Allah esté complacido con él)

Abu Bakr as-Siddiq, que Allah esté complacido con él, fue el Jalifa del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz. Su nombre completo era ‘Abdallah ibn Abi Quhafah ‘Uzman ibn ‘Amir ibn ‘Amr ibn Ka’b ibn Sa’d ibn Taym ibn Murrah ibn Ka’b ibn Lu’ayy ibn Ghalib, al- Qurayshi, at-Tayyimi. Su genealogía le conecta con el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, en Murrah.

En su texto «Tahdhib», An-Nawawi dijo: «Cuando digo que el nombre de Abu Bakr as-Sidiqq era ‘Abdallah, es correcto y de sobra conocido. Se dice también que su nombre era ‘Atiiq, pero la verdad con la que están de acuerdo la mayoría de los hombres de conocimiento, es que ‘Atiiq (el que ha sido liberado) era un apodo cariñoso y no su nombre auténtico. Se le daba ese nombre por haber sido librado del Fuego, tal y como ha sido narrado en el hadiz de at-Tirmidhi. Se ha dicho también que se debía a su rostro, ‘itaqah, es decir, por su bondad y su belleza, tal y como dicen Mus’ab ibn az-Zubair, al-Layz ibn Sa’ad y otros muchos. Se dice también que se refiere a que, en su genealogía, no hay falta alguna».

Mus’ab ibn az-Zubayr y otros, han dicho: «La Ummah confirma unánimemente que se le llama as-Siddiq porque se apresuró a confirmar al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, se adhirió con perserverancia a la verdad y en todo estado o condición jamás dudó ni se mostró remiso. En el Islam tomó posturas excelsas, una de las cuales fue su historia sobre la Noche del Isra’, su perseverancia y las respuestas que dio a los kuffar. También está su emigración con el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, abandonando a su familia y a sus hijos para quedarse con el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, en la Cueva y durante el resto del viaje (la Hégira). Y también sus palabras en el Día de Badr y en el Día de Hudaybiyah, cuando la cuestión de retrasar la entrada en Meca parecía oscura para los demás. Luego, está la vez que lloró cuando el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Allah ha dado a un esclavo la posibilidad de elegir entre esta vida y la que ha de venir (y escogió esta última)». Luego está su presencia de ánimo el día de la muerte del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, su forma de dirigirse a la gente y cómo logró tranquilizarlos. Está también la forma en que asumió el Juramento de Fidelidad en provecho de los musulmanes, su diligencia a la hora de enviar el ejército de Usama ibn Zaid a Siria y su firme decisión al respecto. Luego está la postura que tomó frente a los que renegaron (de su Islam) y el intercambio de opiniones que mantuvo con los demás Compañeros hasta que logró rebatir sus argumentos con pruebas sólidas y Allah expandió sus pechos de la misma manera que abrió el pecho de Abu Bakr a la realidad y la verdad, que consistía en luchar contra los rebeldes. Está también la forma en que equipó los ejércitos para conquistar Siria y su apoyo decidido a los mismos. Y luego selló todo lo anterior con una acción trascendental que fue una de sus mejores consecuciones y la más majestuosa de sus virtudes: el nombramiento de ‘Umar, que Allah esté complacido con él, como Jalifa de los musulmanes (la finura de su percepción con respecto a él, entregarle su legado, confiar la Ummah a Allah de forma que Él, Poderoso y Excelso, hizo que Abu Bakr desempeñase a la perfección su papel como el mejor Jalifa y que en el caso de ‘Umar, cuyo nombramiento fue una de sus mejores acciones, se realizase el establecimiento del Islam, el fortalecimiento del Din y la culminación de la promesa de Allah, el Excelso). El número de cualidades, estaciones y virtudes de as-Siddiq son tales que no pueden ser contadas».

Todo lo anterior procede de an-Nawawi.

Yo digo: Quiero extenderme más sobre esta introducción de as-Siddiq, mencionando sobre él lo mucho que he descubierto sobre su vida y quiero además disponerlo en secciones.

Su nombre y su apodo cariñoso

lbn Kazir dijo que todos admiten que su nombre era ‘Abdallah ibn ‘Uzman, excepto en la narración de lbn Sa’ad, basada en la autoridad de lbn Sirin, que afirma que su nombre era ‘Atiiq, cuando lo cierto es que se trataba de un apodo cariñoso. No hay acuerdo sobre cuándo fue así llamado y por qué; algunos dicen que se debía al ‘itaqah de su aspecto, es decir su belleza, aunque Abu Nu’aym al-Fadl ibn Dukayn dijo que se debía a su supremacía en el mérito; también se decía que era por la nobleza de su linaje, es decir su pureza, puesto que no hay nada en él que pueda considerarse mancha o defecto alguno; también se dijo que al principio se llamaba así y que luego fue llamado ‘Abdallah.

Al-Qasim ibn Muhammad preguntó a ‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, por el nombre de Abu Bakr, a lo que ésta respondió: «Abdallah». Entonces dijo él: «La gente le llama ‘Atiiq». Y ‘A’ishah dijo: «Abu Quhafah tuvo tres hijos a los que llamó ‘Atiiq, Mu’taq y Mu’aytaq».

Musa Ibn Talhah dijo: «Pregunté a mi padre Talhah: ¿Por qué llamaban ‘Atiiq a Abu Bakr?» Respondió: «A su madre le habían muerto todos los hijos varones y cuando dió a luz a Abu Bakr, se puso frente a la Casa (la Ka’bah) con el niño en brazos y dijo: ‘¡Oh Allah!» ‘Si este niño está ‘Atiiq (libre) de la muerte, dámelo a mí .

lbn ‘Abbas dijo: «Se le llamaba ‘Atiiq por la belleza de su rostro».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo: «El nombre de Abu Bakr con el que le llamaba su familia era ‘Abdallah, pero ‘Atiiq llegó a ser el más utilizado». Y en una versión (de esta transmisión): «Pero el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, le llamaba ‘Atiiq».

 ‘A’ishah, queAllah esté complacido con ella, dijo: «¡Por Allah! Un día estaba en mi casa y el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, estaba reunido con sus compañeros en el patio, tras una cortina que nos separaba. Abu Bakr se unió al grupo y el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «A quien le guste contemplar a alg u ien que está a salvo del Fuego, que mire a Abu Bakr». Su familia lo conocía por el nombre de ‘Abdallah, pero ‘Atiiq se convirtió en el más utilizado».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo:

«Abu Bakr llegó a donde estaba el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, quien dijo: ‘Abu Bakr, tú eres aquel a quien Allah ha librado del Fuego’. Desde ese día se le conocía como ‘Atiiq».

‘Abdallah ibn az-Zubayr dijo: «El nombre de Abu Bakr era ‘Abdallah, pero cuando el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Tú eres el que Allah ha librado del Fuego’, desde ese día era conocido como ‘Atiiq».

En lo que respecta al nombre as-Siddiq, se decía lo siguiente: «Se le había dado ese apodo cariñoso en los tiempos de Yahiliyyah por la sinceridad que le caracte- rizaba». También se dijo: «Por su premura en afirmar lo que decía el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz».

Al-Basan al-Basri y Qatadah dijeron: «La primera vez que fue conocido por esta cualidad fue en la mañana siguiente a la noche del lsra»‘.

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo: «Los idólatras se acercaron a Abu Bakr y dijeron: ‘¿Qué piensas de tu Compañero? Dice que anoche fue llevado al Bait al-Maqdis (Jerusalén)’. Abu Bakr contestó: ‘¿Ha dicho eso?’ ‘Sí’, dijeron ellos. Y él dijo entonces: ‘Sin duda que ha dicho la verdad. Yo le creo y afirmo en cuestiones más complejas todavía: las noticias que vienen del cielo por la mañana temprano y por la tarde » ‘ . Por esta razón se le llamaba as-Siddiq.

Abu Hurairah dijo: «Cuando el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, regresó la noche en la que se le hizo viajar (a Jerusalén), estaba en Dhu Tuwa y dijo: ‘Yibril, mi gente no me creerá’. Él (Yibril) dijo: ‘Abu Bakr te creerá, y él es as-Siddiq» ‘ .

An-Nazzal íbn Sabrah dijo: «A ese hombreAllah lo llamó as-Siddiq con la lengua de Yibril y la de Muhammad, a quien Allah bendiga y conceda paz. Era el segundo del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, en la oración; estuvo satisfecho con él en nuestro Din y nosotros estábamos satisfechos con él en nuestros asuntos mundanos».

Abu Yahya dijo: «No puedo contar el número de veces que oí a ‘Ali decir en el mimbar: ‘Verdaderamente, Allah llamó a Abu Bakr siddiq en la lengua de Su Profeta».

Hakim ibn Sa’ad dijo: «Oí a ‘Ali decir, jurándolo, que Allah había Revelado desde los cielos as-Siddiq como el nombre de Abu Bakr».

En el hadiz de Uhud: «Permaneced quietos, puesto que entre vosotros hay un Profeta, un siddiq y dos mártires».

«La madre de Abu Bakr era hija del tío paterno de su padre (era prima de su padre). Su nombre era Salma bint Sajr ibn ‘Amir ibn Ka’b. Se le dio la kunya (el apodo) Umm al-Jayr (Madre de lo Mejor)», dijo az-Zuhri.

Su nacimiento y los primeros años de su vida

Abu Bakr nació dos años y algunos meses después de nacer el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, y murió cuando tenía sesenta y tres años.

Ibn Kazir dijo: «En lo que respecta a las palabras de Yazid ibn al-Asamm, cuando transmitió que el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, había preguntado a Abu Bakr: ‘¿Soy yo mayor (más viejo) o lo eres tú?’ Y éste contestó: ‘Tú eres mayor que yo pero yo tengo más años que tú’, es una transmisión mursal (que sólo se remonta a uno de los Seguidores), ghariib (poco común, con un solo isnad) y lo que es bien conocido es justo lo contrario (e.d. el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, tenía más años) y sólo es verdad en el caso de al-‘Abbas (que era algunos años más joven que el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz).

Su vida temprana transcurrió en La Meca, ciudad que sólo abandonaba por motivos comerciales. Tenía grandes riquezas, era de una generosidad y hombría extremas y sumamente cortés, tal y como dijo Ibn ad-Daghniy y ah:»Unes los lazos del parentesco, eres veraz, consigues lo que se niega a los demás, auxilias a los necesitados, ayudas en los tiempos dificiles y eres hospitalario con el invitado».

An-Nawawi dijo: «En la época de Yahiliyyah era uno de los jefes de los Quraysh, uno de sus consejeros, querido por todos y el más sabio en la dirección de sus asuntos. Luego, cuando llegó el Islam, lo prefirió antes que a ninguna otra cosa y entró en él perfecta y completamente».

Ma’ruf ibn Jarrabudh dijo: «Abu Bakr as-Siddiq, que Allah esté complacido con él, fue uno de los diez hombres de los Quraysh que tuvieron preeminencia tanto en Yahiliyyah como en el Islam. Era el responsable de resolver las disputas en las deudas y en el precio de sangre (Ley del Talión). Esto era así porque los Quraysh no tenían un rey a quien remitir los asuntos. Cada tribu era responsable de ciertos asuntos y el jefe asumía esa responsabilidad. Los Banu Hashim, por ejemplo, eran responsables de suministrar agua (a los peregrinos) y de alimentarlos (recaudando alimentos del resto de las tribus de los Quraysh); esto significaba que nadie comía ni bebía excepto de la comida y bebida que ellos proporcionaban. Los Banu ‘Abd ad-Dar eran los guardianes y porteros (de la Ka’bah), del estandarte y del consejo; es decir, nadie entraba en la Casa sin su permiso, cada vez que los Qurasyh enarbolaban el estandarte de la guerra, los Banu ‘Abd ad-Dar lo preparaban y cuando se reunían por alguna cuestión, bien para su confirmación o derogación, la asamblea no podía celebrarse en ningún otro sitio ni la decisión podía tomarse en ningún otro lugar que no fuera la Casa del Consejo, y ésta pertenecía a los Banu ‘Abd ad-Dar.

Abu Bakr era el hombre másfrugal en Yahiliyyah

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo: «¡Por Allah! Abu Bakr nunca dijo poesía (lit. nunca ‘compuso’ poesía) ya fuese en yahiliyya o en el Islam, y tanto él como ‘Uzman ya habían dejado de beber vino enyahiliyya».

Ella dijo, que Allah esté complacido con ella: «En yahiliyya Abu Bakr ya se había prohibido el vino». ‘Abdullah ibn az-Zubayr dijo: «Abu Bakr jamás dijo verso alguno».

Abu’l-‘Aliy y ah ar-Riyahi dijo: «En una reunión de los Compañeros del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, preguntaron aAbu Bakr as-Siddiq: ‘¿Bebías vino en los tiempos de yahiliyya?’ Contestó: ‘Busco refugio en Allah’. Al oír esta respuesta dijo alguien: ‘¿Por qué?’ Dijo Abu Bakr: ‘Siempre he tratado de proteger mi honor y mi hombría; el que beba vino perderá su honor y su hombría’. Estas palabras llegaron a oídos del Men- sajero de Allah, a quienAllah bendiga y conceda paz, que dijo: ‘Abu Bakr ha dicho la verdad, Abu Bakr ha dicho la verdad’, repitiéndolo dos veces».

Su descripción

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, contó que un hombre le había dicho: ‘Descríbenos cómo era Abu Bakr’. Ella dijo: ‘Era un hombre hermoso, de complexión delgada, mejillas finas y un poco encorvado; no podía evitar que su prenda de vestir inferior se deslizara por las caderas; tenía el rostro demacrado, los ojos hundidos, la frente prominente y con las palmas de las manos sin carne alguna. Esta es su descripción».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo que Abu Bakr solía teñirse con henna y katam.

Anas dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, fue a Medina y entre sus Compañeros no había nadie que tuviese el pelo con una mezcla de color blanco y negro excepto Abu Bakr, porque lo teñía con henna y katam».

Su aceptación del Islam

Abu Sa’id al-Judri dijo: «Abu Bakr dijo: ‘¿Acaso no soy el más idóneo para ello (la Jilafah)? ¿Acaso no he sido el primero en aceptar Islam? ¿Acaso no soy quien hizo esto y lo otro? ¿Acaso no soy quien hizo esto y lo otro? » ‘

Al-Hariz relató que ‘Ali, que Allah esté complacido con él, dijo: «El primero de los hombres que aceptó Islam fue Abu Bakr».

Zaid ibn Arqam dijo: «El primero que hizo la oración con el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, fue Abu Bakr as-Siddiq».

El Compañero Abu Arwa ad-Dawsi, que Allah esté complacido con él, dijo: «El primero que aceptó el Islam fue Abu Bakr as-Siddiq».

Ash-Sha’bi dijo: «Pregunté a lbn ‘Abbas: ‘¿Quién fue la primera persona que aceptó Islam?’ Contestó: ‘Abu Bakr as-Siddiq. ¿Acaso no has oído las palabras de Hassan (ibn Zabit)?: ‘Cuando recuerdes la aflicción de un hermano en quien confias, recuerda a Abu Bakr por todo lo que hizo. El mejor de la creación, el más temeroso y obediente de todos ellos y el más justo, a excepción del Profeta, y quien con más convicción cumplía con sus compromisos. El segundo, el seguidor cuya asamblea es alabada y el primero de los hombres que afirmó al Mensajero » ‘ .

Furat ibn as-Sa’ib dijo: «Pregunté a Maimun ibn Mihran: ‘¿Según tu opinión, quién es mejor, ‘Ali, Abu Bakr o ‘Umar?’ Furat comenzó a temblar hasta que el bastón se le cayó de las manos. Contestó: ‘Nunca pensé que llegaría a vivir un tiempo en el que alguien pudier:¡l compararse con ellos. ¡Sus buenas acciones pertenecen aAllah! Fueron la cabeza del Islam’. Y entonces dije yo: ‘¿Quién fue el primero en aceptar el Islam, ‘Ali o AbuBakr? Dijo él: ‘Por Allah que Abu Bakr ya creía en el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, cuando se encontraron con el monje Buhayra»‘.

No hay acuerdo en cuanto a si fue él o Jadiya (el primero en aceptar Islam) hasta (se dice que) se la dio enmatrimonio, a quien Allah bendiga y conceda paz, y todo ésto antes de que naciera ‘Ali.

Un grupo numeroso de los Compañeros y los Seguidores afirmaron que Abu Bakr había sido el primero en aceptar Islam y algunos decían que había consenso al respecto. Se ha dicho: «El primero en aceptar Islam fue ‘Ali». También se ha dicho: «Jadiya». La recon- ciliación entre estas dos declaraciones aparentementecontradictorias es que Abu Bakr fue el primer hombre enaceptar Islam, ‘Ali fue el primer niño en hacerlo y Jadiya fue la primera mujer en aceptar Islam.

Salim ibn Abi’l-Ya’d dijo: «Pregunté a Muhammad ibn al-Hanafiyyah: ‘¿Fue Abu Bakr la primera persona que aceptó Islam?’ Dijo: ‘No’. Dije yo: ‘¿Cómo es posible que Abu Bakr superase y precediese a los demás hasta tal punto que nadie es mencionado sino él?’ Y dijo: ‘Porque fue el mejor de todos en Islam, desde el momento en que lo aceptó hasta cuando se encontró con su Señor» ‘ .

Muhammad ibn Sa’d ibn Abi Waqqas dijo a su padre Sa’d: «¿Fue Abu Bakr el primero de vosotros en aceptar Islam?» Dijo: «No. Más de cinco personas lo acept ron antes, pero él era el mejor de todos nosotros en el Islam».

Ibn Kazir dijo: «Está claro que la gente de su casa, a quien Allah bendiga y conceda paz, creyeron antes que los demás: su esposa Jadiya, su esclavo liberto Zaid, la esposa de éste Umm Ayman, ‘Ali y Waraqah».

‘Isa ibn Yazid dijo: «Abu Bakr as-Siddiq dijo: ‘Estaba sentado en el patio de la Ka’bah junto con Zaid ibn ‘Amr ibn Nufayl; Umayyah ibn Abi’s-Salt pasó a su lado y dijo: ‘¿Qué tal estás, buscador de todo lo bueno?’ Contestó: ‘Muy bien’. ‘¿Y lo has encontrado?’ Dijo el otro. ‘No’, contestó él y luego dijo: «En el Día del Levantamiento, perecerá todo Din, excepto el que Allah ha decretado». «¿Y el Profeta que es esperado, será de los nuestros o uno de vosotros?». Yo no había oído nada sobre esperar un Profeta que sería enviado. Así que fui a ver a Waraqah ibn Naufal que solía mirar mucho al cielo y tenía siempre el corazón en estado de asombro per-petuo. Le visité y le conté lo sucedido. Dijo: ‘Si, sobrino. Nosotros somos la gente de los libros y las ciencias, pero este Profeta al que se espera procederá, desde el punto de vista de la genealogía, de lo más noble de los árabes – y yo soy versado en la genealogía- y t u gente es lo más noble de los árabes en términos de linaje’. Y entonces dije yo: ‘Tio, ¿De qué hablará este Profeta?’ Dijo: ‘Dirá lo que se le diga, y no avasallará ni será avasallado, ni tampoco tratará de avasallar (a nadie)’. Y entonces, cuando el Mensajero de Allah fue enviado, a quien Allah bendiga y conceda paz, creí en él y lo afirmé».

Muhammad ibn ‘Abd ar-Rahman ibn ‘Abdallah ibn al- Husayn at-Tamimi relató que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Todos a los que invité a aceptar el Islam tenían una cierta aversión, duda o deliberación, a excepción de Abu Bakr. Cuando se lo dije no dudó ni tampoco lo pospuso». Al-Baihaqi dijo: «Esto fue así porque Abu Bakr solía ver las pruebas de las cualidades Proféticas del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz y captar sus pruebas antes de ser invitado (al Islam); así pues, cuando lo invitó, Abu Bakr ya había reflexionado y pensado sobre ello, some- tiéndose y aceptando Islam inmediatamente».

Abu Masairah dijo que cuando el Mensajero de Allah salía, a quien Allah bendiga y conceda paz, solía oír una voz que lo llamaba: ‘¡Muhammad!’ Y cada vez que oía la voz huía; esto se lo contó en secreto a Abu Bakr que era su amigo en los tiempos de Yahiliyah.

Ibn Abbas dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Todos a los que hablé acerca del Islam me rechazaron y negaron mis palabras excepto el hijo de Abu Quhafah. Cada vez que le hablaba de algo, lo aceptaba y era constante en su aplicación».

Su camaradería y sus expediciones

Los ‘ulama dicen: «Abu Bakr acompañó al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, desde el momento en que aceptó el Islam hasta la hora de su muerte, no deján- dole en viaje o en el lugar de residencia excepto cuando él, a quien Allah bendiga y conceda paz, le autorizó a salir, como fue el caso del Hayy y las expediciones guerreras. Estuvo junto a él en todas las batallas, emigró con él dejando a su familia e hijos, lleno de anhelo por Allah y Su Mensajero, a quien Allah bendiga y conceda paz. Le acompañó en la cueva. Allah, Ensalzado sea, dijo:

«El segundo de los dos cuando estaban en la cueva. Y le dijo a su compañero: ‘No te entristezcas. Verdaderamente A llah está con nosotros » ‘ . (Sura 9, 40)

Abu Bakr ayudó al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, en más de una ocasión. Le sirvió de forma espléndida en las batallas y se mantuvo firme en los días de Uhud y Hunain, cuando todos los demás habían huído, tal y como mencionaremos en la sección que habla de su valentía.

Abu Hurairah dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, nos dijo a Abu Bakr y a mí en el Día de Badr: ‘Con uno de vosotros está Yibril y con el otro Mika’il»‘.

Ibn Sirin dijo que ‘Abd ar-Rahman ibn Abi Bakr estaba, en el Día de Badr, con los que asocian copartícipes con Allah. Cuando (luego) aceptó el Islam, dijo a su padre: «En el Día de Badr hubo un momento en el que te tuve a tiro (ahdafta), pero me dí la vuelta y no te maté». Y Abu Bakr dijo: «Sin embargo, si yo te hubiese tenido a tiro, no me habría dado la vuelta». Ibn Qutaibah dijo: «El sig- nificado de ahdafta es ashrafta -estar en alto o en espacio abierto, expuesto y cercano-. Por eso se dice de un edificio elevado que es ‘hadaf (lit.: objetivo)».

Su valentía y de cómo era el más valiente de todos los Compañeros

‘Ali dijo: «¿Quién es el más valiente de los hombres?» Contestaron: «Tú». Dijo él: «En lo que a mí respecta jamás encontré a nadie que no venciera; pero decidme ¿quién es el hombre más valiente?» Dijeron: «No lo sabemos, ¿quién es?» Dijo ‘Ali: «Abu Bakr. En el Día de Badr construimos un sombrajo para el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, y luego dijimos: ‘¿Quién se queda con el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, para que ninguno de los idólatras pueda sorprenderle?’ Por Allah que ninguno de nosotros se mostró voluntario excepto Abu Bakr que puso su espada sobre la cabeza del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz. No hubo hombre que confrontase y que no derrotase. Así pues, Abu Bakr es el hombre más valiente».

‘Ali, que Allah esté complacido con él, dijo: «Ví al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, cuando fue rodeado por los Quraysh. Uno lo sujetó y otro lo tiró al suelo mientras decían: ‘¿Eres tú el que has transformado a los dioses en un sólo dios?’. Por Allah que ninguno de nosotros reaccionó excepto Abu Bakr que golpeó a uno, paralizó a otro y arrojó al suelo a un tercero mientras decía: ‘¡Ay de vosotros! ¿Seríais capaces de matar a un hombre porque dice «Mi Señor es Allah»?’ Al verlo, ‘Ali se tapó la cara con un manto que llevaba y lloró hasta que su barba se mojó y dijo: ‘¡Yo te conjuro por Allah! ¿Quién es mejor, el idólatra de la gente de Firaún o Abu Bakr?’ Los que estaban presentes permanecieron en silencio. Volvió a decir: ‘¿No váis a contestar? Por Allah que una hora de la vida de Abu Bakr es mejor que mil horas de cualquiera de los seguidores de Firaún. El idólatra ocultaba su Iman y Abu Bakr es un hombre que proclama su Iman»‘ .

‘Urwah ibn az-Zubair dijo: «Pregunté a ‘Abdallah ibn ‘Amr ibn al-‘As acerca de qué había sido lo peor que los idólatras habían hecho al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz. Contestó: ‘Ví cómo ‘Uqbah ibn Abi Mu’ayt se acercó una vez al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, cuando éste estaba rezando. ‘Uqbah puso su manto en torno al cuello del Mensajero y trató de ahogarlo. En ese momento Abu Bakr llegó y lo defendió al tiempo que decía: ‘¿Serías capaz de matar a un hombre porque dice «mi Señor es Allah» y que ha venido a ti con signos claros de tu Señor?»»

Abu Bakr dijo: «En el Día de Ubud todos abandonaron al Mensajero de Allah y yo fui el primero en regresar a su lado». El resto del hadiz está en el Musnad que transmitió Al-Hayzam ibn KuJayb.

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo:

«Cuando los Compañeros del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, se reunieron, – y eran treinta y ocho hombres- Abu Bakr apremió al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, a que hicieran pública su situación. Él elijo: «Abu Bakr, somos muy pocos». Abu Bakr no cejó en su empeño hasta que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, hizo público el asunto. Los musulmanes fueron a cada rincón de la Mezquita (de La Meca) y a cada uno de sus parientes mientras Abu Bakr se dirigía a la gente reunida en un gran grupo, convirtiéndose así en el primer orador que invitó públicamente a la gente a adorar a Allah y seguir a Su Mensajero. Los idólatras se abalanzaron sobre Abu Bakr y el resto de los musulmanes, apaleándolos con brutalidad en cada rincón de la Mezquita» ‘. (El resto de este hadiz aparecerá en la biografía de ‘Umar, que Allah esté complacido con él).

‘Ali, que Allah esté complacido con él, dijo: «Cuando Abu Bakr aceptó el Islam, lo proclamaba en público e invitaba a la gente a adorar a AIJah y seguir a Su Mensajero, a quien Allah bendiga y conceda paz».

De cómo gastó sus riquezas en el Mensajero de Allah y era el más generoso de los Compañeros

Allah, Ensalzado sea, dice:

«Y será apartado de él (el Fuego) el que tenga la obediencia más temerosa y el que da de su riqueza para purificarse». (Sura 92, 17-21)

lbn al-Yawzi dijo: «Existe la opinión unánime de que esto fue Revelado a propósito de Abu Bakr».

Abu Hurairah dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Ninguna riqueza me ha beneficiado tanto como la riqueza de Abu Bakr’. Abu Bakr lloró y dijo: ‘¿Para quién somos yo y mis riquezas sino para ti, Mensajero de Allah?»‘, ‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, transmitió algo similar.

Ibn Kazir dijo: «Y esto mismo está narrado en hadices de ‘Ali, lbn ‘Abbas, Anas, Yabir ibn ‘Abdallah y Abu Sa’id al-Judri, que Allah esté complacido con todos ellos. Sa’id ibn al-Musayyab lo narró también y añadió: «Y el Men- sajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz a él y a su familia, solía utilizar la riqueza de Abu Bakr como hacía con la suya propia».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, y ‘Urwah ibn az-Zubayr dijeron: «Cuando Abu Bakr, que Allah esté complacido con él, aceptó el Islam, tenía cuarenta mil dinares y los gastó en el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz».

lbn ‘Umar, que Allah esté complacido con él, dijo:

«Cuando Abu Bakr, que Allah esté complacido con él, aceptó el Islam, tenía en su casa cuarenta mil dirhams. Luego emigró a Madinah y sólo le quedaban cinco mil dirhams. Todo lo demás lo había gastado en liberar esclavos y ayudar la causa del Islam».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo que Abu Bakr había liberado a siete esclavos que habían sido torturados por su amor a Allah.

Ibn ‘Umar dijo: «Estaba yo con el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, y con Abu Bakr as-Siddiq. Éste último tenía un gran manto (de piel de cabra) que sujetaba al pecho con un pasador. Entonces Yibril descendió y dijo: ‘Muhammad, ¿Por qué Abu Bakr tiene un gran manto sujeto al pecho con un pasador?’ Respondió: ‘Yibril, Abu Bakr gastó su riqueza en mí antes de la Conquista (de La Meca)’. Dijo Yibril: ‘Allah envía saludos de paz para él y dice que le digas: «¿Estás contento o descontento con Allah en esta pobreza que te aflige? » ‘ Al oírlo, Abu Bakr dijo: ‘¿Que si estoy descontento con mi Señor? Estoy contento con mi Señor. Estoy contento con mi Señor. Estoy contento con mi Señor» ‘ .

lbn ‘Abbas, que Allah esté complacido con él y con su padre, narró que el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Yibril, la paz sea con él, descendió a mí vistiendo un gran manto de tejido basto abrochado al pecho, así que le dije: ‘¿Yibril, qué es esto?’ Respondió: ‘Allah, Ensalzado sea, ha ordenado a los ángeles que se abrochen en los cielos de la misma manera que Abu Bakr lo hace en la Tierra» ‘ . Ibn Kazir dijo: «Esto es algo quedebe rechazarse. Si no fuera porque muchos han trans- mitido esto y lo anterior, sería mejor evitar estas transmisiones».

‘Umar ibn al-Jattab dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, nos ordenó dar sadaqah, y como la situación me era propicia dije: ‘Hoy superaré a Abu Bakr si es que algún día puedo hacerlo’, y traje la mitad de mis riquezas. El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, me preguntó: ‘¿Cuánto has dejado para tu familia?’ Respondí: ‘Una cantidad igual a esta’. Entonces llegó Abu Bakr con todo lo que tenía. Él dijo: ‘Abu Bakr, ¿cuánto has dejado para tu familia?’. Respondió: ‘Les he dejado Allah y Su Mensajero’. Y entonces yo dije: ‘Nunca podré superarle en nada» ‘ .

Al-Basan al-Basri dijo que Abu Bakr vino al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, con su sadaqah y la ocultó. Dijo: «Mensajero de Allah, esta es mi sadaqah y Allah puede volver a mí (a por más)». Luego vino ‘Umar con su sadaqah sin ocultarla y dijo: «Mensajero de Allah, esta es mi sadaqah y yo puedo volver aAllah (por más)». El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo entonces: «La diferencia entre vuestras dos sadaqahs es la misma que hay entre vuestras palabras».

Abu Hurairah dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Jamás he tenido un compromiso con alguien que no hubiese pagado, excepto con Abu Bakr que ha puesto obligaciones sobre mí por las que Allah le pagará en el Día del Levan- tamiento. Nunca ha habido riqueza que me beneficiara tanto como la de Abu Bakr»».

Abu Bakr as-Siddiq, que Allah esté complacido con él, dijo: «Fui con mi padre Abu Quhafah a ver al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, que dijo: «Deberías haber dejado al shayj (en casa) hasta que yo fuera a él (a visitarlo)’. Yo dije; ‘Es más correcto que sea él quien venga a ti’. Él dijo: ‘Prefiero ser yo quien lo honre por los favores que debo a su hijo'».

Ibn ‘Abbas dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Nadie ha tenido más favores conmigo que Abu Bakr. Me dio a compartir su persona y su riqueza y luego me dio a su hija en matrimonio.

Su conocimiento y de cómo era el más sabio de los Compañeros y el más inteligente.

Citando literalmente su obra, ‘Tahdhi’, transmito ahora lo que dijo an-Nawawi: «Nuestros compañeros, que Allah esté complacido con todos ellos, demostraron la enormidad de su conocimiento a través de sus palabras que han sido recogidas en el hadiz verificado que está en las dos colecciones Sahih: «Por Allah que lucharé contra todo aquel que diferencie entre el Salat y el Zakat. Por Allah que si rehúsan darme incluso la cuerda de un camello que solían pagar al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, combatiré contra ellos por negarse a hacerlo». Shayj Abu Ishaq, en su texto ‘Tabaqat’, vió la prueba, tanto en esto como en otras cosas, de que Abu Bakr as-Siddiq, que Allah esté complacido con él, era el que más conocimiento tenía entre los Compañeros. Todos, excepto él, fueron incapa- ces de comprender la importancia de este juicio, aunque tras repetidas conversaciones se dieron cuenta de que las palabras de Abu Bakr reflejaban la posición correcta, apoyándole desde entonces» ‘ .

Preguntaron a Abu ‘Umar: «¿Quiénes solían emitir fatwas en la época del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz?» Contestó: «Abu Bakr y ‘Umar, que Allah esté complacido con ellos. No sé de nadie más».

Abu Sa’id al-Judri dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, se dirigió a la gente diciendo: «Allah, Bendecido y Ensalzado sea, dio a un esclavo la posibilidad de elegir entre el mundo y lo que hay con Él. El esclavo escogió lo que hay con Allah, Ensalzado sea». Entonces Abu Bakr lloró y dijo: ‘Paga- remos tu rescate con nuestros padres y con nuestras madres’. Nosotros estábamos asombrados por su llanto porque el Mensajero de Allah nos habló de un esclavo al que se le pemitió elegir. Pero el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, era a quien se le había dado la elección, y Abu Bakr era el que más conocimiento tenía de todos nosotros».

El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «El más generoso conmigo tanto con su compañía como con sus riquezas es Abu Bakr. Si tomara un amigo íntimo aparte de mi Señor, este sería Abu Bakr, pero siempre está la hermandad del Islam y el afecto. Que no se queden las puertas abiertas excepto la puerta de Abu Bakr».

Todo lo anterior son palabras de an-Nawawi.

Ibn Kazir dijo: «As-Siddiq, que Allah esté complacido con él, era el más culto de los Compañeros, significando con ello que era el que más sabía del Corán, porque él, a quien Allah bendiga y conceda paz, le puso como Imam de la oración ante los Compañeros, que Allah esté complacido con él y con todos ellos, al tiempo que decía: ‘Los que mejor conozcan el Libro de Allah serán los líderes de la gente»‘ .

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘No es apropiado para un grupo de personas que, si entre ellos está Abu Bakr, haya otro que dirija (como Imam; esta palabra tiene un doble significado: ser líder o dirigir la oración) » ‘ .

Además de lo anterior, Abu Bakr era el que mejor conocía la Sunnah. Cuando en varias ocasiones los Compañeros le consultaban, relataba transmisiones de Sunan del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, que había memorizado, aplicaba a los momentos en que eran necesarias y que ellos no conocían. ¿Cómo podría ser de otra manera cuando había acompañado con asidui- dad al Mensajero, a quien Allah bendiga y conceda paz, desde que fue enviado hasta el momento de su muerte? Además, era uno de los esclavos de Allah más inte- ligentes y el dotado de mayor comprensión. Sin embargo, no hay muchos hadices cuya cadena de transmisión se remonten hasta l; ello se debe a lo corto de su vida y a que murió poco después de morir el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz. Si su vida hubiese sido más larga, sus transmisiones habrían sido muy numerosas. No ha habido transmisor que haya omitido alguno de los hadices que Abu Bakr había narrado. Pero los Compañeros de su época no necesitaban transmitir los hadices que ya compartían con él, sólo transmitieron los que no tenían.

Maimun ibn Mihran dijo: «Cuando presentaban un conflicto a Abu Bakr, éste solía consultar el Libro de Allah. Si encontraba en él la base para emitir un juicio así lo hacía. Si no había nada en el Libro pero conocía alguna Sunnah del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, sobre la cuestión, emitía su juicio basándose en esta. Si no encontraba la manera correcta de resolverlo, salía y preguntaba a los musulmanes diciendo: «Fulano y mengano han venido a mí con un asunto, ¿sabéis alguno si el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, emitió algún juicio al respecto?» Es posible que un grupo de gente se formara a su alrededor y que mencionaran lo que habían oído decir al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz. Entonces Abu Bakr decía: ‘Alabado sea Allah que ha puesto entre nosotros a los que preservan y memorizan lo que proviene de nuestro Profeta’. Y si no encontraba una Sunnah del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, que elucidara la cuestión, reunía a los líderes y a los mejores buscando su consejo. Si llegaban a una opinión consensuada juzgaba según ésta. ‘Umar, que Allah esté complacido con él, solía hacer lo mismo. Si no encontraba la respuesta en el Corán o en la Sunnah preguntaba si Abu Bakr había dado algún juicio en casos precedentes. Si era este el caso, ‘Umar emitía su juicio basándose en el de Abu Bakr. En caso contrario, convocaba a los líderes de los musulmanes y, si llegaban a una opinión unánime, juzgaba según ésta.

Además de lo dicho anteriormente, As Siddiq, que Allah esté complacido con él, era el que mejor conocía la genealogía de los árabes, y en especial la de los Quraysh. Un Shayj de los Ansar dijo: «Yubair ibn Mut’im era uno de los Quraysh que más sabía de la genealogía de esta tribu y de los árabes en general, pero solía decir: ‘Sólo tomé las genealogías que procedían de Abu Bakr as- Siddiq; él era quien mejor conocía la genealogía de los árabes»‘.

As-Siddiq también había llegado al nivel más elevado en la interpretación de los sueños. Era algo que ya hacía en la época del Mensajero de Allah, a quien Allah ben- diga y conceda paz. Muhammad ibn Sirin, un hombre que según el consenso general era el más destacado en este conocimiento, dijo: «Abu Bakr era en esta Ummah y después del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, el más capaz a la hora de obtener el significado (de un sueño)».

Samurah dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Me ha sido ordenado interpretar el sueño (y decírselo o enseñárselo) a Abu Bakr»‘.

Ibn Kazir dijo: «Abu Bakr era uno de los más elocuentes y más lúcidos».

Az-Zubayr ibn Bakk:ar dijo: «Oí decir a una de las personas de conocimiento: ‘De entre los Compañeros del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, que daban el jutbah, los más elocuentes eran Abu Bakr y ‘Ali ibn Abi Talib, que Allah esté complacido con ambos».

En el hadiz de as-Saqifah recogeremos las palabras de ‘Umar, que Allah esté complacido con él.

De entre todo el género humano, Abu Bakr era uno de los que más sabían sobre Allah y el que más Le temía. Algunas de sus palabras al respecto, sobre la interpre- tación de los sueños y algunos de sus jutbahs, serán recogidas en una sección independiente.

Una de las pruebas de que era el que más conocimiento tenía entre los Compañeros, es el hadiz que transmite el Tratado de Hudaybiyah, cuando ‘Umar preguntó al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz: «¿Por qué razón hemos de aceptar la deshonra en nuestro Din?». El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, le respondió. Luego, ‘Umar fue a Abu Bakr y le hizo la misma pregunta y éste contestó de la misma manera que había hecho el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, palabra por palabra.

Además de todo esto, Abu Bakr tenía la visión más penetrante y el intelecto más perfecto de los Compa- ñeros. ‘Abdallah ibn ‘Amr ibn al-‘As dijo: «Oí decir al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz: ‘Yibril vino a mí y dijo: «Allah te ordena pedir consejo aAbu Bakr»111•

Mu’adh ibn Yabal dijo que cuando el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, quiso enviar a Mu’adh al Yemen, pidió consejo a varios de sus Compañeros entre los que estaban Abu Bakr, ‘Umar, ‘Ali, Talha, az-Zubair y Usaid ibn Hudayr. Hablaron y cada uno expresó su opinión. Luego dijo: «¿Qué piensas tú, Mu’adh?».

Éste respondió: ‘Opino lo mismo que Abu Bakr’. El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo entonces: ‘En los cielos, a Allah le desagrada que Abu Bakr se equivoque » ‘ . En su ‘Musnad’, Ibn Abi Usamah lo transmitió de la siguiente manera: «A Allah, en los cielos, le desagrada que Abu Bakr as-Siddiq cometa un error en la Tierra». Sahl ibn Sa’d as-Sa’idi dijo: » El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘A Allah le desagrada que Abu Bakr se equivoque»‘. Todos los hombres que lo transmitieron son dignos de confianza.

Su memorización del Corán

En su obra ‘Tahdihb’, an-Nawawi dijo: «Abu Bakr fue uno de los Compañeros que memorizó todo el Corán».

Existe un grupo numeroso que ha mencionado esto mismo, siendo uno de ellos Ibn Kazir en su Tafsir. En lo que respecta a la transmisión de Anas: «Cuatro reunieron (e.d. memorizaron en su totalidad) el Corán en los tiempos del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz» se refiere a cuatro «de los Ansar» tal y como expliqué en mi libro ‘Al-Itqan’. Y con respecto a lo que dijo ash-Sha’bi: «Abu Bakr as Siddiq, que Allah esté complacido con él, murió sin reunir (memorizar) todo el Corán», está rechazado o puede interpretarse que su significado de «reunir» fuera el de un Mushaf con la disposición (de Suras y Aleyas) ordenada por ‘Uzman, que Allah esté complacido con él.

El más eminente y el mejor de los Compañeros

La gente de la Sunnah son unánimes al afirmar que los mejores seres humanos tras el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, fueron Abu Bakr, luego ‘Umar, luego ‘Uzman, luego ‘Ali, luego los diez (a los que el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dio las buenas noticias del Jardín), luego la gente de Badr, luego la gente de Uhud, luego la gente del pacto de fidelidad (Hudaybiyah), y luego el resto de los Compañeros. Mansur al-Baghdadi relata que existe un consenso total sobre este asunto.

Ibn ‘Umar dijo: «En tiempos del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, estábamos eligiendo entre las personas. Nuestra elección fue Abu Bakr, luego a ‘Umar (ibn al-Jattab), luego a ‘Uzman (ibn ‘Affan)». At- Tabarani añadió en al-Kabir: «Y el Profeta se enteró y no lo negó».

Ibn ‘Umar dijo: «Cuando el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, aún estaba entre nosotros, teníamos como preferidos a Abu Bakr, ‘Umar, ‘Uzman y ‘Ali».

Abu Hurairah dijo: «En las reumones de los Compañeros del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, a las que asistían un número considerable de personas, se solía decir: ‘Los mejores de esta Ummah, después de nuestro Profeta, son Abu Bakr, luego ‘Umar y luego ‘Uzman; y luego nos callábamos»‘ .

Yabir ibn ‘Abdallah dijo: «‘Umar dijo a Abu Bakr: ‘Oh tú, el mejor de la humanidad después del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz’. Abu Bakr dijo: ‘Si dices eso, yo recuerdo que él dijo: ‘El sol no ha amanecido sobre un hombre mejor que ‘Umar»‘.

Muhammad ibn ‘Ali ibn Abi Talib dijo: «Pregunté a mi padre: ‘¿Quién es el mejor de la humanidad después del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz?’ Contestó: ‘Abu Bakr’. ‘¿Y después quién?’ pregunté. Y dijo: ‘Umar’. Entonces temí que a continuación dijera ‘Uzman, así que dije: ‘¿Y luego tú?’ Y dijo él: ‘Yo sólo soy uno más de los musulmanes» ‘ .

‘Ali dijo: «Los mejores de esta Ummah después de nuestro Profeta son Abu Bakr y ‘Umar». Adh-Dhahabi dijo: «Esto es una transmisión mutawatir de ‘Ali (un grupo numeroso de personas que se lo oyeron decir lo transmitió a otro grupo, llegando así a las gener_aciones posteriores a través de numerosos transmisores) así pues, que Allah maldiga ar-Rafidah (lit. «los que rechazan», e.d. los shi’a) ¡Qué ignorantes son!».

‘Umar ibn al-Jattab dijo: «Abu Bakr, nuestro maestro, el mejor de todos nosotros y el más amado por el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo…».

‘Abd ar-Rahman ibn Abi Layla dijo que ‘Umar subió al mimbar y dijo: «No cabe duda de que el mejor de esta Ummah después de nuestro Profeta es Abu Bakr. Quien diga lo contrario está mintiendo. Y que caiga sobre él lo que se merece el inventor de mentiras».

Y el mismo Abi Layla dijo: «‘Ali dijo: ‘A todo aquel que me prefiera a mí antes que a Abu Bakr y a ‘Umar, le aplicaré el castigo hadd que merece quien inventa mentiras»‘ .

Abu’d-Darda’ dijo que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, había dicho: «El sol no ha amanecido ni se ha puesto sobre nadie mejor que Abu Bakr, a no ser que fuera un Profeta». Yabir, utilizando sus propias palabras dijo: «El sol no se ha alzado sobre ninguno de vosotros que fuese mejor que él». Hay otros textos que mencionan lo mismo desde otros ángulos y que definen a este hadiz como bueno o fiable. lbn Kazir dijo que su opinión era confirmar su fiabilidad.

Salamah ibn al-Akwa’ dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Abu Bakr as- Siddiq es el mejor de los seres humanos, a no ser que hablemos de un Profeta»‘. Sa’d ibn Zurarah dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘El Ruh al-Quds, Yibril, me dijo: «El mejor de t u Ummah después de ti es Abu Bakr»»‘.

‘Amr ibn al-‘As dijo: «Pregunté yo: ‘¿Mensajero de Allah, de entre toda la gente, a quién amas más?’ Contestó: «A ‘A’ishah». Dije yo: «¿Y de los hombres?» Dijo: «A su padre». Dije: «¿Y luego, a quién?» «Luego a ‘Umar ibn al-Jattab», respondió él». En narraciones de Anas, Ibn ‘Amr e lbn ‘Abbas, este hadiz se ha transmitido sin «Luego a ‘Umar ibn al-Jattab».

‘Abdallah ibn Shahiq dijo: «Le dije a ‘A’ishah: ‘¿Cuál de los Compañeros del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, era el más amado por él?’ Contestó ella: ‘Abu Bakr’. Pregunté: ‘¿Y después quién?’ ‘Umar’ contestó. Pregunté otra vez: ‘¿Y después?’ Dijo ella: ‘Abu ‘Ubaidah ibn al-Yarrah»‘.

Anas dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo hablando de Abu Bakr Y ‘Umar: ‘Estos dos son los señores de los adultos de la gente del Jardín, de los primeros y de los últimos, exceptuando a los Profetas y a los Mensajeros» ‘ . Palabras similares han sido transmitidas por ‘Ali, lbn ‘Abbas, Ibn ‘Umar, Abu Sa’id al-Judri y Yabir ibn ‘Abdallah.

‘Ammar ibn Yasir dijo: «Todo aquel que prefiriese a cualquiera de los Compañeros del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, antes que a Abu Bakr y ‘Umar, estaba menospreciando a los Muhayirun y a los Ansar».

Az-Zuhri dijo: «El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo a Hassan ibn Zabit: «¿Has dicho algo sobre Abu Bakr?» ‘Sí’ contestó. «Dilo, quiero saberlo».

«Y el ‘segundo de los dos’ en la cueva gloriosa. Cuando subió la montaña, el enemigo quiso rodearlo. El amor que le tenia el Mensajero de Allah, era de sobra conocido y en la creación no tenia igual».

Al oírlo, el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, rió hasta que se pudo ver el blanco de sus dientes; y luego dijo: «Has dicho la verdad, Hassan. Es justo como lo has descrito»».

Anas ibn Malik dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «El más miseri- cordioso de mi Ummah con respecto a mi Ummah es Abu Bakr; el más severo en lo que respecta a Allah es ‘Umar, el más modesto es ‘Uzman, el que mejor conoce lo haram y lo halal es Mu’adh hin Yabal, el que más sabe de las leyes sobre las herencias es Zayd ibn Zabit y el que mejor recita (el Corán) es Ubayy ibn Ka’b; y cada Ummah tiene alguien en quien se puede confiar: éste es Abu ‘Ubaidah ibn al-Yarrah». A esta transmisión ‘Umar añadió: «y el más decisivo (en cuanto Qadi) es ‘Ali». Shaddah ibn Aus añadió: ‘Y Abu Dharr es el más frugal de mi Ummah y el más veraz. Abu’d-Darda’ es el más proclive a la adoración y el que más taqwa tiene y Mu’awiyah ibn Abi Sufyan es el más indulgente y el más generoso de mi Ummah»‘.

Preguntaron a nuestro Shayj al-Jafiyi sobre estas características tan distintivas y si anulaban las descritas con anterioridad; su respuesta fue que no existía con- tradicción alguna.

Las Aleyas Reveladas que lo alaban y lo confirman y otras cuestiones relacionadas con él.

Habéis de saber que he visto un libro escrito por uno de los eruditos sobre los nombres de aquellos que aparecen mencionados en el Corán; como no lo hallé preciso ni detallado, escribí sobre este tema un texto extenso, detallado y preciso del que extraigo aquí lo que está relacionado con as-Siddiq, que Allah esté complacido con él.

Allah el Excelso dice:

«Y estando ambos en la cueva
le dijo a su compañero:
‘No te entristezcas porque en verdad Allah está con nosotros’.
Y Allah hiZo descender sobre él Su sosiego». (Sura 9, 40)

Los musulmanes acuerdan por unanimidad que el compañero aquí mencionado es Abu Bakr, y luego mencionaremos una transmisión suya que habla de ello.

Ibn ‘Abbas, comentando Sus palabras, «Allah hizo descender sobre él Su sosiego», dijo: «Sobre Abu Bala. (En lo que respecta) al Profeta, que Allah le bendiga y conceda paz, el sosiego estaba siempre con él».

Ibn Mas’ud dijo que Abu Bakr compró a Bilal a Umayyah ibn Jalf y Ubayy ibn Jalf pagando p0r él un manto y diez monedas de plata (de una onza cada una aproximadamente) y luego lo dejó en libertad en el Nombre de Allah. Fue entonces cuando Allah Reveló:

«¡Por la noche cuando cubre!», hasta Sus Palabras: «En verdad las acciones de unos y otros difieren». (Sura 92, 1-4). Se refiere a las acciones de Abu Bakr,

Umayyah y Ubayy.

‘Amir ibn ‘Abdallah ibn az-Zubayr dijo: «En La Meca, Abu Bakr solía liberar (esclavos) cuando (aceptaban) el Islam. También liberaba a las ancianas y a las mujeres en general cuando aceptaban el Islam. Su padre le dijo: ‘Hijo mío, veo que liberas a los débiles. ¿Por qué no liberas a hombres fuertes que te apoyen, te protejan y te defiendan (de los que te ataquen)?’ Contestó Abu Bakr: ‘Padre, lo que yo deseo es lo que está con Allah’. Luego ‘Amir dijo: ‘Algunos parientes míos dijeron que la Aleya siguiente fue Revelada a propósito de Abu Bakr: «Asípues, al que dé con sinceridad y sea temeroso… «, hasta el final de la Sura (92, 5-21)».

‘Urwah dijo que Abu Bakr as-Siddiq, que Allah esté complacido con él, liberó a siete personas que estaban siendo torturadas por creer en Allah, y que entonces, a propósito de él, fue Revelado lo siguiente: «Y será librado de él (el Fuego) quien se guarde y dé su riqueza para purificarse… » (Sura 92, 17-18) hasta el final de la Sura.

‘Abdallah ibn az-Zubayr dijo: «Esta Aleya: «y no para que nadie tenga un favor que pagarle» (es decir: ‘no hace el bien como recompensa por un favor que alguien le ha hecho, sino que lo hace buscando la Faz de Allah’, según el Tafsir de Ibn Yuzayy) (Sura 92, 19), fue Reve- lada a propósito de Abu Bakr as-Siddiq, que Allah esté complacido con él».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo que Abu Bakr jamás rompía un juramento hasta que Allah Revelaba la expiación por romperlo.

Usayd ibn Safwan, que gozaba de la compañía (del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz) dijo: ‘»Ali dijo que la Aleya: «Aquel que viene con la Verdad (al- Haqq)» (Sura 39, 32), se refiere a Muhammad y cuando luego dice: » … y la confirma», se refiere a Abu Bakr as-

Siddiq». Ibn ‘Asakir dijo: «La narración es ‘con al-Haqq (Verdad)’ [en vez de as-sidq (sinceridad o veracidad) la recitación más usual en el Corán] y quizás era una forma alternativa de la recitación de ‘Ali».

lbn ‘Abbas comentó Sus Palabras: «… y consúltales en las decisiones» (Sura 3, 159), diciendo: «Se Revelaron a propósito de Abu Bakr y ‘Umar».

lbn Shaudhab dijo: «Y quien haya temido la com- parecencia ante su Señor, tendrá dos jardines» (Sura 55, 45) se Reveló a propósito de Abu Bakr, que Allah esté complacido con él».

lbn ‘Umar e Ibn ‘Abbas dijeron comentando Sus Palabras: «Y los creyentes justos» (Sura 66, 4) que la Aleya había sido Revelada a propósito de Abu Bakr y ‘Umar.

Muyahid dijo: «Cuando se Reveló: «Es verdad que Allah y Sus ángeles hacen oración p o r el Profeta» (Sura ·33, 56), Abu Bakr dijo: ‘Mensajero de Allah, Allah no ha hecho descender un bien sobre ti que nosotros no compartamos’; y entonces se Reveló la Aleya siguiente:

«Él es Quien os bendice, (a los Muminun) así como Sus ángeles (piden por vosotros)». (Sura 33, 43)

‘Ali ibn al-Hussein dijo que la siguiente Aleya fue Revelada a propósito de Abu Bakr, ‘Umar y ‘Ali: «Les quitaremos el odio que pueda haber en sus pechos y estarán, como hermanos, recostados en lechos unos enfrente de otros». (Sura 15, 47)

Ibn ‘Abbas dijo: «Las Aleyas siguientes se Revelaron a propósito de Abu Bakr: 11 Y le hemos encomendado al hombre que haga el bien a sus padres» hasta Sus Palabras: «… promesa verídica que se les ha hecho». (Sura 46, 14-15)

lbn Uyaynah dijo: «Allah reprochó a todos los musulmanes con respecto al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz; Abu Bakr fue la única excepción ya que estaba definitivamente excluido del reproche: «Si vosotros no le ayudáis, ya le ayudó Allah cuando le habían echado los que no creían y había otro con él (estando ambos en la cueva)»».

Hadices que hablan de sus méritos, junto con los de ‘Umar, aparte de lo ya mencionado.

Abu Hurairah dijo: «Oí decir al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz: ‘Cuando un pastor estaba con su rebaño, un lobo atacó las ovejas; se llevó una y el pastor salió en su persecución. El lobo se volvió hacia él y dijo: ‘¿Quién cuidará al rebaño el Día del Levantamiento cuando yo sea el único pastor?’ Y cuando un hombre que conducía un buey al que había cargado en demasía, éste se volvió hacía él y dijo: ‘Yo no he sido creado para esto sino para la labranza’. Y la gente dijo: ‘¡Glorificado seaAllah, ¿cómo puede hablar un buey?’ El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Yo creo en lo mismo que Abu Bakr y ‘Umar (creen)»; pero Abu Bakr y ‘Umar no estaban presentes en esa ocasión, es decir, no estaban en la reunión. Dió testimonio de su creencia, refiréndose quizás a la perfección de la misma».

Abu Sa’id al-Judri dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «No ha habido Profeta que no tuviera dos ayudantes de entre la gente de los cielos y dos ayudantes de la gente de la Tierra. Mis dos ayudantes de la gente de los cielos son Yibril y Mika’il, y mis dos ayudantes de la gente de la Tierra son Abu Bakr y ‘Umar'»‘.

Sa’id ibn Zaid dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Los que estén por debajo de los que tienen los rangos más elevados, los verán como vosotros véis las estrellas que se elevan sobre el horizonte, y Abu Bakr y ‘Umar pertenecen a ese grupo»». Lo mismo ha sido narrado en un hadiz de Yabir ibn Samurah y Abu Hurairah.

Anas dijo que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, solía entrar en las reuniones de los Muhayirun y los Ansar cuando éstos estaban sentados; entre ellos se encontraban Abu Bakr y ‘Umar; ninguno de los presentes alzaban los ojos excepto ellos que solían mirarlo a la cara y sonreirle al tiempo que él les devolvía la sonrisa.

Ibn ‘Umar dijo que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, entró un día en la mezquita llevando a Abu Bakr en su mano derecha y a ‘Umar en la izquierda. Y dijo: «Así seremos levantados en el Día del Levantamiento». Lo mismo fue transmitido por Abu Hurairah .

 Ibn ‘Umar dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Yo seré el primero en salir cuando la tierra se abra, después Abu Bakr y luego ‘Umar»».

‘Abdallah ibn Hantab dijo que el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, vió a Abu Bakr y a ‘Umar y dijo: «Estos dos son la vista y el oído». Se ha transmitido también en hadices de Ibn ‘Umar e Ibn ‘Amr.

Abu Arwa ad-Dawsi dijo: «Estaba yo (sentado) con el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, cuando se acercaron Abu Bakr y ‘Umar; y él dijo: ‘Alabanzas sean dadas a Allah que me ha ayudado con vosotros dos»‘. Transmitido también en un hadiz de al-Bara’ ibn ‘Aziz.

‘Ammar ibn Yasir dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Oh Yibril, háblame de las virtudes de ‘Umar ibn al-Jattab’. Respondió éste: ‘Aunque estuviese hablando el mismo tiempo que Nuh pasó entre su gente, la relación de sus virtudes seguiría inacabada, y la verdad es que ‘Umar es una de las buen s acciones de Abu Bakr» ‘ .

‘Abd al-Rahman ibn Ghanam dijo que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo a Abu Bakr y a ‘Umar: «Si ambos coincidiérais en un consejo, yo no me opondría a vosotros». Ha sido transmitido también en un hadiz de al-Bara’ ibn ‘Azib.

Preguntaron a Ibn ‘Umar: «¿Quiénes solían dar fatwas en la época del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz?» Respondió: ‘Abu Bakr y ‘Umar, y no sé de ningún otro excepto ellos'». Al-Qasim ibn Muhammad dijo: «Abu Bakr, ‘Umar y ‘Ali solían dar fatwas en la época del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz».

Ibn Mas’ud, que Allah esté complacido con él, dijo que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, había dicho: «La verdad es que cada Profeta tiene elegidos en su Ummah; los de mi Ummah son Abu Bakr y ‘Umar».

‘Ali dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Pido a Allah que sea misericordioso con Abu Bakr. Me dio la mano de su hija, me llevó a la morada de la hiyrah, y liberó a Bilal. Pido a Allah que tenga misericordia con ‘Umar. Siempre dice la verdad por amarga que ésta sea. La verdad le ha dejado sin amigos. Pido a Allah que tenga misericordia con ‘Uzman. Los ángeles se humillan ante él. Pido a Allah misericordia para con ‘Ali. Oh Allah, haz que la verdad vaya siempre con él»‘.

Sahl, que Allah esté complacido con él, dijo: «Cuando el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, regresó del Hayy de la Despedida, subió al mimbar y tras alabar a Allah dijo: ‘Gente, Abu Bakr jamás me ha causado daño alguno, y esto os lo digo para que lo sepáis. Gente: yo estoy complacido con él y con ‘Umar, ‘Uzman, ‘Ali, Talhah, az-Zubayr, Sa’d, ‘Abd ar-Rahman ibn ‘Auf y con los primeros emigrantes (Muhayirun), así que ahora ya lo sabéis»‘.

Ibn Abi Hazirn dijo: «Un hombre vino a ‘Ali ibn al- Hussein y dijo: ‘¿Cuál era la posición de Abu Bakr y ‘Urnar con respecto al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz?’ Respondió: ‘La misma que la que ocupan ahora (están enterrados al lado del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz)» ‘ .

Bistam ibn Muslim dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo a Abu Bakr y ‘Umar: ‘Después de mí, nadie tendrá autoridad sobre vosotros»‘.

Anas transmitió en un hadiz marfu’: «Amar a Abu Bakr y ‘Umar es Iman (creencia) y odiarlos es kufr (incredulidad)».

lbn Mas’ud dijo: «Amar a Abu Bakr y ‘Umar y conocerlos es (parte) de la Sunnah».

Anas transmitió como marfu’: «Con su amor por Abu Bakr y ‘Umar espero para mi Ummah lo mismo que cuando dicen: ‘no hay más dios que Allah»‘.

Los hadices transmitidos sobre las virtudes de Abu Bakr, aparte de lo ya mencionado.

Abu Hurairah dijo: «Oí decir al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz: ‘Todo aquél que gaste un par de cualquier cosa en el camino de Allah, será llamado desde una de las puertas del Jardín: ‘Esclavo de Allah, esto es bueno’. Quien haya pertenecido a la gente de la oración será llamado desde la puerta de la oración, quien haya sido de la gente del yihad será llamado desde la puerta del yihad, quien haya sido de la gente de la sadaqah será llamado desde la puerta de la sadaqah, y quien haya sido de la gente del ayuno será llamado desde la puerta del ayuno’. Y Abu Bakr dijo: ‘Quien sea llamado desde una de esas puertas no tendrá necesidad alguna. Mensajero de Allah, ¿habrá alguien que sea llamado desde todas las puertas?’. Contestó: ‘Sí, y yo espero que tú seas uno de ellos'».

Abu Hurairah, que Allah esté complacido con él, dijo:

«El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘En cuanto a ti, Abu Bakr, serás el primero de mi Ummah, en entrar en el Jardín»‘.

Abu Sa’id, que Allah esté complacido con él, dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘En verdad os digo que una de las personas más generosas para conmigo, tanto con su compañía como con sus propiedades, es Abu Bakr; y si yo quisiera tomar como amigo íntimo a alguien aparte de mi Señor, habría elegido a Abu Bakr, aunque también está la hermandad del Islam»‘. Este hadiz ha sido transmitido por Ibn ‘Abbas, Ibn az-Zubayr, ibn Mas’ud, Yundub ibn ‘Abdallah, al- Bara’, Ka’b ibn Ma]ik, Yabir ibn ‘Abdallah, Anas, Abu’l- Waqid al-Layzi, Abu-1 Ma’alli, ‘A’ishah, Abu Hurairah e Ibn ‘Umar, que Allah esté complacido con todos ellos.Y sus cadenas de transmisión han sido detalladas en hadices que son mutawatir (narrados por un grupo numeroso de Compañeros a otros grupos numerosos de personas).

Abu’d-Darda’ dijo: «Estaba sentado con el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, cuando entró Abu Bakr, saludó y dijo: «Hubo algo entre ‘Umar y yo y me precipité con él; luego lo lamenté y volví para pedirle perdón, pero me lo negó. Así pues, ahora vengo a ti». El Profeta dijo: «Que Allah te perdone Abu Bakr», repi-tiéndolo tres veces. Al poco tiempo ‘Umar se ablandó y fue a la casa de Abu Bakr, pero no lo encontró. Entonces fue a ver al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz. El rostro del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, se enrojeció hasta tal punto que Abu Bakr tuvo miedo y cayendo de rodillas dijo: «Mensajero de Allah, por Allah que yo estaba más equivocado que él», repiténdolo dos veces. El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «‘Allah me envió a ti y dijiste: ‘Mientes’. Y Abu Bakr dijo: ‘Has dicho la verdad’, y compartió su persona y sus riquezas conmigo. «¿Me dejaréis a mi compañero?» «¿Me dejaréis a mi compañero?», frase que repitió dos veces. Después de esto no sufrió daño alguno.

Ibn ‘Umar, que Allah esté complacido con él, relató algo similar diciendo: «Entonces, el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «No me hagas sufrir por mi compañero, ya que Allah me ha enviado con la guía y el Din de la Verdad. Tú dijiste: ‘¡Mientes! ‘Y Abu Bakr dijo: ‘Has dicho la verdad’. Si no fuera porque Allah le calificó de «compañero» lo habría tomado como un amigo íntimo. Pero siempre está la hermandad del Islam»».

Al-Miqdam dijo: «‘Aqil ibn Abi Talib y Abu Bakr se habían insultado mutuamente. Abu Bakr era un ge- nealogista, y conteniéndose por los lazos familiares (de ‘Aqil) con el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, se dio la vuelta alejándose del lugar. ‘Aqil se quejó al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz. Y entonces el Mensajero, a quien Allah bendiga y conceda paz, se levantó entre la gente y dijo: «¿Me vais a quitar mi compañero? ¿Qué es tu asunto comparado con el suyo?

Por Allah que en las puertas de vuestras casas hay oscuridad excepto en la de Abu Bakr, en la que hay luz. Por Allah que dijiste: ‘¡Mientes!’ Y Abu Bakr dijo: ‘¡Has dicho la verdad!’ Pero mientras que tú retuviste tu riqueza él fue generoso conmigo con la suya; tú me abandonaste y él compartió conmigo y me siguió»».

lbn ‘Umar, que Allah esté complacido con él y con su padre, dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «A quien deje arrastrar su túnica con altanería, Allah no le dirigirá la mirada en el Día del Levantamiento». Y entonces Abu Bakr dijo: ‘Uno de los lados de mi túnica cuelga demasiado pero lo corrijo todo el tiempo’. El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Tú no lo haces por arrogancia'»‘.

Abu Hurairah, que Allah esté complacido con él, dijo:

«El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz tanto a él como a su familia, preguntó: «¿Quién de vosotros ha empezado el día ayunando?» Abu Bakr dijo: ‘Yo lo he hecho’. Luego preguntó: «¿Quién de vosotros ha acompañado hoy un cortejo funeral?» Abu Bakr dijo: ‘Yo lo he hecho’. Preguntó de nuevo: «¿Quién de vosotros ha alimentado hoy a un pobre?» Abu Bakr dijo: ‘Yo lo he hecho’. Y preguntó otra vez: «¿Quién de vosotros ha visitado hoy a un enfermo?» Abu Bakr dijo: ‘Yo lo he hecho’. Y entonces el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Estas (acciones) reunidas en un solo hombre harán que entre en el Jardín»». Este hadiz ha sido transmitido en narraciones de Anas ibn Malik y ‘Abd ar-Rahman ibn Abi Bakr. En el hadiz de Anas se dice al final: «El Jardín es obligatorio para ti».

En el hadiz de ‘Abd ar-Rahman las palabras son: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, terminó la oración del alba y volviéndose a sus compañeros preguntó: «¿Quién de vosotros ha empezado el día ayunando?» Contestó ‘Umar: ‘Mensajero de Allah, ayer no decidí ayunar así que hoy no empecé ayunando’. Abu Bakr dijo: ‘Pero ayer yo sí decidí ayunar así que hoy empecé el día ayunando’. El Mensajero preguntó: «¿Alguno de vosotros ha visitado hoy a un enfermo?» Y ‘Umar dijo: ‘Mensajero de Allah, todavía no hemos salido de la mezquita (tras la oración del alba) ¿Cómo habríamos podido visitar a un enfermo?’ Abu Bakr dijo: ‘Me enteré de que mi hermano ‘Abd ar-Rahman ibn ‘Auf se quejaba (de una enfermedad), así que fui a verlo esta mañana (antes de la oración)’. Preguntó otra vez: «¿Alguno de vosotros ha alimentado hoy a un pobre?» Respondió ‘Umar: ‘Mensajero de Allah, aún no nos hemos ido’. Abu Bakr dijo: ‘Al entrar en la mezquita vía un mendigo. Descubrí entonces que ‘Abd ar-Rahman (su hijo) tenía un trozo de pan de cebada en su mano, lo cogí y se lo dí’. Y el Mensajero dijo: «¡Tú! Disfruta en el Jardín». Luego dijo unas palabras que agradaron a ‘Umar y éste declaró que cada vez que intentaba hacer una buena acción, Abu Bakr se había adelantado » ‘ .

Ibn Mas’ud, que Allah esté complacido con él, dijo: «Estaba rezando en la mezquita cuando entró el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, acompañado de Abu Bakr y ‘Umar. Al ver que estaba haciendo una súplica dijo: ‘Pide y se te dará’. Y luego dijo: ‘A quien le guste recitar el Corán con claridad, que lo haga con la recitación de Ibn ‘Umm ‘Abd (un apodo cariñoso de Ibn Mas’ud)’. Yo volví a mi casa y Abu Bakr

vino a darme las buenas noticias (de lo que había dicho el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz). Cuando ‘Umar vió que Abu Bakr salía de la casa, venciéndole en la premura, le dijo: ‘La verdad es que siempre ganas a la hora de hacer el bien»‘.

Rabi’ah al-Aslami, que Allah esté complacido con él, dijo: «Abu Bakr y yo nos dijimos unas palabras y éste dijo algo que no me gustó; luego lo lamentó y me dijo: ‘Rabi’ah, repíteme lo que he dicho para que puedas tomar represalias’. Yo dije: ‘No lo haré’. Abu Bakr dijo: ‘Dílo o acudiré al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y conceda paz, para que me ayude’. Abu Bakr fue a ver al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, y yo fui tras él. Entonces algunas personas de Aslam se acercaron y me dijeron: ‘Que Allah tenga misericordia de Abu Bakr. ¿Por qué motivo acude al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, para que le ayude cuando ha sido él quien dijo lo que te dijo? Y yo respondí: ‘¿Acaso no sabéis quién es? Es Abu Bakr as-Siddiq. Es el «segundo de los dos» (Corán: 9, 40) y es el del pelo blanco entre los musulmanes. Tened cuidado no vaya a volverse y vea que me ayudáis en contra suya y entonces se enfade, vaya al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, que a su vez se enojará al verlo enfadado; y entonces, cuando Allah los vea también estará disgustado y Rabi’ah será destruido’. Dijeron ellos: ‘¿Qué sugieres que hagamos?’ ‘Iros de aquí’ dije yo. Abu Bakr siguió andando hacía donde estaba el Mensajero, a quien Allah bendiga y conceda paz, y yo fui sólo tras él. Cuando llegó junto al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, le relató la historia tal y como había ocurrido. El Mensajero alzó la cabeza y mirándome dijo: ‘Rabi’ah, ¿qué pasa entre Abu Bakr y tú?’ Contesté yo: ‘Mensajero de Allah, cruzamos unas palabras y Abu Bakr dijo algo que me molestó. Y entonces me dijo: ‘Repite lo que dije para que puedas tomar represalias’. Y yo he rehusado hacerlo. Al oirme, el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘¡Está bien! No repitas sus palabras y en vez de eso dí: «Allah te ha perdonado, Abu Bakr».Y entonces le dije: ‘Que Allah te perdone, Abu Bakr»‘.

Al-Rasan dijo: «Y entonces Abu Bakr se dio la vuelta y estaba llorando».

lbn ‘Umar, que Allah esté complacido con él y con su padre, dijo que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, había dicho a Abu Bakr: «Tú eres mi compañero en el Hawd (el Estanque) y mi compañero en la cueva».

Ibn ‘Abbas, que Allah esté complacido con él, dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Abu Bakr fue en la cueva mi compañero y mi consuelo»‘ .

Hudhayfah, que Allah esté complacido con él, dijo: «El Mensajero deAllah, a quienAllah bendiga y conceda paz, dijo: ‘En el Jardín hay pájaros que son como los camellos bactrianos’. Y Abu Bakr dijo: ‘Ciertamente que deben ser benditos, Mensajero de Allah’. Y él dijo: ‘Más benditos serán quienes los coman, y tú serás uno de ellos'». Este hadiz ha sido narrado en una transmisión de Anas.

Abu Hurairah, que Allah esté complacido con él, dijo:

«El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘He sido hecho para ascender a los cielos. No he pasado por un cielo en el que no hubiese mi nombre: «Muhammad es el Mensajero de Allah y Abu Bakr as- Siddiq es su sucesor» ‘ . Su isnad es débil pero ha sido transmitido también en hadices de lbn ‘Abbas, Ibn ‘Umar, Anas, Abu Sa’id y Abu’d-Darda’, que Allah esté com- placido con todos ellos; sus isnads son débiles pero se apoyan y fortalecen mutuamente.

Sa’id ibn Yubair, que Allah esté complacido con él, dijo:

«Estando en presencia del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, recité: ‘¡Oh alma sosegada!’ (Corán: 89, 30), y Abu Bakr dijo: ‘Mensajero de Allah, esto es muy hermoso’. Y entonces el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘En verdad te digo que el ángel te lo dirá a ti cuando llegue la muerte'».

‘Amir ibn ‘Abdallah ibn az-Zubair, que Allah esté complacido con él, dijo: «Cuando fueron Reveladas las Aleyas ‘Si les hubiéramos ordenado que se mataran…’ hasta el final de la Aleya (Sura 4, 65) Abu Bakr dijo: ‘Mensajero de Allah, si me hubieses ordenado matarme, yo lo habría hecho’. Y él dijo: ‘Has dicho la verdad'».

Ibn Abi Mulaykah dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, y sus compañeros fueron a un estanque y dijo: ‘Que cada hombre nade hacia su compañero’. Y todos nadaron hasta que solo quedaron el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, y Abu Bakr. El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, nadó hacia Abu Bakr, lo abrazó y dijo: ‘Si quisiese tener un amigo íntimo hasta que me encontrara con Allah habría elegido a Abu Bakr, pero él es mi compañero » ‘ . Se ha trasmitido lo mismo conectándose hasta Ibn ‘Abbas.

Sulayman ibn Yasar dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Las cualidades del bien son trescientas sesenta. Cuando Allah quiere el bien para un esclavo le otorga una de esas cualidades que le hacen entrar en el Jardín’. Abu Bakr dijo entonces: ‘Mensajero de Allah, ¿Hay en mí alguna? Y dijo él: ‘Sí, un compendio de todas ellas» ‘ .

Sadaqah al-Qurashi contó que un hombre había dicho: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Las cualidades del bien son trescientas sesenta’. Y Abu Bakr preguntó: ‘Mensajero de Allah, ¿Tengo yo alguna?’ Y él respondió: ‘Las tienes todas, así que alégrate Abu Bakr»‘.

Muyamma’ ibn Ya’qub al-Ansari transmitió de su padre que había dicho: «El círculo del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, era numeroso y apretado hasta que se convirtió en un muro. Cuando estaba vacío el lugar donde se sentaba Abu Bakr nadie se atrevía a tomarlo. Cuando llegaba Abu Bakr se sentaba en su sitio y el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, volvía su rostro hacia él y le dirigía el discurso mientras la gente escuchaba».

Anas, que Allah esté complacido con él, dijo: «El Profeta, a quienAllah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Amar a Abu Bakr y estarle agradecido es un deber para todos los de mi Ummah» ‘ . Una narración similar está en un hadiz de Sahl ibn Sa’d.

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo en un hadiz que es marfu’: «A todas las personas se le pedirán cuentas excepto a Abu Bakr».

Lo que los Compañeros y las primeras generaciones de las acciones correctas han dicho de los méritos de Abu Bakr.

Yabir, que Allah esté complacido con él, dijo: ‘»Umar ibn al-Jattab dijo: ‘Abu Bakr es nuestro señor (sayyid)»‘.

‘Umar, que Allah esté complacido con él, dijo: «Si el Iman de Abu Bakr se pusiera en un plato de la balanza y el Iman de los habitantes de la tierra en el otro, el de Abu Bakr sería más pesado».

‘Umar, que Allah esté complacido con él, dijo: «Abu Bakr superaba a todo el mundo». Y ‘Umar dijo: «Ojalá yo fuese un pelo del pecho de Abu Bakr». Y también dijo: «Me gustaría estar en el Jardín en un lugar desde el que pudiese ver a Abu Bakr». Y también dijo: «Lo cierto es que el aroma que despedía de Abu Bakr era más dulce que el almizcle».

‘Ali entró en la habitación donde yacía el cadáver de Abu Bakr y dijo: «Ninguno de los que se encontrarán con Allah con sus páginas (donde están anotadas las acciones) es más amado por mí que este amortajado».

‘Abd ar-Rahman ibn Abi Bakr as-Siddiq dijo: «El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: »Umar ibn al-Jattab me dijo que cada vez que intentaba adelantarse a Abu Bakr en una buena acción, éste ya la había hecho » ‘ .

‘Ali dijo: «Por Aquel que tiene mi alma entre Sus manos que no hubo buena acción en la que intentáramos ser los primeros sin que Abu Bakr se nos adelantara».

‘Ali dijo: «Los mejores seres humanos después del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, son Abu Bakr y ‘Umar. En el corazón del creyente jamás podrá coexistir el amor por mí con el odio hacia Abu Bakr o ‘Umar».

Ibn ‘Umar dijo: «Hay tres Quraysh que son los de rostro más hermoso, los de mejor carácter y los de corazón más decidido. Si dicen algo nunca mienten. Si les dices algo jamás te tacharían de mentiroso; son Abu Bakr as-Siddiq, Abu ‘Ubaydah ibn al-Yarrah y ‘Uzman ibn ‘Affan».

Ibrahim an-Naya’i dijo: «Abu Bakr as-Siddiq era llamado Al-Awwah –el compasivo (literalmente: el que dice ‘Ah’ y suspira mucho por compadecerse de la gente)– por su compasión y su misericordia».

Ar-Rabi’ ibn Anas dijo: «En el Libro Primero está registrado: ‘El símil de Abu Bakr es el de la lluvia, dondequiera que cae es beneficiosa» ‘ .

Ar-Rabi’ ibnAnas dijo: «Estábamos reflexionando sobre los compañeros de los Profetas y no pudimos encontrar aninguno que tuviera un compañero como Abu Bakr as- Siddiq». Az-Zuhri dijo: «Una de las virtudes de Abu Bakr es que jamás albergó dudas sobre Allah».

Az-Zubayr ibn Bakkar dijo. «Oí decir a una de las personas de conocimiento: ‘Los oradores (que daban el Jutbah) entre los compañeros del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, eran Abu Bakr as- Siddiq y ‘Ali ibn Abi Talib, que Allah esté complacido con ambos»‘.

Abu Husayn dijo: «Entre los descendientes de Adam, a excepción de los Profetas y los Mensajeros, no hubo nadie mejor que Abu Bakr. Abu Bakr se mantuvo firme el Día de ar-Riddah (el repudio del Islam por parte de muchas tribus árabes cuando murió el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz); su firmeza fue como la de un Profeta».

Ash-Sha’bi dijo: «Allah hizo destacar a Abu Bakr con cuatro cualidades que no otorgó a ninguna otra persona: Lo llamó as-Siddiq y fue el único con ese nombre. En la Cueva fue el compañero del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz. También fue su compañero más cercano en la Hijrah. Y el Mensajero de Allah, a quien All h bendiga y conceda paz, le ordenó dirigir la oración teniendo como testigos a todos los musulmanes».

Ya’far dijo: «Aunque no lo veía, Abu Bakr solía oir la conversación íntima de Yibril con el Profeta, a qmen Allah bendiga y conceda paz».

Ibn al-Musayyab dijo: «Con respecto al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, Abu Bakr ocupaba el segundo puesto, prestando atención a sus consejos en todas las cuestiones. Fue su segundo en el Islam, su segundo en la Cueva, su segundo en el refugio en el Día de Badr y su segundo en la tumba. El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, no prefería a ningún otro antes que a Abu Bakr».

Los hadices y las Aleyas que indican su Jilafah, y las palabras de los Jmams al respecto.

Hudhayfah, que Allah esté complacido con él, dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Seguid la dirección de los dos que han venido después de mí: Abu Bakr y ‘Umar»‘. Lo mismo ha sido transmitido en un hadiz de Ibn Mas’ud, que Allah esté complacido con él.

‘Abdallah ibn ‘Umar, que Allah esté complacido con él, dijo: «Oí decir al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz: ‘Después de mí habrá doce Jalifahs; Abu Bakr sólo durará un poco». Existe un consenso unánime con respecto a la autenticidad de la primera parte de este hadiz, ya que ha sido transmitido por muchas isnads diferentes. Su explicación ya ha sido dada en la introducción del libro. Este hadiz, tal y como aparece en las dos colecciones Sahih, se dice que él, a quien Allah bendiga y conceda paz, en un Jutbah que dio poco antes de su muerte, dijo: «Hay un esclavo a quien Allah ha dado una elección…». Y al final del mismo dice:

«Y que no quede ninguna puerta abierta excepto la de Abu Bakr». Y en palabras de ambos (Al-Bujari y Muslim): «Que no haya en la mezquita un pasillo excepto el pasillo de Abu Bakr».

Los hombres de conoc1m1ento dicen: «Esto es una indicación de la Jilafah ya que tenía que pasar por ahí (la puerta y el pasillo) para dirigir la oración de los musulmanes». Esto ha sido narrado a partir de un hadiz de Anas, que Allah esté complacido con él, y sus palabras son: «Cerrad las puertas que dan a la mezquita excepto la de Abu Bakr». Y está registrado en hadices de ‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, Ibn ‘Abbas, Mu’awiyah ibn Abi Sufyan y Anas.

Yubayr ibn Mut’im, que Allah esté complacido con él, transmitió que su padre había dicho: «Una mujer fue a ver al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, y éste le dijo que volviera más tarde. Dijo ella: ‘¿Qué pensarías si vuelvo y no te encuentro?’ Dijo él: ‘La muerte’. Y añadió: ‘Si no me encuentras, busca a Abu Bakr»‘.

Anas, que Allah esté complacido con él, dijo: «Los Banu Mustaliq me enviaron al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, para preguntarle: ‘¿Después de ti, a quién tenemos que pagar nuestro Zakat?’ Contestó: «A Abu Bakr»».

Ibn ‘Abbas, que Allah esté complacido con él y con su padre, dijo: «Una mujer fue al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, para preguntarle algo y éste le dijo que volviera (en otra ocasión). La mujer dijo entonces: ‘¿Y si vuelvo y no te encuentro, Mensajero de

Allah?’ (refiriéndose a su muerte). Y él dijo: «Si vuelves y no me encuentras, busca a Abu Bakr ya que será el Jalifah después de mí»».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, me dijo: ‘Llama a tu padre (Abu Bakr) y a tu hermano porque quiero escribir algo por temor a que una persona se deje llevar por su codicia y diga: ‘Yo valgo más’. Pero Allah y los creyentes rechazan a todos excepto aAbu Bakr»‘ .

‘A’ishah dijo también: «Durante la enfermedad que le causó la muerte, el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, me dijo: ‘Llama a ‘Abd ar-Rahman ibn Abi Bakr porque quiero escribir un testamento a favor de Abu Bakr para que, tras mi muerte, nadie le discuta’. Más tarde, dijo: ‘Déjalo. Busco refugio en Allah de las posibles desavenencias de los creyentes con respecto a Abu Bakr»‘.

Preguntaron a ‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella: «Si el Profeta, a quienAllah bendiga y conceda paz, hubiese nombrado a un Jalifah, ¿a quién habría nombrado?’ Contestó ella: ‘A Abu Bakr’. ‘¿Y después de él?’ Dijo: ‘A ‘Umar’. ¿Y después de ‘Umar?’ ‘A Abu ‘Ubaydah ibn al-Yarrah»‘.

Abu Musa al-Ash’ari, que Allah esté complacido con él, dijo: «El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, se puso enfermo y se agravó su estado. Al verlo dijo: «Ordena a Abu Bakr que dirija la oración». Y ‘A’ishah dijo: ‘Mensajero de Allah, es un hombre de corazón tierno. Si ocupa tu lugar no podrá dirigir a la gente en la oración’. Pero él dijo de nuevo: «Ordena a Abu Bakr que dirija la oración». Ella repitió lo que ya había dicho y entonces dijo él: «Ordena a Abu Bakr que dirija la oración; ciertamente tú eres de las compañeras de Yusuf». y así fue como el Mensajero se dirigió a Abu Bakr y éste dirigió la oración en vida del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz» ‘ . En algunas versiones del hadiz, ‘A’ishah dijo, que Allah esté complacido con ella: «Yo le insistí al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz. Lo que me impulsaba a hacerlo era que mi corazón no podía imaginar que la gente amase a un hombre que ocupara su puesto después de su muerte. Mi opinión era que la gente interpretaría como un mal presagio que alguien ocupase su puesto, así que deseaba que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, no pensase en Abu Bakr».

Ibn Zam’ah, que Allah esté complacido con él, dijo que el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, les ordenó que hiciesen la oración; como Abu Bakr no estaba presente, ‘Umar se adelantó y rezó (haciendo de Imam). El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «¡No! ¡No! ¡No! Allah y los musulmanes sólo quieren a Abu Bakr. Dejad que sea Abu Bakr quien dirija a la gente en la oración».

Ibn ‘Umar dijo: «‘Umar dijo: «Allahu Akbar». Cuando lo oyó el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, alzó enfadado la cabeza y dijo: «¿Dónde está Ibn Abi Quhafah?»».

Los hombres de conocimiento dicen: «En este hadiz está la demostración más evidente de que as-Siddiq era el mejor de los Compañeros, el que más derecho tenía a la Jilafah y el más digno para asumir el liderazgo».

Al-Ash’ari dijo: «Es de sobra conocido que el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, ordenó a as-Siddiq que dirigiese la oración en presencia de los Muhayirun y los Ansar. Este hecho además de sus palabras: ‘Debe liderar a la gente el que mejor recita el Libro de Allah’, demuestra que Abu Bakr era el mejor de todos ellos, es decir, el que más sabía del Corán».

Los mismos Compañeros quisieron demostrar con esto que Abu Bakr era el más idóneo para la Jalifah; entre ellos estaban ‘Umar – c u y a s palabras serán recogidas en la sección que habla del Juramento de Fidelidad- y también ‘Ali.

‘Ali dijo: «Es cierto que el Profeta ordenó a Abu Bakr que dirigiese a la gente en la oración. Yo estaba presente, no estaba enfermo ni ausente. Y nosotros, en nuestros asuntos mundanos, estábamos satisfechos con aquel que el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, estaba satisfecho para nuestro Din».

Los hombres de conocimiento dicen que, ya en vida del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, a Abu Bakr se le consideraba apropiado para el Imamah.

Sahl ibn Sa’ad dijo: «Le llegaron noticias al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, de una contienda entre los Bani ‘Amr ibn ‘Auf. A fin de poner paz entre ellos, el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, fue a verlos despues de la oración del mediodía. Le dijo a Bilal: ‘Si llega la hora de la oración y yo no vengo, pídele a Abu Bakr que dirija la oración’. Cuando llegó la hora de la oración de la tarde, Bilal dio el iqamah y se lo ordenó a Abu Bakr; y éste así lo hizo».

Hafsah, que Allah esté complacido con ella, dijo al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz: «Cuando estabas enfermo preferiste a Abu Bakr». Y él dijo: «Yo no soy quien le otorga la preferencia, Allah es Quien se la da».

Al-Rasan dijo: «Abu Bakr dijo: ‘Mensajero de Allah, todavía sigo viéndome (en sueños) comerciando en los patios de la gente’. Dijo él: ‘Entre los hombres, tú serás un camino (sabil)’. Dijo Abu Bakr: ‘He visto en mi pecho algo que parecía dos pequeñas marcas oscuras’. Dijo él: ‘Dos años»‘.

Abu Bakrah dijo: «Fui a ver a ‘Umar y había gente comiendo con él. Eché una ojeada a los que estaban más retirados y mirando a un hombre pregunté: ‘¿Qué has encontrado en los libros anteriores que has leído?’ Contestó: ‘El Jalifah del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, es su Siddiq»‘.

Muhammad ibn az-Zubayr dijo: «‘Umar ibn ‘Abd al- ‘Aziz me envió a al-Rasan al-Basri para hacerle algunas preguntas. Cuando estuve ante él dije: ‘Dame una respuesta satisfactoria con respecto a lo que la gente está en desacuerdo. ¿Nombró el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, Jalifah a Abu Bakr?’ Al-Rasan que estaba sentado se levantó y dijo: ‘¿Acaso hay duda alguna? ¡Tú no tienes padre! (una expresión proverbial en árabe) Por Allah, Aquél que no hay dios sino Él, no cabe duda de que le nombró Jalifah. Abu Bakr era el que más conocía a Allah, el que más Le obedecía y el que más Le temía de forma que (el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz) no iba a morir sin obligarle a aceptar ese mandato'».

Abu Bakr ibn ‘Ay y ash dijo: «Ar-Rashid me dijo: ‘Abu Bakr ¿cómo nombró la gente Jalifah a Abu Bakr? Yo dije: ‘Amir al-Muminin, Allah permaneció en silencio, Su Mensajero también lo hizo y los muminun también’. Dijo él: ‘Por Allah que no has logrado sino aumentar mi confusión’. Dije yo: ‘Amir al-Muminin; el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, estuvo enfermo ocho días y Bilal fue a verlo para preguntarle: ‘¿Mensajero de Allah, quién debe dirigir a la gente en la oración?’ Respondió él: ‘Ordena a Abu Bakr que dirija a la gente en la oración’ Y así fue como Abu Bakr dirigió a la gente en la oración durante ocho días mientras la Revelación seguía descendiendo. El Mensajero de Allah a quien Allah bendiga y conceda paz, permanecía en silencio por el silencio de Allah y los muminun lo hacían por el silencio del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz’. Así fue como (Ibn Ay y ash) asombró a ar- Rashid y éste le dijo: ‘Que Allah te bendiga » ‘ .

Un grupo de los hombres de conocimiento basaron la Jilafah de as-Siddiq en una Aleya del Corán. Al-Hasan al Basri dijo con respecto a Sus palabras, Ensalzado sea: «¡Vosotros que creéis! Quien de vosotros reniegue de su Din Allah traerá a otros a los que amará y por los que será amado». (Corán: 5, 56) «Esto se refiere a Abu Bakr y sus compañeros ya que, cuando los árabes renegaron de su Islam, Abu Bakr y sus compañeros lucharon un yihad contra ellos hasta que les hicieron volver al Islam».

Qatadah dijo: «Cuando murió el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, los árabes renegaron (de su Islam)». Luego mencionó a Abu Bakr y su yihad contra ellos y dijo: «Nosotros solíamos decir que esta Aleya había sido Revelado a propósito de Abu Bakr y sus compañeros: ‘Allah traerá a otros a los que amará y por los que será amado».

Yuwaybir, comentando Sus palabras, Ensalzado sea:

«Di a los beduinos que se quedaron atrás: Se os llamará para que luchéis contra una gente de gran coraje … » (Sura 48, 16), dijo: «Eran los Banu Hanifah». lbn Abu Hatim e Ibn Qutaybah dijeron: «Esta Aleya es una prueba de la Jilafah de as-Siddiq, puesto que fue él quien llamó a la gente para combatirlos».

El Shayj Abu’I-Hasan al-Ash’ari dijo: «Oí decir a Abu’l- ‘Abbas ibn Shurayh: «La Jilafah de as-Siddiq está en el Corán en esta Aleya (la ya mencionada)». Dijo: «Esto es así porque la gente de conocimiento acordaron por unanimidad que tras esta Revelación no hubo más guerra que la convocada por Abu Bakr para combatir a los que habían renegado (de su Islam) y rehusaban pagar el Zakat». Dijo: «Esto indica la necesidad de ,la Jilafah de Abu Bakr y la obligación de obedecerle, puesto que Allah dice que quien se aparte de eso será castigado atrozmente».

Ibn Kazir djo: «Y quien diga que la gente de gran coraje eran los persas y los bizantinos, debe tener en cuenta que as-Siddiq fue quien equipó y preparó los ejércitos para ir contra ellos, y la culminación del asunto fue dejada a ‘Umar y ‘Uzman que eran dos ramas de as- Siddiq. Y Allah, Ensalzado sea, dice: «Allah les ha prometido a los que de vosotros crean y practiquen las acciones rectas que Él los nombrará Jalifahs en la tierra…» hasta el final de la Aleya. (Sura 24, 53). Esta Aleya confirma la Jilafah de as-Siddiq».

‘Abd ar-Rahman ibn ‘Abd al-Hamid al-Mahdi dijo: «El otorgamiento de la autoridad a Abu Bakr y ‘Umar está en el Libro de Allah. Allah, Ensalzado sea, dice: ‘Allah les ha prometido a los que de vosotros crean y practiquen las acciones rectas que Él los nombrará Jalifahs en la Tierra…’ hasta el final de la Aleya.

Abu Bakr ibn ‘Ayyash dijo: «Abu Bakr as-Siddiq es el Jalifah del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, en el Corán, porque Allah, Ensalzado sea, dice: «Para los emigrados pobres, los que se vieron forzados a dejar sus hogares y sus bienes en búsqueda del favor y de la aceptación de Allah,y los que ayudaron a Allah y a Su Mensajero. Ésos son los sinceros». (Corán59, 8). Los que Allah llama «sinceros» no mienten, y ellos dijeron: «Jalifah del Mensajero de Allah». Ibn Kazir dijo: ‘Una buena deducción» ‘ .

Ash-Shafi’ dijo: «La gente aceptó de forma unánime la Jilafah de Abu Bakr as- Siddiq. Esto es porque, tras la muerte del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, la gente se vió bajo presión, pero no encontraron bajo los cielos a nadie mejor que Abu Bakr, razón de que le otorgaran la autoridad».

Mu’awiyah ibn Qurrah dijo: «Los Compañeros del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, nunca dudaron que Abu Bakr era el Jalifah del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, y jamás utilizaban otro nombre que no fuera el de Jalifah del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, y nunca estuvieron de acuerdo con un error o un extravío».

Ibn Mas’ud, que Allah esté complacido con él, dijo: «Lo que los musulmanes consideran bueno es bueno con Allah. Y lo que los musulmanes consideran malo es malo con Allah. Todos los Compañeros estaban de acuerdo con que debían nombrar Jalifah a Abu Bakr».

Murrah at-Tayyib dijo: «Abu Sufyan ibn Harb fue a ‘Ali y dijo: «¿Qué pasa con esta autoridad que se otorga al más bajo de los Quraysh y al más humilde de todos ellos?», refiriéndose a Abu Bakr. «Por Allah que si yo hubiese querido, habría ido contra él con hombres y caballos». Y contó que ‘Ali dijo: «¿Cuánto tiempo has sido enemigo del Islam y de su gente, Abu Sufyan, sin poder causarles ningún daño? Nosotros hemos encontrado a Abu Bakr digno de ello (la Jilafah)».

El Juramento de Fidelidad a Abu Bakr

‘Umar ibn al-Jattab, que Allah esté complacido con él, reunió a la gente cuando volvió del Hayy y dijo en su Jutbah: «Ha llegado a mis oídos que uno de vosotros dijo: ‘Si ‘Umar muriese, juraría mi fidelidad a fulano’. Que nadie se engañe a sí mismo diciendo: ‘El Juramento de Fidelidad a Abu Bakr fue súbito e inesperado’. Así fue, pero Allah nos ha protegido de ese mal. Y hoy en día, no hay entre todos vosotros uno que sea como Abu Bakr. Cuando murió el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, Abu Bakr era uno de los mejores de nosotros. ‘Ali y az-Zubayr y los que estaban con ellos permanecieron en la casa de Fátima. Los Ansar se reunieron bajo el porche de los Bani Sa’idah. Los Muhayirun se reunieron en torno a Abu Bakr, así que le dije: ‘Abu Bakr, vamos a reunirnos con nuestros hermanos los Ansar’. Cuando íbamos de camino, dos buenas personas se encontraron con nosotros y nos contaron lo que había hecho la gente. Dijeron: ‘¿Dónde vais, Muhayirun?’ Dije yo: ‘Vamos hacia nuestros hermanos los Ansar’. Dijeron: ‘No debéis ir hacia ellos; tenéis que decidir vuestro asunto, Muhayirun’. Dije yo: ‘Por Allah que iremos a ellos’. Seguimos nuestro camino hasta que llegamos al porche de los Bani Sa’idah donde estaban reunidos; en medio de todos ellos había un hombre que estaba muy abrigado. Dije yo: ‘¿Quién es ese?’ Dijeron: ‘Sa’d ibn ‘Ubadah’. Dije yo: ‘¿Qué le pasa?’ Dijeron: ‘Tiene muchos dolores’. Cuando nos sentamos, su portavoz se levantó, alabó a Allah como es debido y dijo: ‘Ahora nosotros somos los Ansar de Allah, el ejército del Islam, y vosotros, Muhayirun, sois una pequeña parte de nosotros; y hete aquí que un grupo de vosotros ha venido hasta aquí paseando cómodamente para erradicamos y excluirnos del gobierno’. Cuando se hubo callado yo quise hablar. Había preparado un discurso que me complacía y que quería pronunciar en presencia de Abu Bakr. Yo solía temer en él que era poco tajante ya que era más apacible que yo, más paciente y más dignificado. En ese momento Abu Bakr dijo: «Con gentileza». No me gustaba enojarlo y él sabía más que yo. Por Allah que en su charla espontánea no hubo una sola palabra contenida en mi discurso preparado que fuera omitida, bien usando una parecida o incluso mejorada, hasta que por fin permaneció en silencio. Y luego dijo: «Ahora bien, con respecto a todo lo bueno que habéis mencionado sobre vosotros mismos, es sin duda cierto, pero los árabes jamás reconocerán este mandato a no ser que proceda de los Quraysh. Son los más nobles de los árabes por tribu y por linaje y yo estoy satisfecho con cualquiera de estos dos hombres; (así pues, jurad fidelidad) a quien prefiráis entre ambos». Abu Bakr (que estaba sentado entre nosotros) tomó mi mano y la de Abu ‘Ubaydah ibn al-Yarrah, y de no ser por esto, yo estaba complacido con todo lo que había dicho. Porque, por Allah, que si se me obligase a adelantarme para cortarme la cabeza, sin que ello fuera por alguna culpa mía, eso me habría complacido más que la idea de gobernar a una gente de entre la que se encontrase Abu Bakr. Fue entonces cuando alguien se levantó y dijo: «Yo soy uno de esos a los que se pide consejo para tranquilizarse, y tengo una familia que me ayuda y me defiende (literalmente: ‘yo soy su pequeño poste muy manoseado y su pequeña palmera a la que honran’.) Elijamos un Emir de entre los nuestros y uno de entre los vuestros, ¡Oh Quraysh!». Entonces la confusión aumentó y se alzaron las voces hasta que temí una contienda; y dije: «Extiende tu mano Abu Bakr». Cuando lo hizo, le juré fidelidad; y entonces los Muhayirun le juraron fidelidad y luego los Ansar también lo hicieron. Por Allah que en toda esa reunión no encontré un motivo más idóneo que el prestar Juramento de Fidelidad a Abu Bakr. Nosotros temíamos que si nos separábamos de la gente antes de prestar el Juramento de Fidelidad, éstos lo harían entre ellos después de habernos ido viéndonos obligados a de nuestro juramento sin estar de acuerdo con ello o teniendo incluso que oponemos, originándose entonces una contienda».

Ibn Mas’ud dijo: «Cuando el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, fue llevado (murió), los Ansar dijeron: ‘Elijamos a un Emir de entre los nuestros y vosotros uno de entre los vuestros’. ‘Umar ibn al-Jattab, que Allah esté complacido con él, fue a verlos y les dijo: ‘Ansar, ¿Acaso no sabéis que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, ordenó a Abu Bakr que dirigiera la gente (en la oración)? ¿A quien de los vuestros darías preferencia sobre Abu Bakr?’ Los Ansar dijeron: ‘Buscamos refugio en Allah de darnos preferencia antes que a Abu Bakr» ‘ .

Abu Sa’id al-Judri dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, murió y la gente se reunió en la casa de Sa’d ibn ‘Ubadah, estando entre ellos Abu Bakr y ‘Umar. Los portavoces de los Ansar se levantaron y uno de ellos dijo: ‘¡Hombres de los Muhayirun!: cada vez que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, nombraba a uno de vosotros a desempeñar una cierta autoridad, lo emparejaba con uno de nosotros. En consecuencia pensamos que uno de los nuestros y uno de los vuestros deberían ser nombrados en esta ocasión’. Los restantes portavoces de los Ansar insistieron sobre este tema. Entonces Zaid ibn Zabit se levantó y dijo: ‘¿Acaso no sabéis que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, era uno de los Muhayirun y su Jalifa es también uno de ellos? Pues del mismo modo que nosotros fuimos los Ansar del Mensajero de Allah ahora seremos los Ansar del Jalifa del Mensajero de Allah’. Entonces tomó la mano de Abu Bakr y dijo: ‘Este es vuestro hombre’. A continuación ‘Umar le juró fidelidad y tras él los Muhayirun y los Ansar. Abu Bakr subió entonces al mimbar y mirando las caras de la gente vió que no estaba az-Zubair; le hizo llamar y éste vino. Abu Bakr dijo: ‘Tú dijiste, oh hijo de la tía del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, y su discípulo, que querías romper el bastón de los musulmanes’. Az-Zubair dijo: ‘En ti no hay falta alguna, Jalifa del Mensajero de Allah’. Y dicho esto, se levantó y le juró fidelidad. Luego miró las caras de la gente y no vió a ‘Ali a quien mandó llamar. Cuando vino le dijo: ‘Tú dijiste, oh hijo del tío del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, y pariente suyo por su matrimonio con tu hija, que querías romper el bastón de los musulmanes’. ‘Ali dijo: ‘En ti no hay falta alguna, Jalifa del Mensajero de Allah’. Y le juró fidelidad»‘.

Anas ibn Malik dijo: «Cuando juraron fidelidad a Abu Bakr en la sala de reuniones, éste se sentó por la mañana en el mimbar. Entonces ‘Umar se levantó, alabó a Allah y dijo: ‘Allah ha congregado vuestra autoridad en el mejor de todos vosotros, el Compañero del Mensajero de Allah y «el segundo de los dos cuando ambos estaban en la cueva». (Corán, 9-40). Así pues, levantaos y jurarle fidelidad’. Y la gente juró fidelidad a Abu Bakr en público y de forma unánime tras el juramento ya prestado en la sala de reuniones. Entonces Abu Bakr habló, alabó a Allah y dijo: ‘Y ahora, gente, se me ha otrogado autoridad sobre vosotros a pesar de no ser el mejor. Así pues, si hago lo correcto, ayudadme y si cometo algún error, enderezadme. La veracidad es una confidencia sagrada y la mentira es una traición. En lo que a mí respecta, el débil entre vosotros es fuerte hasta que le devuela su derecho, insha’llah, y el fuerte entre vosotros es débil hasta que torne de él lo que es debido, insha’llah. No hay gente que abandone el yihad en el camino de Allah sin que Allah les envíe una afrenta humillante. Ni hay indecencia que se propague entre una gente sin que Allah los aflija con pruebas. Obedecedrne siempre que yo obedezca a Allah y a Su Mensajero, pero si desobedezco a Allah y a Su Mensajero entonces no me debéis obediencia alguna. Y levantáos para la oración y que Allah tenga misericordia de vosotros»‘.

‘Abd ar-Rahrnan ibn ‘Auf dijo: «Abu Bakr dio un Jutbah en el que dijo: ‘Por Allah que yo jamás deseé un puesto de autoridad aunque sólo fuera por un día o una noche, ni tampoco se lo he pedido a Allah en secreto ni abiertamente. Sin embargo, tuve miedo de la desunión. Mientras gobierne no conoceré el descanso. He sido investido con un asunto poderoso para el que carezco de energía y de poder a no ser por las fuerzas que Allah me dé’. ‘Ali y az-Zubair dijeron: ‘Nuestro único enfado era por haber llegado demasiado tarde al consejo, y considerarnos a Abu Bakr la persona más idónea para desempeñar esta función. Él fue el Compañero en la Cueva. Conocemos su honorabilidad y su excelencia. El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, le ordenó dirigir a la gente en la oración cuando aún estaba vivo»‘ .

Ibrahim at-Tamimi dijo: «Cuando murió el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz tanto a él como a su familia, ‘Umar fue a ver a Abu ‘Ubaydah ibn al-Yarrah y le dijo: ‘Extiende tu mano para que pueda jurarte fidelidad. Según palabras del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, tu eres el di g n o de confianza de esta Ummah’. Y Abu Ubaydah dijo a ‘Umar: ‘Desde que te hiciste musulmán jamás te he visto ser de mente débil. ¿Me jurarías fidelidad cuando entre vosotros está as-Siddiq, el «segundo de los dos»?»‘.

Muhammad ibn Abi Bakr dijo que Abu Bakr le dijo a ‘Umar: «‘Extiende la mano para jurarte fidelidad’. ‘Umar le dijo: ‘Tú eres mejor que yo’. Abu Bakr dijo entonces: ‘Tú eres más fuerte que yo’ palabras que repitió. Pero ‘Umar dijo: ‘Mi fuerza será para ti, la compañera de tu mérito’ y le juró fidelidad».

Humayd ibn ‘Abd ar-Rahman ibn ‘Auf dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, murió cuando Abu Bakr estaba con una gente de Madinah; cuando vino junto a él, le descubrió el rostro, lo besó y dijo: ‘Que mi padre y mi madre sean tu rescate; qué dulce eres en la vida y en la muerte. ¡Por el Señor de la Ka’bah que Muhammad ha muerto!’ y Humayd mencionó el resto del hadiz. Y luego dijo: ‘Abu Bakr y ‘Umar salieron apresuradamente hasta reunirse con los demás. Luego Abu Bakr habló sin omitir nada de lo que Allah había Revelado sobre los Ansar ni que hubiese dicho sobre ellos el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz. Y luego dijo: ‘Todos sabéis que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Si toda la mayoría del género humano viajase por un valle y los Ansar por otro diferente, yo iría por el de los Ansar’. Y tú sabes, Sa’d, que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo cuando estabas sentado en su presencia: ‘Los Quraysh son las autoridades en esta cuestión, y los mejores de la humanidad les seguirán y los peores seguirán a los peores de los Quraysh’. Y entonces Sa’d dijo a Abu Bakr: ‘Has dicho la verdad. Nosotros somos los segundos y vosotros los primeros » ‘ .

Abu Sa’id al-Judri dijo: «Cuando se juró fidelidad a Abu Bakr, vio alguna disensión entre la gente y entonces dijo: «¿Qué es lo que os retiene? ¿Acaso no soy yo el más digno para este puesto? ¿Acaso no fui el primero en aceptar el Islam? ¿Acaso no soy yo…? ¿Acaso no soy yo…?» y mencionó algunas de sus cualidades».

Ar-Rafi’ at-Ta’i dijo: «Abu Bakr me habló de su Juramento de Fidelidad y de lo que habían dicho ‘Umar y los Ansar; y luego dijo: ‘Y entonces me juraron fidelidad y yo acepté su compromiso. Yo me temía algún tipo de desavenencia y que incluso algunos renegaran (el Islam)’. Y Ar-Rafi’ dijo aAbu Bakr: ‘¿Qué es lo que te hizo asumir el gobierno de la gente mientras que a mí me prohibiste mandar sobre (incluso) dos personas?’ Contestó: ‘No pude evitarlo. Tuve miedo de que se produjera una división en la Ummah de Muhammad, a quien Allah bendiga y conceda paz» ‘ .

Qais ibn Abi Hazim dijo: «‘Un mes después de la muerte del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, me senté con Abu Bakr as-Siddiq’ y mencionó su historia: ‘Luego se propagó entre la gente el aviso: Se ha llamado a la oración’. La gente se reunió, Abu Bakr ascendió al mimbar y dijo. ‘Yo estaría encantado si otro se ocupase de esta autoridad que recae sobre mí. Si queréis que os llame la atención según la Sunna de vuestro Profeta, yo no me siento capaz. Él estaba protegido del shaytan y la Revelación descendía sobre él procedente del cielo»‘ .

Al-Hasan al-Basri dijo: «Cuando se juró fidelidad a Abu Bakr, se levantó para hablar a la gente y dijo: ‘Se me ha hecho desempeñar esta autoridad y es algo que me desagrada. Por Allah que me encantaría que uno de vosotros lo hiciera por mí. Si me pedís que actúe entre vosotros con una acción similar a la del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, yo no puedo hacerlo. El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, fue un esclavo a quien Allah honró con la Revelación y ésta lo protegió (del error). Yo sólo soy humano. No soy mejor que ninguno de vosotros. Cuidad de mí, y si véis que voy con rectitud, seguidme, y si véis que me desvío, enderezadme. Habéis de saber que yo tengo un shaytan que se apodera de mí; cuando veáis que me enfado, evitadme y así no dejeré huellas ni marcas en vuestras pieles y cabellos»‘ .

‘Urwah dijo: «Cuando Abu Bakr fue nombrado, se dirigió a la gente con un Jutbah. Alabó a Allah y luego dijo: ‘Se me ha otorgado la autoridad y sin embargo no soy el mejor de vosotros. No obstante el Corán fue Revelado y el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, estableció como costumbre sunnas diferentes y conforme se nos enseñaba, fuimos aprendiendo. Habéis de saber, gente, que el que tiene el intelecto más agudo es (el que tiene) mayor obediencia (Taqwa); que la forma más destacada de incapacidad es la perversión; que el más fuerte de vosotros, en lo que a mí respecta, es el más débil a no ser que le usurpe sus derechos y que el más débil de vosotros, en lo que a mí respecta, es el fuerte a no ser que le quite lo que le es debido. Gente, yo no soy más que un seguidor y no un innovador; así pues, si lo hago bien, ayudadme, y si me desvío, enderezadme. Digo estas palabras y pido perdón a Allah para mí y para vosotros» ‘ . Malik dijo: «Nadie será jamás un Imam (un Emir) a no ser que cumpla estas condiciones».

Abu Hurairah, que Allah esté complacido con él, dijo:

«Cuando murió el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, Meca sufrió un terremoto y cuando Abu Quhafah lo oyó dijo: ‘¿Qué es eso?’ Dijeron: ‘El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, ha muerto’. ‘Eso es algo tremendamente importante. ¿Quién ha asumido la autoridad tras él’. Dijeron: ‘Tu hijo’. Dijo él: ‘Los Banu ‘Abd Manaf y los Banu al- Mughirah están satisfechos con ello?’. Dijeron: ‘Si’. Y dijo él: ‘Nadie puede humillar lo que ellos engrandecen ni nadie puede engrandecer lo que ellos humillan» ‘ .

‘A’ishah, lbn ‘Umar, Sa’id ibn al-Musayyab y otros más relataron que se le juró fidelidad a Abu Bakr el día que murió el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz. Fue un lunes, en la noche 12 del Rabi’ al- Awwal en el año 11 de la Hégira.

Ibn ‘Umar dijo: «Hasta que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, fue a encontrarse con su Señor, Abu Bakr nunca se sentó donde él se sentaba. ‘Umar no se sentó en el lugar de Abu Bakr hasta que éste fue a encontrarse con su Señor y ‘Uzman no se sentó en el lugar de ‘Umar hasta que éste fue a encontrarse con Allah».

Lo que ocurrió durante su Jilafah

Los acontecimientos más destacados que tuvieron lugar en esos días fueron el envío del ejército de Usamah; la lucha contra la gente que había renegado (del Islam) y los que rehusaban pagar el Zakat; Musaylimah el Falso; y la compilación del Corán.

‘Umar, que Allah esté complacido con él, dijo: «Cuando murió el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, algunos árabes renegaron y dijeron: ‘Rezaremos, pero no vamos a pagar el Zakat’. Fui a ver a Abu Bakr y dije: ‘Jalifah del Mensajero de Allah, trata de ser conciliador con la gente y sé delicado y afable con ellos, puesto que están al nivel de los animales salvajes’. Dijo él: ‘Confié en tu ayuda y vienes a mí conteniéndola. Tiránico en la Yahiliyyah y permisible en el Islam. ¿Con qué crees que debo conciliarme con ellos? ¿Con versos rimados y magia falsa? ¡Vete, vete! El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, se ha ido y la Revelación ha cesado. Por Allah que lucharé contra ellos mientras tenga una espada en la mano, incluso si rehúsan pagar una cuerda de atar (un camello)’. ‘Umar dijo: ‘Descubrí que en este asunto era más agudo que yo, más dispuesto; y él consiguió unir a la gente en cuestiones que para muchos parecían ser triviales y pequeñas por las molestias que causaban cuando fui yo quien ejerció la autoridad sobre ellos»‘ .

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo:

«Cuando murió el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, la hipocresía alzó su cabeza, los árabes renegaron y los Ansar se apartaron. Si lo que había descendido sobre mi padre, cayera en las montañas inamovibles, las habría destrozado. No había tema de desavenencia en el que mi padre no acudiera con rapidez con su buen juicio y su saber hacer. Dijeron ellos: ‘¿Dónde debería enterrarse el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz? No encontramos a alguien que sepa qué decir sobre este asunto’. Y entonces Abu Bakr dijo: ‘Yo escuché decir al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz: «Ningún Profeta muere sin que se le entierre bajo el lecho en el que ha muerto». ‘A’ishah dijo: ‘Discutieron sobre su herencia y no encontraron a nadie que supiese qué hacer, y entonces Abu Bakr dijo: «Oí decir al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz: ‘De nosotros, los Profetas, no se hereda. Lo que dejamos es una sadaqah»‘.

Algunos hombres de conocimiento dijeron: «Esta fue la primera desavenencia que ocurrió entre los Compañeros, que Allah esté complacido con todos ellos. Algunos dijeron: ‘Lo enterraremos en Meca, la ciudad en la que nació’. Otros dijeron: ‘No, en su mezquita’. Otros dijeron: ‘No, en al-Baqi’. Y otros dijeron: ‘En Bait al-Maqdis, el cementerio de los Profetas’, y así siguieron hasta queAbu Bakr les dijo el conocimiento que tenía. Ibn Zunyawayh dijo: ‘Entre todos los Muhayirun y los Ansar, Abu Bakr era el único que conocía esta sunnah, y todos tuvieron que recurrir a él en esta cuestión»‘ .

Abu Hurairah, que Allah esté complacido con él, dijo:

«Por Aquél que no hay dios sino Él: si Abu Bakr no hubiese sido nombrado Jalifah, Allah no habría sido adorado». Luego lo dijo una segunda vez y luego una tercera. Alguien le dijo: «¿Por qué, Abu Hurairah?»

Contestó él: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, envió a Siria a Usamah ibn Zaid, junto con setecientos hombres. Cuando llegaron a Dhu Jushub, el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, murió; entonces, los árabes que vivían en los alrededores de Madinah renegaron de su Islam y los Compañeros del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, se reunieron en tomo a Abu Bakr y dijeron: ‘Hazlos regresar. ¿Acaso los envías contra los bizantinos cuando los árabes de Madinah han renegado?’ Dijo él: ‘¡Por Aquél que no hay dios sino Él; incluso si los perros estuviesen arrastrando a las mujeres del Profeta yo no haría volver a un ejército enviado por el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, ni tampoco para resolver una cuestión que él había dejado bien atada!’ El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, envió a Usamah, y en cada tribu junto a la que pasaba que quería renegar del Islam, se decían (a sí mismos): ‘Si éstos (la gente de Madinah) no tuviesen poder, un ejército como éste no habría salido, así que dejémosles en paz hasta que se encuentren con los bizantinos’. El ejército se enfrentó a éstos, los derrotó, los mató y volvió sano y salvo, de forma que (las tribus) permanecieron firmes en el Islam»‘.

‘Urwah dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, comenzó a decir durante su enfermedad: ‘Enviad el ejército de Usamah’ y éste viajó hasta llegar a al-Jurf (a cuatro kilómetros y medio de Madinah en el camino hacia Siria). Su esposa (de Usamah) Fatimah bint Qais, le envió un mensaje que decía: ‘No os apresuréis, porque el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, está seriamente enfermo’. Usamah no siguió hasta saber que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, había muerto. Al enterarse, volvió junto a Abu Bakr y le dijo: ‘El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, me envió cuando no estábais en esta situación. Temo ahora que los árabes rechacen (su Islam), y si lo hacen, son los primeros contra los que deberíamos luchar. Si no lo hacen, entonces continuaré mi marcha, porque conmigo están los jefes de la gente y los mejores de entre ellos’. Abu Bakr habló a la gente y dijo: ‘Por Allah que si las aves (de rapiña) lograran llevarme consigo, eso sería preferible para mí que otorgar preferencia a otra cosa distinta a los ordenado por el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz’. Dicho esto, envió de nuevo a Usamah».

Adh-Dhahabi dijo: «Cuando la muerte del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, se hizo bien conocida en todas la zonas, muchos grupos de árabes renegaron de su Islam y rehusaron pagar el Zakat; en consecuencia, Abu Bakr se preparó para combatirlos. ‘Umar y algunos otros le aconsejaron evitar la confrontación, y al oirlos dijo: ‘Por Allah que si rehusaran pagarme una cuerda de atar camellos o una cabra joven de las que solían pagar al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, lucharía contra ellos por negarse’. ‘Umar dijo: ‘¿Cómo puedes luchar contra la gente cuando el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Se me ha ordenado luchar contra la gente hasta que digan ‘No hay más dios que Allah y Muharnmad es el Mensajero de Allah’; y quien que lo diga, sus propiedades y su sangre están a salvo de mí excepto en lo que debe (castigo por los delitos cometidos) y su rendición de cuentas corresponde a Allah’? Abu Bakr dijo: ‘Por Allah que lucharé contra quien haga una distinción entre la oración y el Zakat, ya que el Zakat es lo que se debe por las propiedades, – y añadió- excepto en lo que deben (por delitos cometidos)’. ‘Umar dijo: ‘Por Allah que fue entonces cuando vi que Allah había expandido el pecho de Abu Bakr para que luchase, y supe entonces que estaba en lo cierto»‘.

‘Urwah dijo: «Abu Bakr salió con los Muhayirun y los Ansar hasta que llegaron a unos pantanos al otro lado del Nadj, y los árabes nómadas huyeron con sus familias. La gente se dirigió a Abu Bakr y le dijeron: ‘Regresa a Madinah, a las mujeres y los niños, y nombra a alguien jefe del ejército; insistieron hasta que por fin decidió regresar tras poner a Jalid ibn al-Walid al mando. Le dijo: ‘Si se someten al Islam y pagan la sadaqah (el Zakat) el que quiera regresar que regrese’; y dicho esto Abu Bakr regresó a Madinah»‘ .

‘Ibn ‘Umar dijo: «Cuando Abu Bakr estaba montado en su camello listo para salir, ‘Ali ibn Abi Talib sujetó las riendas y le dijo: ‘¿Dónde vas, Jalifah del Mensajero de Allah? Debo decirte lo mismo que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, te dijo el Día de Uhud: «Enfunda tu espada y no hagas que nos preocupemos o apesadumbremos por tu persona» y regresa a Madinah porque, por Allah que si vamos a lamentarlo por causa tuya jamás habrá orden en el Islam»‘.

Handhalah ibn ‘Ali al-Layzi dijo que Abu Bakr envió a Jalid y le ordenó luchar contra la gente por cinco razones, y quien abandonase una sóla de ellas, debía ser combatido lo mismo que si hubiese abandonado las cinco: La Shahadah que afirma que no hay dios sino Allah y que Muhammad es Su esclavo y Mensajero, el establecimiento de la Oración, el pago del Zakat, el ayuno de Ramadán y la Peregrinación a la Casa. Jalid y sus acompañantes salieron en Yumada al-Ajirah y lucharon contra los Banu Asad y los Ghatafan. Mataron a quienes mataron y capturaron a quienes capturaron, y el resto volvió al Islam. Durante estos sucesos murieron como mártires ‘Ukkashah ibn Mishan y Zabit ibn Aqram.

En Ramadán de ese mismo año y a los veinticuatro años de edad, murió Fatimah, que Allah esté complacido con ella, la hija del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, la Sayyidah de las mujeres del mundo. Adh-Dhahabi dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, no tuvo descendencia excepto a través de ella (puesto que la cuestión de su hija Zaynab había acabado, dijo Az-Zubayr ibn Bakkar)». Umm Ayman había muerto un mes antes. En el mes de Shawwal moría ‘Abdullah ibn Abi Bakr. Y hacia finales del año fue cuando Jalid salió con su ejército hacia Al-Yamamah para luchar contra Musaylimah el Mentiroso. Los dos bandos se enfrentaron, el asedio duró varios días y por fin el Mentiroso fue matado, que Allah lo maldiga. Lo mató Wahshi, el que había matado a Hamza. Un gran número de los Compañeros murieron mártires en esa contienda: Abu Hudhayfah ibn ‘Utbah, Salim el esclavo liberto de Abu Hudhayfah, Shuya’ ibn Wahb, Zaid ibn al-Jattab, ‘Abdullah ibn Sahl, Malik ibn ‘Amr, at-Tufail ibn ‘Amr ad- Dawsi, Yazid ibn Qais, ‘Amir ibn al-Bukayr, ‘Abdullah ibn Makramah, as-Sa’ib ibn ‘Uzman ibn Madh’un, ‘Ubad ibn Bishr, Ma’an ibn ‘Adi, Zabit ibn Qais ibn Shamas, Abu Duyanah Simak ibn Harb y varios más hasta llegar a setenta (Compañeros). El día de su muerte, Musaylimah tenía ciento cincuenta años; había nacido antes que ‘Abdullah, el padre del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz.

En el año doce, as-Siddiq envió a al-‘Ala ibn al-Hadrami a Bahrain que había renegado. Se encontraron en Yawaza y los musulmanes obtuvieron la victoria. Envió también a ‘Ikrimah ibn Abi Yahl a Ornan que había renegado y envió a al-Muhayir ib Abi Umayyah contra la gente de Nujayr. Envió a Ziyad ibn Labid al-Ansari contra un grupo de renegados. En ese mismo año murió Abu’l-‘As ibn ar- Rabi’, el marido de Zaynab, la hija del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, y también as-Sa’b ibn Yuzamah al-Layzi y Abu Marzad al-Ghanawi. En ese año y tras finalizar la lucha contra la gente que había renegado, as-Siddiq, que Allah esté complacido con él, envió a Jalid ibn al-Walid a tierras de Basra donde atacó y capturó Ubullah y también Mada’in Kasra, la que está en Iraq, parte a la fuerza y parte mediante un tratado. En ese año, Abu Bakr as-Siddiq hizo el Hayy y al volver envió a ‘Amr ibn al-‘As con un ejército a Siria; la batalla de Aynadayn tuvo lugar en Yumada al-Ula del año treceavo y la victoria fue para los musulmanes. Abu Bakr recibió las buenas noticias cuando estaba cerca de la muerte. En esa contienda murió mártir ‘Ikrimah ibn Abi Yahl, Hisham ibn al-‘As y algunos más. En ese mismo año tuvo lugar la batalla de Maryu’s-Suffar donde fueron derrotados los idólatras y murió mártir al-Fadi ibn al- ‘Abbas junto con otros más.

La Compilación del Corán

Zaid ibn Zabit dijo: «Abu Bakr mandó buscarme en la época de la masacre de al-Yamamah y ‘Umar estaba con él. Abu Bakr dijo: «Umar vino y me dijo: «La masacre del Día de al-Yamamah ha sido muy cuantiosa y temo que en futuros combates la muerte alcance a los recitadores (del Corán) y gran parte de éste desaparezca a no ser que lo compilemos. Creo que el Corán debería ser compilado». Abu Bakr dijo: ‘Yo dije a ‘Umar. «¿Cómo puedo hacer yo algo que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, no hizo?» ‘Umar dijo: ‘Por Allah que sería algo bueno’ y ‘Umar no dejó de insistir hasta que Allah expandió mi pecho y llegué a opinar lo mismo que él. Zaid dijo: «Umar estaba sentado con él sin decir nada. Abu Bakr dijo: ‘Tú eres un joven inteligente y no dudamos de ti. Tú solías escribir la Revelación para el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz: busca el Corán y compílalo’. Por Allah que si hubiese impuesto la responsabilidad de eliminar una de las montañas, ello no habría sido tan angustioso para mí como el ordenarme compilar el Corán. Dije: ‘¿Cómo podéis vosotros dos hacer algo que el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, no hizo?’ Y Abu Bakr dijo: ‘Por Allah que es algo bueno’, y continuó insistiendo hasta que Allah expandió mi pecho lo mismo que había hecho con Abu Bakr y ‘Umar. Busqué el Corán y comencé a complilarlo, a partir de trozos (de papel), paletillas de animales, hojas de palmera y de los pechos de los hombres, hasta que encontré una Aleya de la Surat at- Tawbah (la Sura del Arrepentimiento) que sólo encontré en Yuzaymah ibn Zabit: «En verdad que os ha llegado un Mensajero salido de vosotros mismos» (Corán 9, 129) hasta el fin de la Sura»‘.

Las páginas en las que se compiló el Corán estuvieron en poder de Abu Bakr hasta que Allah lo tomó, luego estuvieron con ‘Umar hasta que Allah lo tomó y luego con su hija Hafsa, que Allah esté complacido con ella.

‘Ali dijo: «El que tiene la mayor recompensa por las copias escritas del Corán es Abu Bakr. Abu Bakr fue el primero en compilar el Corán entre dos tablas».

Las cosas en las que fue elprimero

Abu Bakr fue el primero en aceptar el Islam, el primero en compilar el Corán, el primero en llamarlo Mushaf (copia escrita)-prueba de ello ya ha sido mencionada- y el primero en ser llamado Jalifah.

Abu Bakr ibnAbi Mulaykah dijo: «Dijeron a Abu Bakr: ‘¡Jalifah de Allah!’ Y dijo él: ‘Yo soy el Jalifah del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, y estoy satisfecho con ello»‘.

Fue también el primero en detentar el califato cuando su padre aún estaba vivo.

Fue el primer Jalifah a cuyos vasallos concedieron un estipendio.

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo:

«Cuando nombraron Jalifah a Abu Bakr, dijo: ‘Mi gente sabe que gracias a mi profesión puedo satisfacer las necesidades de mi familia; yo me dedico por entero a mi función y a los asuntos de los musulmanes, de forma que la familia de Abu Bakr comerá de sus propiedades mientras que él trabaja para los musulmanes » ‘ .

‘Ata’ ibn as-Sa’ib dijo: «Cuando se juró fidelidad a Abu Bakr, se levantó por la mañana y se dirigió al mercado con algunas prendas en el brazo. ‘Umar dijo: ‘¿Dónde vas?’. Respondió Abu Bakr: ‘Al mercado’. Dijo ‘Umar: ‘¿Qué vas a hacer ahora que tienes que ocuparte de los asuntos de los musulmanes?’. Dijo Abu Bakr: ‘¿Te refieres a lo que voy a hacer para alimentar a mi familia?’ Dijo ‘Umar: ‘Ven conmigo. Abu ‘Ubaydah te asignará un estipendio’. Fueron a ver a Abu ‘Ubaydah y éste dijo: ‘Te voy a asignar las provisiones de un hombre de los Muhayirun, no las del mayor ni las del menor, y ropa para el verano y para el invierno. Si algo se desgasta por el uso, devuélvelo y toma otra cosa en su lugar’. ‘Umar y Abu ‘Ubaydah le asignaron media oveja al día y lo necesario para cubrir su cabeza y su persona».

Maimun dijo: «Cuando Abu Bakr fue nombrado Jalifah, le asignaron dos mil, así que dijo: ‘Aumentadlo porque tengo personas a mi cargo y me habéis tenido tan ocupado que no puedo dedicarme al comercio’. Tras oirlo lo incrementaron quinientos más».

Al-Rasan ibn ‘Ali ibn Abi Talib dijo: «Cuando Abu Bakr estaba cerca de la muerte, dijo: «A’ishah, ocúpate de la camella cuya leche solía beber, el recipiente en el que solía preparar la comida y las ropas que solía vestir, puesto que me beneficié de todo ello cuando estaba al mando de los musulmanes. Cuando yo muera, devuélveselo todo a ‘Umar’. Al oirlo ‘Umar dijo: ‘¡Que Allah tenga misericordia de ti, Abu Bakr! Has dejado exhausto al que venga después de ti»‘.

Abu Bakr ibn Hafs dijo: «Cuando estaba cerca de su muerte, Abu Bakr dijo a ‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella: ‘Mi pequeña hija, se nos puso a cargo de los asuntos de los musulmanes y jamás hemos cogido para nosotros un dinar ni un dirham, sino que alimentamos nuestros estómagos con la harina basta que es parte de sus comidas y pusimos sobre nuestras espaldas sus toscos ropajes. De los botines de los musulmanes nada queda con nosotros, ni mucho ni poco, excepto este esclavo abisinio, este camello para sacar agua y esta prenda exterior casi totalmente desgastada. Cuando muera, envíaselos a ‘Umar».

Fue el primero en establecer el Bait al-Mal (edificio donde se almacenaban el Zakat y otros ingresos mientras se procedía a su distribución)

Sahl ibn Abi Jayzamah y otros dijeron que Abu Bakr tenía un Bait al-Mal en as-Sunh que nadie custodiaba. Alguien le dijo: «¿Por qué no designas a alguien para que lo guarde? Dijo él: ‘Hay una cerradura»‘ y Abu Bakr solía dar lo que había en su interior hasta que se quedaba vacío. Cuando se trasladó a Madinah, lo cambió y lo puso en su casa. Cuando le llegaban los bienes, solía dividirlos y los repartía de forma igualitaria entre los más pobres. Compraba camellos, caballos y armas que guardaba allí para ser utilizados en la causa de Allah. También solía comprar prendas de vestir que procedían de los territorios desérticos colindantes y que luego distribuía entre las viudas de Madinah. Cuando Abu Bakr murió y fue enterrado, ‘Umar llamó a los fiduciarios, entre los que se encontraban ‘Abd ar- Rahman ibn ‘Aufy ‘Uzman ibn ‘Affan, y fue con ellos al Bait al-Mal de Abu Bakr. Cuando lo abrieron, no encontraron nada en su interior, ni un dinar ni un dirham.

Yo digo que esta transmisión contradice las palabras de al-‘Askari en su Al-Awa’il (Primeros): «El primero que estableció un Bait al-Mal fue ‘Umar. El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, no tenía Bait al-Mal, ni tampoco Abu Bakr, que Allah esté complacido con él». Yo ya había impugnado este asunto en el .libro que escribí sobre «Primeros» y luego ví que al-‘Askad hablaba de lo mismo en otra parte de su libro en la que decía: ‘El primero que gestionó un Bait al-Mal fue Abu ‘Ubaydah ibn al-Yarrah representando a Abu Bakr».

Al-Hakim dijo: «El primer mote cariñoso en el Islam fue el mote de Abu Bakr, que Allah esté complacido con él: ‘Atiiq»

Yabir, que Allah esté complacido con él, dijo: «El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Si vinieran a nosotros las riquezas de Bahrain, yo te daría esto y lo otro’. Y cuando tras la muerte del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, llegaron las riquezas de Bahrain, Abu Bakr dijo: ‘Todo aquel a quien el Profeta debiese algo que venga hacia nosotros’. Yo fui y se lo dije.

Abu Bakr dijo: ‘Coge’. Así lo hice y descubrí que había quinientos. Y entonces él me dio mil y quinientos».

Algunos ejemplos de su paciencia y humildad

Anisah dijo: «Abu Bakr vivió entre nosotros tres años antes de ser elegido Jalifah y luego un año después; las criadas del barrio solían venir con sus rebaños y él los ordeñaba para ellas».

Maymun ibn Mihran dijo: «Un hombre se acercó a Abu Bakr y dijo: ‘La Paz sea contigo (as-Salamu alaika – l a forma de saludo en singular) Jalifah del Mensajero de Allah’. Y Abu Bakr respondió: ‘Junto con todos éstos’. El hombre le había saludado a él excluyendo a los presentes » ‘ .

Abu Salih al-Ghiffari dijo que ‘Umar ibn al-Jattab solía cuidar por la noche a una anciana ciega que vivía a las afueras de Madinah. Sacaba agua para que bebiera y se ocupaba de sus asuntos. A veces, cuando iba a verla, descubría que alguien se le había adelantado haciendo lo que ella necesitaba. Vino a verla más de una vez para que el otro no se le adelantara. ‘Urnar le esperó y descubrió que era Abu Bakr el que había venido a verla siendo ya Jalifah. ‘Umar dijo: «¡Por mi vida, tú eres él!».

‘Abd ar-Rahrnan al-Asbahani dijo: «Al-Basan ibn ‘Ali se acercó a Abu Bakr cuando éste estaba en el mirnbar del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, y le dijo: ‘Desciende del asiento de mi padre’. Abu Bakr dijo: ‘Has dicho la verdad, es el asiento de tu padre’ y colocándole en su regazo comenzó a llorar. ‘Ali dijo: ‘Por Allah que no habían sido órdenes mías’. Y Abu Bakr dijo: ‘Has dicho la verdad. Por Allah que no he sospechado de ti » ‘ .

Ibn ‘Umar dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, encargó a Abu Bakr que dirigiera el Hayy en el primer Hayy del Islam; luego, al año siguiente, el Mensajero de Allah, a quieh Allah bendiga y conceda paz, hizo el Hayy. Cuando el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, murió y Abu Bakr fue nombrado Jalifah, encargó a ‘Umar que diri- giera el Hayy ese año, y él lo hizo el siguiente año. Cuando Abu Bakr murió y ‘Umar fue nombrado Jalifah, puso a ‘Abd ar-Rahman ibn ‘Auf a cargo del Hayy y ‘Umar hizo el Hayy cada año hasta la hora de su muerte. ‘Uzman fue nombrado Jalifah y puso a ‘Abd ar-Rahman ibn ‘Auf a cargo del Hayy.

Su enfermedad terminal, su muerte, su último testamento y el nombramiento de ‘Umar como Jalifah

Ibn ‘Umar dijo: «La causa de la muerte de Abu Bakr fue la muerte del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz. Estaba muy afectado y su cuerpo continuó degradándose hasta morir».

Ibn Shihab relató que Abu Bakr y al-Hariz ibn Kaladah estaban tomando una sopa que le habían dado a Abu Bakr. Al-Hariz dijo a Abu Bakr: ‘Levanta la mano (del plato) Jalifah del Mensajero de Allah. Por Allah que en él hay el veneno de un año. Tú y yo moriremos el mismo día’. Abu Bakr retiró la mano del plato. Ambos se pusieron cada vez más enfermos hasta que murieron el mismo día al final del año»‘.

Ash-Sha’bi dijo: «¿Qué puede esperarse de este mundo tan horrible cuando el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, fue envenenado y Abu Bakr también lo fue?».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo: «El comienzo de la enfermedad de Abu Bakr se debió a que hizo ghusl el lunes siete de Yumada al-Ajirah siendo un día muy frío. Tuvo fiebre durante quince días y no salió de casa para hacer la oración. Murió durante la noche del martes, ocho dias antes del fin de Yumada al-Ajira del año 13 H., a la edad de sesenta y tres años».

Abu’s-Safar dijo: «Visitaron a Abu Bakr durante su enfermedad y dijeron: ‘Jalifah del Mensajero de Allah, ¿no deberíamos llamar a un médico para que te mire?’. Dijo él: ‘Ya me ha mirado’. Preguntaron ellos: ‘¿Y qué ha dicho?’ Dijo: «Es cierto que tu Señor hace lo que quiere»». (Suras11, 108 y 85, 16)

Cuando Abu Bakr se puso muy enfermo, llamó a ‘Abd ar-Rahman ibn ‘Auf y dijo: «Háblame de ‘Umar ibn al- Jattab». Contestó: «Me preguntas sobre algo que tú conoces mejor que yo». Y entonces Abu Bakr dijo: «¿E incluso si … ?» ‘Abd ar-Rahman ibn ‘Auf dijo: «Por Allah que él es incluso mejor que lo que piensas». Luego llamó a ‘Uzman ibn ‘Affan y dijo: «Háblame de ‘Umar». Respondió: «De todos nosotros tú eres el que mejor le conoces». Dijo Abu Bakr: «Dímelo». Contestó ‘Uzman: «Oh Allah, lo que yo sé de él es que su interior es mejor que su exterior y que entre nosotros no hay nadie como él». Además de a estos dos, Abu Bakr pidió consejo a Sa’id ibn Zaid, Usayd ibn al-Hudayr y algunos más de los Muhayirun y los Ansar. Usayd dijo: «Oh Allah, yo sé que es el mejor después de ti. Le complace lo que Le complace (a Allah) y le disgusta lo que Le disgusta (a Allah). Y lo que oculta es mejor que lo que manifiesta. Y en lo que respecta a este mandato nadie tendrá más autoridad que él».

Algunos Compañeros fueron a ver a Abu Bakr y uno de ellos dijo: «¿Qué dirás a t u Señor cuando te pregunte por qué has nombrado Jalifah a ‘Umar a pesar de que conoces su dureza?» Abu Bakr dijo: «Por Allah, ¿Acaso intentas asustarme?. Yo contestaría: Oh Allah, he nombrado Jalifah a los mejores de Tu gente». Y ahora transmite a los demás lo que acabo de decir». Luego Abu Bakr llamó a ‘Uzman y dijo: «Escribe: En el Nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo. Este es el testamento de Abu Bakr ibn Abi Quhafah en el final de su tiempo en este mundo, justo cuando lo dejaba, y al comienzo de su tiempo en el Ajirah, justo cuando entraba, y cuando el incrédulo crea, el perverso hable con certeza y el mentiroso diga la verdad. He nombrado a ‘Umar ibn al- Jattab como Jalifah después de mí, así pues, escuchadle y obedecedle. Yo he alcanzado mi objetivo en mis deberes para con Allah, Su Mensajero y Su Din, con respecto a mí mismo y a vosotros. Si ‘Umar es justo, eso es lo que opino y conozco de él. Si cambia las cosas, todo hombre tiene lo que se merece. He buscado lo mejor y no conozco las cosas ocultas… «Y ya sabrán los que fueron injustos a qué lugar definitivo habrán de volver» (Sura 26, 226). La paz sea con vosotros y la misericordia y lasbendiciones de Allah». Pidió el documento y puso su sello. Luego pidió a ‘Uzman que saliera con el documento así sellado y la gente juró fidelidad y quedó complacida. Abu Bakr convocó a ‘Umar en privado y le aconsejó lo que le aconsejó. Luego ‘Umar se fue y Abu Bakr alzó las manos diciendo: «Oh Allah, al hacer esto he buscado lo mejor, temiendo las diferencias entre ellos; he hecho por ellos lo que Tú conoces mejor, he esforzado mi intelecto para llegar a esta decisión y para guiarlos he nombrado al mejor, al más fuerte y al más voluntarioso. Y de Tu mandato me ha llegado lo que me ha llegado (la muerte); así pues, pon a otro en mi lugar que los gobierne, ellos son Tus esclavos y los cabellos de sus frentes están en Tus manos. Oh Allah, haz que sus gobernantes sean rectos, haz que mi sucesor sea un Jalifah que sigue el camino recto y haz que sus subordinados también lo sean».

Ibn Mas’ud dijo: «Las personas con mayor visión de futuro fueron tres: Abu Bakr cuando nombró Jalifah a ‘Umar, la compañera de Musa que dijo ‘¡Tómalo como asalariado!’ (Sura 28, 26) y el ministro de (Firaún) que dijo a su esposa: «Hónralo (a Yusuf) mientras permanezca entre nosotros». (Sura 12, 21)

Yasar ibn Hamzah dijo: «Cuando se agravó la enfermedad de Abu Bakr, se levantó y se dirigió a la gente por una pequeña ventana; y dijo: ‘He hecho un pacto, ¿estaréis satisfechos?’Y la gente dijo: ‘Estaremos satisfechos, Jalifah del Mensajero de Allah’. Entonces ‘Ali se levantó y dijo: ‘No estaremos satisfechos a no ser que se trate de ‘Umar’. Dijo Abu Bakr: ‘Es ‘Umar» ‘ .

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo:

«Cuando la muerte le llegó a Abu Bakr, éste preguntó: ‘¿Qué día es hoy?’ Dijeron: ‘Lunes’. Dijo él: ‘Si muero esta noche no esperéis hasta mañana (para enterrarme), porque para mí, el más amado de los días y las noches es el más cercano al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz»‘.

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo que Abu Bakr le había regalado veinte cargas de camello de racimos de frutos de palmeras de Al-Ghabah. Cuando le llegó la hora de la muerte, le dijo: «Mi pequeña hija, por Allah que tú eres el ser humano al que más querría ver teniendo riqueza, y aparte de mi, no hay nadie cuya pobreza me apene más que la tuya. Te había regalado veinte cargas de camello de racimos de frutos; si los hubieras cortado y almacenado serían tuyos, pero hoy son propiedad de los que heredan, tus dos hermanos y tus dos hermanas, así que divídelos según el Libro de Allah». Dijo ella: «Padre, aunque hubiese sido esto o lo otro, habría renunciado a ello. Pero sólo está Asma’ (su hermana) ¿quién es la otra (hermana)?» Dijo él: «La que está en el vientre de la hija de Jariyah; creo que es una niña». En otra versión dijo: «El hijo que está en el vientre de la hija de Jariyah; creo que es una niña, así que ocúpate de ella». Cuando llegó el momento dio a luz a UmmKulzum.

‘Urwah dijo que Abu Bakr había legado un quinto de sus propiedades (el resto se había dividido según la shariah) y dijo: «Tomo de mi riqueza lo que Allah toma del botín de los musulmanes». Dijo también que Abu Bakr había dicho: «Prefiero legar un quinto a legar un cuarto, y prefiero legar un cuarto a legar un tercio. El que lega un tercio no deja nada».

Ad-Dahhak dijo que Abu Bakr y ‘Ali legaron un quinto de sus propiedades a los parientes más cercanos que no tenían derecho a la herencia.

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo: «Por Allah que Abu Bakr no dejó un dinar ni un dirham de lo que Allah había acuñado».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo:

«Cuando Abu Bakr se puso muy enfermo, recité estos versos:

«Por tu vida que la riqueza de nada sirve al hombre el día en el que (el espíritu) golpea la garganta y el pecho se constriñe».

Al oírlo Abu Bakr descubrió el rostro y dijo: «No es así.

Deberías decir:

«Y vendrá la embriaguez de la muerte con la verdad. Eso es de lo que huíais». (Corán: 50, 19)

Prepara mis dos prendas de vestir y lávalas; luego entiérrame envuelto en ellas. Los vivos necesitan más las nuevas que los muertos».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo: «Me acerqué a Abu Bakr cuando estaba a punto de morir y dije:

»Aquel cuyas lágrimas no fluyen lo bastante cuando llegue la amargura no podrá contenerse».

Y Abu Bakr dijo: ‘No digas eso; dí más bien:

» Y vendrá la embriaguez de la muerte con la verdad. Eso es de lo que huíais» ‘ .

Y luego dijo: «¿En qué día murió el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz?» Dije yo: «Un lunes». Dijo él: «Espero que sea entre ahora y la noche». Y murió en la noche antes del martes y fue enterrado antes de que llegara la mañana».

Bakr ibn ‘Abdullah al-Mazani dijo: «Cuando le llegó la muerte a Abu Bakr, ‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, se sentó a su lado y dijo:

«El que posee camellos tendrá que llevarlos a beber y el que ha cometido un pillaje deberá ser expoliado».

Abu Bakr lo entendió y dijo: «No es así, hija mía, lo mejor es lo que Alah ha dicho » Y vendrá la embriaguez de la muerte con la verdad. Eso es de lo que huíais».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo que mientras Abu Bakr moría, ella había mencionado los versos siguientes:

«Uno de los puros, a salvo de toda falta, de cuyo rostro obtienen las nubes agua cristalina; los huérfanos le aman y es una protección para las viudas».

Abu Bakr dijo: «Ése era el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz».

‘Ubadah ibn Qais dijo: «Cuando llegó la hora de su muerte, Abu Bakr dijo a ‘A’ishah: ‘Lava esas dos prendas mías y envuélveme en ellas, puesto que tu padre es de dos clases: vestido de la mejor manera, o desnudo de la peor manera’.

lbn Abi Mulaykah dijo que Abu Bakr ordenó como última voluntad que su esposa, Asma’ bint ‘Umays, lavase su cuerpo y que en ello la ayudara ‘Abd ar-Rahman ibn Abi Bakr.

Sa’id ibn al-Musayyab dijo que ‘Umar, que Allah esté complacido con él, rezó (frente al cadáver de Abu Bakr) entre la tumba (del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz) y el mimbar, y dijo cuatro Takbirs.

‘Urwah y Qasim ibn Muhammad dijeron que Abu Bakr expresó como última voluntad a ‘A’ishah, que fuese enterrado al lado del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz. Cuando murió, cavaron una tumba y pusieron su cabeza al lado del hombro del Mensajero, a quien Allah bendiga y conceda paz, y el hueco (donde se depositó el cuerpo) tocaba la tumba del Mensajero, a quien Allah bendiga y conceda paz.

lbn ‘Umar dijo: «‘Umar, Talhah, ‘Uzman y ‘Abd ar- Rahman ibn Abi Bakr descendieron a la tumba de Abu Bakr (para colocar el cuerpo). Mucha gente dice que le enterraron de noche.

Ibn al-Musayyab dijo que cuando murió Abu Bakr, Meca fue sacudida por un terremoto; al sentirlo Abu Quhafah dijo: «¿Qué ocurre?» Dijeron: «Tu hijo ha muerto». Dijo él: «¡Qué terrible desgracia! ¿Quién ha asumido el mando tras él?» Dijeron: «‘Umar». Dijo: «Su compañero».

Muyahid dijo que Abu Quhafah devolvió la herencia que había recibido de Abu Bakr entregándosela al hijo de Abu Bakr; y Abu Quhafah sólo vivió seis meses y algunos días tras la muerte de Abu Bakr. Murió en el mes de Muharram del 14 H. a la edad de 97 años.

Los hombres de conocimiento dijeron: «Estando su padre en vida, nadie asumió la Jalifah excepto Abu Bakr, y no hubo padre que heredara de un Jalifah excepto el de Abu Bakr».

lbn ‘Umar dijo: «Abu Bakr gobernó durante dos años y siete meses.

Asma’i dijo: «Al lamentarse por la pérdida de Abu Bakr, Jufaf ibn Nudbah as-Salami dijo:

‘No hay ser vivo, ¡dilo!, que sea permanente,

y el negocio del mundo entero es la aniquilación.

Y para la gente, las propiedades no son más que un préstamo con la condición de ser devuelto.

El hombre trabaja y se esfuerza y hay uno que le espera; El ojo llora su muerte y el fuego (la pena excesiva) de la mente. La decrepitud le alcanza, o es matado, o le sobreviene una enfermedad para la que no hay cura.

En verdad Abu Bakr es el socorro (la lluvia), si Orion no hiciese crecer las plantas con el agua.

Por Allah que no prolonga sus días el que viste una prenda inferior (la gente común) ni el que se viste con una prenda superior (la élite).

El que trabaje para prolongar sus días, extenuándose, Se verá solo y aislado en una tierra vacía’.

Los hadices que de él han sido transmitidos con cadenas de transmisión

An-Nawawi dijo en su Tahdhib: «As-Siddiq relató del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, ciento cuarenta y dos hadices. La razón de que la cantidad de sus transmisiones sea pequeña a pesar de la preeminencia de su compañía y de su cercanía al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, fue que le sobrevino la muerte antes de propagar los hadices y de que aumentase el interés de los Seguidores por escucharlos, obtenerlos y memorizarlos.

‘Umar, que Allah esté complacido con él, mencionó en el hadiz anterior sobre el Juramento de Fidelidad, que Abu Bakr no dejó sin mencionar nada de lo que había sido Revelado sobre los Ansar o que hubiera sido dicho por el Mensajero, a quien Allah bendiga y conceda paz. Esta es la prueba más evidente de la gran cantidad de material de la Sunna que Abu Bakr había memorizado y de la vastedad de su conocimiento del Corán. De él transmitieron ‘Umar ibn al-Jattab, ‘Uzman ibn ‘Affan, ‘Ali, Ibn ‘Auf, Ibn Mas’ud, Hudhayfah, Ibn ‘Umar, Ibn az- Zubayr, Ibn ‘Arnr, Ibn ‘Abbas, Anas, Zaid ibn Zabit, al- Bara’ ibn ‘Aziz, Abu Hurairah, ‘Uqbah ibn al-Hariz, su hijo ‘Abd ar-Rahrnan, Zaid ibn Arqam, ‘Abdullah ibn Mughaffal, ‘Uqbah ibn ‘Amir al-Yujani, ‘Imran bin Husayn, Abu’l-Barzah al-Aslami, Abu Sa’id al-Judri, Abu Musa al-Ash’ari, Abu’t-Tufail al-Layzi, Yabir ibn ‘Abdallah, Bilal, su hija ‘A’ishah, su hija Asma’; y de los Seguidores: Aslam, el esclavo liberado de ‘Umar, Wasit al-Bayili y varios más.

He decidido recoger en este texto y de forma concisa sus hadices, explicando en cada uno quién lo hizo público. En un texto específico sobre los musnad, expondré cada hadiz y sus diferentes cadenas de transmisión, insha’llah.

  1. El hadiz de la Hiyrah. (los dos Shayjs [Al-Bujari y Muslim] y otros)
  2. El hadiz sobre el mar: «Su agua es completamente pura, (para limpiarse y purificarse), y sus muertos están permitidos (para comer)». (Ad-Daraqutni)
  3. «El siwak limpia la boca y complace al Señor». (Ahrnad)
  4. «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, comió (carne) de una paletilla y luego rezó sin hacer wudu’ (la ablución con la que prepararse para la oración)». (Al-Bazzar y Abu Ya’la)
  5. «Que ninguno de vosotros haga wudu’ a causa del sabor de la comida que le está permitido comer». (Al-Bazzar)
  6. «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, prohibió pegar a la gente en la oración». (Abu Ya’la y al-Bazzar)
  7. «La última oración que rezó el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, fue detrás de mí y con una sola prenda de vestir». (Abu Ya’la)
  8. «Quien quiera recitar el Corán tal y como fue Revelado, que recite con la recitación de lbn Umm ‘Abd (lbn Mas’ud)». (Ahmad)
  9. Le dijo al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz: «Enséñame una súplica que pueda hacer en mi Salat». Contestó: «Oh Allah, me he causado un daño enorme y nadie perdona las faltas sino Tú; perdóname pues con el perdón que procede de Ti y ten misericordia de mí. Ciertamente Tú eres el Perdonador, el Compasivo». (Al-Bujari y Muslim)

1O. «Quien haya rezado la oración del alba ha establecido un pacto con su Señor, así que no le traicionéis. Si alguien lo mata, Allah lo buscará y lo arrojará de bruces en el Fuego». (Ibn Mayah)

  1. «Ningún Profeta ha muerto hasta que un hombre de su Ummah le ha dirigido en la oración». (Al-Bazzar)
  2. A todo hombre que ha cometido una mala acción y luego hace wudu’ de forma correcta, y luego hace dos raka’ats buscando el perdón de Allah, Él lo perdona. (Ahmad, los autores de los cuatro Sunan e Ibn Hibban)
  3. «Allah ha hecho que todo Profeta muera en el lugar donde le gustaría ser enterrado». (At-Tirmidhi)
  4. «Que Allah maldiga a los Judíos y los Cristianos; tomaron las tumbas de sus Profetas como lugares de postración». (Abu Ya’la)
  5. «A la persona que muere se le arroja agua hirviendo por las lágrimas de los vivos (las lágrimas que acompañan a los gritos y los lamentos, en particular las de los duelos ritualizados o profesionales. El hadiz no se refiere a las lágrimas derramadas por la pena o la aflicción)». (Abu Ya’la)
  6. «Protegeos del Fuego incluso (dando) medio dátil, porque endereza lo torcido, repele la muerte nefasta y le hace estar con el hambriento en vez de con el saciado». (Abu Ya’la)
  7. El hadiz de las obligaciones de la sadaqat en toda su extensión. (Al-Bujari y otros)
  8. De Ibn Abi Mulaykah que dijo: «Cuando Abu Bakr as-Siddiq golpeó la pata delantera de su camello para hacer que se arrodillara, las riendas cayeron de sus manos. Los otros le dijeron: ‘¿Por qué no nos has pedido que te las diéramos?’ Dijo él: ‘Queridos míos, el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, me dijo que no pidiese nada a la gente»‘ . (Ahmad)
  9. «Cuando Asma’ bint ‘Umays dio a luz a Muhammad ibn Abi Bakr, el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, le dijo que se bañara y entrara en el estado de ihram (para el Hayy, puesto que dio a luz en el camino hacia La Meca)».

(Al-Bazzar y at-Tabarani)

  1. Preguntaron al Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz: «¿Qué parte del Hayy es la mejor?» Contestó: «Elevar la voz (con la Talbiyah) y derramar la sangre (de los animales en el sacrificio)». (At-Tirmidhi e lbn Mayah)
  2. Que había besado la Piedra (Negra) y luego dijo: «Si no fuese porque vi que el Mensajero de Allah te besaba, yo no te hubiera besado». (Ad-Daraqutni)
  3. Que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, concedió inmunidad a la gente de Meca diciendo: «Que después de este año ningún idólatra haga el Hayy y que nadie circunvale la Casa estando desnudo». (Ahmad)
  4. «Lo que está entre mi casa y mi mimbar es uno de los prados del Jardín, y mi mimbar está sobre una de las fuentes del Jardín». (Abu Ya’la)
  5. El hadiz completo que narra su viaje, que Allah le bendiga y le conceda paz, a la casa de Abu’l-Hayzam ibn at-Tayyihan. (Abu Ya’la)
  6. «Oro por oro, lo mismo por lo mismo. Y plata por plata, lo mismo por lo mismo. El que da incremento o lo busca, está en el Fuego». (Abu Ya’la y al-Bazzar)
  7. «Maldito sea quien perjudica a un creyente o conspira contra él». (At-Tirmidhi)
  8. «Una persona mezquina no entrará en el Jardín; tampoco lo hará el que engaña, el que traiciona o el que tiene carácter perverso. El primero que entrará en el Jardín es el esclavo que obedece a Allah y a su señor». (Ahmad)
  9. «El legado (de un esclavo que incluye poder heredar de él como pariente) es para el que libera».
    (Ad-Diya’ al-Muqaddasi en al-Mujtarah)
  10. «No se hereda de nosotros (los Profetas); lo que dejamos es sadaqah». (Al-Bujari)
  11. «Cuando Allah otorga a un Profeta un medio de sub- sistencia (como un terreno que produce un beneficio) y luego le hace morir, Él lo concede a quien lo asume (la Jalifah) tras él». (Abu Dawud)
  12. «El que se declara aparte de su linaje, por minúscula que sea su proclama, es un desagradecido (kafar) con Allah». (Al-Bazzar)
  13. «Tú y lo que es tuyo, sois para tu padre». Dijo Abu Bakr: «Sólo se refería a la manutención». (Al-Baihaqi)
  14. «A todos aquellos cuyos pies se ensucien en el camino de Allah, Allah prohibirá que entren en el Fuego». (Al-Bazzar)
  15. «Se me ha ordenado combatir contra los hombres hasta … «. (Los dos Shayjs y varios más)
  16. «Qué excelente esclavo de Allah y hermano de sus parientes es Jalid ibn Walid; él es una de las espadas de Allah, y que Allah le haga luchar contra los incrédulos y los hipócritas». (Ahmad)
  17. «El sol no ha salido sobre un hombre mejor que ‘Umar». (At-Tirmidhi)
  18. «Quien estando a cargo de cualquier asunto de los musulmanes, otorga la autoridad a alguien por favo- ritismo, la maldición de Allah cae sobre él y Allah no aceptará su arrepentimiento ni un rescate hasta que le hace entrar en Yahannam. Quien concede a alguien el asilo de Allah y luego lo incumple de alguna manera y sin derecho, que la maldición de Allah caiga sobre él». (Ahmad)
  19. El hadiz de Ma’iz y su lapidación. (Ahmad)
  20. «El que busca el perdón no es constante (en la acción incorrecta) aunque la repita setenta veces al día». (At-Tirmidhi)
  21. Cuando dice «Que él, a quien Allah bendiga y conceda paz, pedía consejo en las instrucciones para la batalla». (At-Tabarani)
  22. El hadiz que narra cuándo fue Revelado: «Quien haga un mal será pagado por ello … » (Corán: 4, 122). (At-Tirmidi, Ibn Hibban y otros)
  23. «Recita esta Aleya: «¡ Vosotros que creéis! Preocupaosporguardaros a vosotros mismos»». (Sura 5, 107) (Ahmad, los cuatro autores de los libros llamados Sunan e Ibn Hibban)
  24. «¿Qué pensáis de dos de los cuales Allah es el tercero?». (Los dos Shayjs)
  25. «Oh Allah, por lanzazos y por plagas». (Abu Ya’la)
  26. «(La Sura) Hud me hizo encanecer … «. (Ad-Daraqutni en ‘al-‘Illal’)
  27. «En mi Ummah, tener asociados con Allah está más oculto que el caminar de las hormigas…».
    (Abu Ya’la y otros).
  28. «Mensajero de Allah, enséñame algo que pueda decir por la mañana y por la tarde…». (Al-Hayzam ibn Kulayb en su Musnad y at-Tirmidhi; y otros lo tienen entre los atribuidos a Abu Hurairah)
  29. «Aferraos a ‘No hay dios sino Allah’ buscando el perdón, porque lblis dijo: ‘He destruido a la gente de las malas acciones y ellos me han destruido a mí con ‘No hay dios sino Allah’ y la búsqueda del perdón. Cuando vi eso, los destruí con caprichos que les hacían pensar que estaban correctamente guiados » ‘ . (Abu Ya’la)
  30. «Cuando fue Revelado: «No subáis la vozpor encima de la del Profeta», (Sura 49, 2) yo dije: ‘Mensajero de Allah, sólo te hablaré como lo hacen los decrépitos » ‘ . (Al-Bazzar)
  31. «Cada uno tiene facilidad con lo que ha sido creado para él». (Ahmad)
  32. «Quien inventa intencionalmente una mentira contra mí o rechaza algo de lo que yo he ordenado, su morada estará en Yahannam». (Abu Ya’la)
  33. «La salvación de este asunto reside … en ‘No hay dios sino Allah'». (Ahmad y otros)
  34. «Sal y proclama entre la gente que quien dé testimonio de que no hay dios sino Allah, el Jardín se convierte en su derecho». Así que salí y me encontré con ‘Umar … «. (Abu Ya’la. Procede de un hadiz de Abu Hurairah y no es habitual que sea un hadiz de Abu Bakr)
  35. «Hay dos grupos en mi Ummah que no entrarán en el Jardín, al-Muryi’ah y al-Qadariyah».
    (Ad-Daraqutni en ‘Al-‘Illal’)
  36. «Pedid aAllah salud y seguridad».

(Ahmad, an-Nasa’i e Ibn Mayah que tiene muchas cadenas de transmisión diferentes)

  1. «Cuando el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, quería alguna cosa, solía decir: ‘Oh Allah, concédeme el bien y elige por mí»‘ . (At.Tirmidhi)
  2. «La súplica en la deuda es: ‘Oh Allah, Tú que haces desaparecer de la preocupación …»‘.
    (Al-Bazzar y al-Hakim)
  3. «Todo aquél que ha crecido por (el alimento de) la usura, el Fuego es lo más apropiado para él»; y en otra versión: «Un cuerpo alimentado con lo que está prohibido, no entrará en el Jardín». (Abu Ya’la)
  4. «No hay parte del cuerpo que no se queje de la aspereza de la lengua». (Abu Ya’la)
  5. «Allah desciende en plena noche de Sha’ban y perdona a todo ser humano excepto al kafir y al que alberga un resentimiento en el corazón». (Ad-Daraqutni)
  6. «El Dayyal surgirá por oriente en una tierra conocida como Jorasán, y le seguirá una gente cuyos rostros son como escudos formados por dos pellejos, cosido uno al otro». (At-Tirmidhi e lbn Mayah)
  7. «Se me han concedido setenta mil que entrarán en el Jardín sin rendir cuenta alguna». (Ahmad)
  8. El hadiz completo de la Intercesión con el relato de la gente yendo y viniendo de Profeta a Profeta.
    (Ahmad)
  9. «Si la humanidad viajara por un valle y los Ansar por otro, yo viajaría por el valle de los Ansar». (Ahmad)
  10. «Los Quraysh son los maestros de este asunto, los mejores siguen a los mejores y los peores siguen a los peores». (Ahmad)
  11. El hadiz en el que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, hizo a su muerte un último testamento sobre los Ansar y dijo: «Acepta de entre ellos a aquel que se comporta de forma excelente y pasa por alto (el comportamiento) del perverso». (Al-Bazzar y at-Tabarani)
  12. «Conozco un territorio que se llama Omán cuyas costas están bañadas por el mar y en el que vive una tribu de los árabes. Si mi mensajero les llegara, no le lanzarían piedras ni flechas». (Ahmad y Abu Ya’la)
  13. El hadiz que describe a Abu Bakr pasando al lado de al-Hasan cuando éste jugaba con otros niños; Abu Bakr lo puso sobre sus hombros y dijo: «¡Padre mío! Un parecido con el Profeta y ningún parecido con ‘Ali». lbn Kazir dijo: «Parece como si hubiese un hadiz conectado con el Profeta porque tiene la fuerza de él diciendo: ‘Ciertamente el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, solía parecerse a al-Rasan» ‘ .
  14. El hadiz que narra que «El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, solía visitar a Umm Ayman». (Muslim)
  15. El hadiz que habla de la ejecución del ladrón por haber robado por quinta vez. (Abu Ya’la y ad-Daylami)
  16. El hadiz de la historia de Uhud. (At-Tayalisi y at-Tabarani)
  17. «Cuando estaba con el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, le ví apartando algo, pero no pude ver nada, así que dije: ‘¿Mensajero de Allah, que Allah te bendiga y conceda paz, qué estás apartando?’ Dijo él: ‘El mundo. Se extendió hacia mí, así que le dije: ‘¡Apártate de mi!’ Y él dijo: ¿Por qué? ¿Acaso no podrás controlarme? » ‘ . (Al-Bazzar)

Esto es lo que Ibn Kazir narró en Musnad as-Siddiq de los hadices que están conectados hasta el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz; pero se le escaparon otros hadices que nosotros seguiremos relatando para completar el número mencionado por an-Nawawi.

  1. «Matad a la garrapata (chupadora de sangre) dondequiera que se encuentre entre los hombres». (at-Tabarani en ‘Al-Awsat’)
  2. «Fijaos qué casas frecuentáis, en que tierras habitáis y por qué caminos andáis». (Ad-Daylami)
  3. «Incrementad las bendiciones que pedís por mí, puesto que Allah ha dispuesto un ángel para mi tumba. De esta manera, cuando alguien de mi Ummah envíe sus bendiciones, ese ángel me dirá: ‘Fulano hijo de mengano ha pedido bendiciones por ti en este momento». (Ad-Daylami)
  4. «Entre un yumu’ah (oración del viernes) y otro hay una expiación por lo que hay entre ambas, y el ghsul (lavado completo del cuerpo) en el día del yumu’ah es una expiación». (Un hadiz de al-‘Aqili en Ad-Du’afa [tradiciones débiles])
  5. «Para mi Ummah, el calor de Yahannam sólo será como el calor de un baño caliente». (At-Tabarani)
  6. «Tened cuidado con mentir, puesto que la mentira está lejos del Iman». (Ibn Lal en ‘Makarim al-Ajlaq’)
  7. «Da las buenas noticias del Jardín a todos los que estuvieron en la batalla de Badr».
    (Ad-Daraqutni en ‘Al-Afrad’)
  8. «El Din es el estandarte pesado de Allah. ¿Quién está dispuesto a llevarlo?» (Ad-Daylami)
  9. «Se llama Sura Yasin a la que envuelve a la gente en su bondad, a la que alimenta y suministra los medios de subsistencia».
    (Ad-Daylami y al-Bayhaqi en ‘Shu’ab al-Iman’)
  10. «El gobernante justo y humilde (Sultán) es la sombra de Allah y Su lanza en la tierra. (Cuando se computen sus acciones) se alzarán en su favor, cada día y cada noche, las acciones de sesenta siddiqs».

(Abu’sh-Shayj y al-‘Aqili en ‘Ad-Du’afa’ e Ibn Hibban en ‘Kitab az-Zawab’)

  1. «Musa dijo a su Señor: ‘¿Cuál es la recompensa para el que consuela a una madre que ha perdido a su hijo?’ Dijo: ‘Le daré sombra con Mi sombra». (Ibn Shahin en ‘At-Targhiib’ y ad-Daylami)
  1. «Oh Allah, fortalece al Islam con ‘Umar ibn al- Jattab». (At-Tabarani en ‘Al-Awsat’)
  2. «No hay pieza que sea cazada, árbol espinoso que sea podado o raíz de un árbol que sea cortado a no ser por una glorificación (de Allah) insuficiente».
    (Ibn Rahwayh en su ‘Musnad’)
  3. «Si yo no hubiese sido enviado a vosotros, ‘Umar Jo habría sido». (Ad-Daylami)
  4. «Si la gente del Jardín hubiese comerciado, Jo habría hecho con tejidos». (Abu Ya’la)
  5. «Todo aquel que, habiendo un Imam (Emir o Jalifah), se rebela e invita a que se le jure fidelidad, caerá sobre él la maldición de Allah, la de los ángeles y la de los hombres; así pues, matadlo».

(Ad-Daylami en ‘At-Tarij’)

  1. «Quien transmita algún conocimiento o hadiz pro- cedente de mí, la recompensa le será otorgada mientras dure ese conocimiento o ese hadiz».
    (Al-Hakim en ‘Al-Awsat’)
  2. «A quien camine descalzo en obediencia a Allah, Él no le preguntará en el Día de la Resurrección sobre lo que hizo obligatorio». (At-Tabarani en ‘Al-Awsat’)
  3. «Todo aquel que desee que Allah lo proteja del hervor de Yahannam y lo tenga bajo Su sombra, que no sea duro con los creyentes y que sea compasivo con ellos». (Ibn Lal en ‘Makarim al-Ajlaq’, Abu’sh-Shayj, e Ibn Hibban en ‘Az-Zawab’)
  4. «Quien se levanta por la mañana queriendo obedecer a Allah, Él tendrá en cuenta la recompensa de su día, incluso si desobedece a Allah». (Ad-Dalaymi)
  5. «A la gente que abandone el Yihad, Allah les infligirá un castigo». (At-Tabarani en Al-Awsat)
  6. «Quien inventa una mentira no entrará en el Jardín». (Ad-Dalaymi, sin isnad)
  7. «No menosprecies a ningún musulmán porque el más pequeño de ellos, es grande para Allah». (Ad-Dalaymi)
  8. «Allah dice: ‘Si quieres Mi misericordia, sé com- pasivo con Mi gente (Mi creación)». (Abu’sh-Shayj, Ibn Hibban y ad-Dalaymi)
  9. «Pregunté al Profeta, a quien Allah bendiga y con- ceda paz, acerca de la prenda de vestir inferior y me agarró la pantorrilla. Dije yo: ‘¡Mensajero de Allah, dame incremento!» Y él cogió la parte delantera de la pantorrilla. Dije: ‘Dame incremento’. Y dijo él: ‘No hay nada bueno en lo que está más bajo que esto’. Dije yo: ‘¡Estamos destruidos, Mensajero de Allah!’ Dijo él: ‘Abu Bakr, ten como objetivo y toma siempre el camino de en medio y estarás a salvo»‘ .

(Abu Nu’aymn en ‘Hilyah al-Awliya»)

  1. «La palma de mi mano y la de ‘Ali son iguales en justicia». (Ad-Daylami e Ibn ‘Asakir)
  2. «No olvides refugiarte del shaytan porque aunque tú no lo veas, él no se olvida de ti». (Ad-Daylami, que no mencionó una cadena de transmisión)
  3. «A quien construye una mezquita para Allah, Él le construirá una casa en el Jardín».
    (At-Tabarani en ‘Al-Awsat’)
  4. «Quien ha y a comido esa hierba apestosa (ajo) que no se acerque a nuestra mezquita».
    (At-Tabarani en ‘Al-Awsat’)
  5. El hadiz que habla de alzar las manos en la apertura, la reverencia, la postración y el levantarse (en la oración). (Al-Bayhaqi en ‘As-Sunan’)
  6. «De cómo él, a quien Allah bendiga y conceda paz, regaló un camello a Abu Yahl».
    (Al-Isma’ili en su ‘Mu’yam’)
  7. «Mirar a ‘Ali es un acto de adoración». (Ibn ‘Asakir)

Lo que se narra de as-Siddiq y sus comentarios del Corán

Ibn Abi Mulaykah dijo: «Preguntaron a Abu Bakr sobre una Aleya y respondió: ‘¿Qué tierra iba a acogerme o qué cielo iba a darme sombra si yo dijera sobre una Aleya del Libro de Allah lo que Él no desease?»‘.

Jbrahim at-Taymi dijo: «Preguntaron a Abu Bakr acerca de Sus palabras, Ensalzado sea: ‘Fruta y pastos’ (Corán: 80, 31) y dijo: ‘¿Qué cielo iba a darme sombra y qué tierra iba a mantenerme si yo dijera sobre el Libro de Allah lo que no sé?»‘.

Preguntaron a Abu Bakr acerca de Al-Kalalah y contestó diciendo: «Diré mi opinión al respecto, y si es correcta procede de Allah, y si es errónea procede de mí y del shaytan. Creo que se refiere al que no tiene hijo ni pariente (vivo que le herede)». Cuando ‘Umar fue nom- brado Jalifah, dijo: ‘No me atrevo a rechazar algo que dijera Abu Bakr’.

Al-Aswad ibn Hilal dijo: «Abu Bakr dijo a sus com- pañeros: ‘¿Qué decís de estas dos Aleyas: «Realmente los que dicen: ‘Nuestro Señor es Al/ah’ y luego son rectos… » (Corán 41, 29) y «Los que creen y no empañan su creencia con ninguna injusticia…» (Sura 6, 83)?’. Dijeron ellos: ‘Que caminan rectamente, no cometen malas acciones y no empañan su creencia con el error’. Dijo Abu Bakr: ‘Les habéis atribuido un significado que no pueden tener’. Y añadió: «Dicen: ‘Nuestro Señor es Al/ah’ y luego son rectos», significa que no se inclinan hacia ningún otro dios excepto Él y que no empañan su creencia con el shirk (asociar a otros con Allah) «

‘Amir íbn Sa’d al-Bajili relató que, al hablar de Sus Palabras, Ensalzado sea: «Los que hicieron el bien tendrá lo más hermoso y aún más» (10, 26) Abu Bakr dijo: «Contemplar el rostro de Allah, Ensalzado sea».

Hablando de Sus Palabras, Ensalzado sea: «Realmente los que dicen: ‘Nuestro Señor es Al/ah’ y luego son rectos… » (41, 29) Abu Bakr dijo: «La gente lo ha dicho. Quien muere así pertenece al grupo de los rectos».

Lo que se narra de as-Siddiq en tradiciones que se detienen en él, dichos, juicios, Jutbas y oraciones

Ibn ‘Umar dijo: «Un hombre se acercó a Abu Bakr y le dijo: ‘¿ Tú crees que el adulterio es un decreto (de Allah)?’ Respondió: ‘Si’. Dijo el otro: ‘¿Así que Allah lo ha decretado para mí y luego me castigará por ello?’ Dijo Abu Bakr: ‘Si, hijo de la mujer incircuncisa. Por Allah que si hubiese alguien conmigo, le ordenaría que te cortase la nariz»‘.

Az-Zubayr relató que cuando estaba dando el Jutbah a la gente, Abu Bakr dijo: «Gente, sed tímidos y modestos ante Allah. Por Aquel que tiene mi alma entre Sus manos, que yo me cubro cuando hago mis necesidades en los espacios abiertos, cubriendo mi cabeza por modestia ante Allah».

‘Amr ibn Dinar dijo: «Abu Bakr dijo: ‘Sed tímidos ante Allah. Por Allah que cuando yo entro en el excusado, apoyo mi espalda en la pared por modestia ante Allah».

Abu ‘Abdallah as-Sunabihi relató que en una ocasión rezó la oración que va tras la puesta del sol detrás de Abu Bakr as-Siddiq; éste rezó en los dos primeros raka’ats el Fatihah y una Sura de las cortas (las que están al final del Corán); y en el tercero recitó:

¡Señor nuestro! No desvíes nuestros corazones después de habernos guiado». (Corán 3, 8)

Jbn ‘Uyaynah dijo: «Cuando Abu Bakr consolaba a alguien por una aflicción, solía decir: ‘En la paciencia no hay mal alguno y la impaciencia no tiene beneficio; y la muerte es menos seria que lo que ocurre antes de ella y más severa que lo que sucede después. Si recuerdas la pérdida del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, tu pena parecerá pequeña y Allah aumentará tu re- compensa»‘.

Salim ibn ‘Ubayd, uno de los Compañeros, dijo: «Abu Bakr as-Siddiq solía decirme: ‘Ponte entre el alba y mi persona para que pueda tomar el suhur (comida previa al ayuno)»‘ .

Abu Qilabah y Abu’s-Safar dijeron: «Abu Bakr as- Siddiq solía decir: ‘Cerrad la puerta hasta que acabemos el suhur»‘.

Hudhayfah ibn Usayd dijo: «Me fijé en Abu Bakr y en ‘Umar y en lo que hacían manifiesto (de sus acciones) queriendo con ello establecer sumrnhs».

Ibn ‘Abbas dijo: «Yo doy testimonio de que Abu Bakr as-Siddiq dijo: ‘Comed los peces que flotan (en la superficie, e.d. los que han muerto de forma natural), ya que está permitido comerlos»‘.

A Abu Bakr as-Siddiq no le gustaba cambiar carne por animales vivos. Y en lo que respecta a la herencia, otorgaba al abuelo los mismos derechos que al padre.

‘Ata’ transmitió de Abu Bakr que éste había dicho: «El abuelo tiene el mismo grado que el padre, siempre que no haya otro excepto él, y el hijo del hijo ocupa el lugar del hijo siempre que no haya otro excepto él».

Al-Qasim narró que trajeron ante Abu Bakr a un hombre que había renegado de su padre; Abu Bakr dijo:»Golpeadle en la cabeza porque ahí es donde está shaytan».

Ibn Abi Malik dijo: «Cuando rezaba por los muertos, Abu Bakr solía decir: ‘Oh Allah, he aquí a Tu esclavo a quien su familia, propiedades y parientes han abandonado; la acción incorrecta es grande, y Tú eres Misericordioso, Compasivo».

‘Umar narró que Abu Bakr emitió un jucio por el cual ‘Asim ibn ‘Umar ibn al-Jattab debía ir a Umm ‘Asim (la ex- esposa de ‘Umar); y luego le dijo (a ‘Umar): «Para él, el perfume, el olor y la dulzura de ella son mejores que tú».

Qais ibn Azi Hazim dijo: «Un hombre se acercó a Abu Bakr y dijo: ‘Mi padre quiere quedarse con mis propiedades, con todo, y lo va a dilapidar’. Abu Bakr dijo al padre: ‘De las propiedades de tu hijo sólo puedes tener lo que sea suficiente para ti’. Dijo el padre: ‘Jalifah del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, ¿acaso no dijo él: «tú y tus propiedades pertenecen a tu padre»?’ Dijo Abu Bakr: ‘Sí, pero se refería a lo que se destina a los gastos de manutención'».

‘Amr ibn Shu’ayb relató de su padre, que a su vez lo hacía del suyo, que Abu Bakr y ‘Umar no mataban a un hombre libre (como compensación) por matar a un esclavo.

Ibn Abi Mulaykah transmitió de su abuelo que un hombre que había mordido la mano de otro, al hacerlo, perdió su diente incisivo; Abu Bakr declaró que no había compensación por ello.

‘Ikrimah dijo que Abu Bakr emitió un juicio que estipulaba la compensación de quince camellos por (cortar o mutilar) una oreja, y dijo: «El pelo y el turbante ocultarán la deformación».

Abu ‘Imran al-Yuni dijo que Abu Bakr había enviado tropas a Siria poniendo al mando de las mismas a Yazid ibn Abi Sufyan; antes de irse les había dicho: «Quiero aconsejaros la práctica de diez cualidades: No matéis a una mujer, ni a un niño, ni a un anciano débil; no cortéis un árbol frutal; no devastéis la tierra cultivada; no sacrifiquéis un camello o un cordero excepto para su dueño; no destruyáis la palmera datilera ni tampoco la queméis; no ocultéis el botín y no actuéis con cobardía».

Abu Barzah al-Aslami dijo: «Abu Bakr estaba enfadado con un hombre y su enfado era extremo. Entonces yo dije: ‘Jalifah del Mensajero de Allah, ¡Córtale la cabeza!’ Dijo él: ¡Desgraciado! Después del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, eso no le corresponde a nadie » ‘ .

Al-Muhayir ibn Abi Umayyah, que era el Emir de al- Yamamah, llamó a su presencia a dos mujeres que cantaban; una de ellas cantó una canción que denigraba al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, y al- Muhayir le cortó la mano y le arrancó los dientes; la otra mujer cantó una canción que se burlaba de los musulmanes y también le cortó la mano y le arrancó los dientes. Abu Bakr le escribió: «Me he enterado de lo que has hecho con la mujer que cantó denigrando al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, y de no ser porque te habías adelantado, te hubiese pedido que la mataras, puesto que el castigo hadd relacionado con los Profetas no se parece a ningún otro. El musulmán que se atreva a ir contra esto es un renegado, y si es un no-musulmán que ha suscrito un pacto con los musulmanes, se le considera un traidor y un enemigo hostil. En lo que respecta a la mujer que cantó burlándose de los musulmanes, si es una de esas que proclaman ser musulmana, se le debe enseñar a comportarse y luego castigarla, pero no mutilarla. Si pertenece a la gente de la dhimma (Gente del Libro que vive bajo la autoridad de los musulmanes), entonces, por mi vida, que el shirk del que te has apartado es aún mayor (un crimen peor que ridiculizar a los musulmanes). Si en un caso anterior y similar a este te hubiese dado instrucciones (y luego tú hicieras lo que has hecho) habría sido una desgracia para ti; así pues, acepta que yo deje estar las cosas como están, pero cuídate de mutilar a la gente puesto que es un delito que debe ser evitado excepto en los casos de com-pensación (por un delito similar de mutilación)».

Safiyyah bint Abi ‘Ubaid narró que un hombre había tenido relaciones sexuales con una esclava virgen y luego lo había confesado; Abu Bakr ordenó que fuera flagelado y luego lo mandó al exilio a Fadak.

Muhammad ibn Hatib dijo: Un hombre que había robado fue llevado ante Abu Bakr; el hombre carecía de manos y de pies (por robos anteriores) y Abu Bakr dijo: «Para ti no puedo encontrar más que lo que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, decidió el día que ordenó fueras matado, y no cabe duda que él te conocía mejor». Y luego ordenó que lo mataran.

AI-Qasim ibn Muhammad dijo que un hombre del Yemen, que tenía una mano y un pie cortados, pasó un tiempo con Abu Bakr. El hombre solía rezar por la noche y se quejaba de que el gobernador del Yemen había sido injusto con él. Abu Bakr decía: «Por tu padre, que tu noche no es la de un ladrón». Un tiempo después, faltaron unas joyas que pertenecían a Asma’i bint ‘Umays, la esposa de Abu Bakr. El yemení iba con ellos de un lado a otro diciendo: «Oh Allah, tienes que detener a quien ha conspirado contra la gente de esta casa tan honrada». Luego encontraron las joyas con un joyero que afirmó haberlas obtenido del hombre que tenía las extremidades amputadas, y éste confesó o alguien atestiguó en su contra. Abu Bakr dio la orden y su mano izquierda fue cortada. Abu Bakr dijo: «Por Allah que las súplicas que hacía contra sí mismo han sido para mí más contundentes que el robo cometido».

Anas dijo que Abu Bakr ordenaba cortar (la mano) por un escudo cuyo valor era de cinco dirhams.

Abu Dalih dijo: «Cuando en tiempos de Abu Bakr, la gente del Yemen venía y oía el Corán, comenzaban a llorar». Abu Bakr dijo: «Nosotros solíamos ser así y luego los corazones se endurecieron». Abu Un’aym dijo: «Es decir, se hicieron fuertes y tranquilos con la ma’rifah (gnosis) de Allah, Ensalzado sea».

Ibn ‘Umar dijo: «Abu Bakr dijo: ‘Acordaos con respeto de Muhammad, a quien Allah bendiga y conceda paz, cuando tratéis con la gente de su casa»‘.

Abu Bakr dijo: «Qué dulce y buena fortuna la de los que murieron en la época de la debilidad» es decir, al comienzo del Islam, antes de la agitación producida por las disensiones.

Qabisah dijo: «La abuela fue a ver a Abu Bakr as- Siddiq para pedirle su herencia y éste dijo: ‘No hay nada para ti en el Libro de Allah y no he oido que haya algo para ti en la sunna del Profeta de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, así que vuelve a t u casa y déjame preguntar a la gente’. Así lo hizo y al-Mughirah ibn Shu’bah dijo: ‘Yo serví al Mensajero de Allah que dio (a una abuela) una sexta parte’. Abu Bakr dijo: ‘¿Hay alguien más contigo?’ Muhammad ibn Maslamah se levantó y confirmó lo que había dicho que al-Mughirah. Entonces Abu Bakr dio lo mismo a la abuela».

Al-Qasim ibn Muhammad dijo que dos abuelas fueron a ver a Abu Bakr para reclamar sus herencias; una era la madre de una madre y la otra madre de un padre. Abu Bakr dio la herencia a la madre de la madre. ‘Abd ar- Rahman ibn Sahl al-Ansari, que era uno de los que habían estado en Badr y pertenecía a la tribu de los Bani Harizah, dijo: «¡Jalifah del Mensajero de Allah, le has dado a aquella de la que, en caso de morir, él no habría heredado!» Y entonces Abu Bakr lo dividió entre las dos.

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, narró el hadiz de la esposa de Rifa’ah, a la que había divorciado y luego se había casado con ‘Abd ar-Rahman ibn az- Zubayr; éste no había podido consumar el matrimonio y ella quería volver con Rifa’ah. El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, le dijo: «No, no hasta que tú pruebes la dulzura de la relación sexual con él y él contigo». Esto aparece en los Sahih. ‘Abd ar-Razzaq añadió: «Ella se quedó un tiempo con él y luego vino a verlo para decirle que ya la había tocado. Entonces le prohibió volver con su primer marido y le dijo: «Oh Allah, si para ella volver con Rifa’ah hubiese significado una expansión, su matrimonio con él no se habría com- pletado». Más tarde ella volvió a Abu Bakr y ‘Umar durante sus Jalifahs y ambos se lo volvieron a prohibir.

‘Uqbah íbn ‘Amir dijo que ‘Amr ibn al-‘As y Shurahbil ibn Hasanah le habían enviado como mensajero con la cabeza de Bannan, el general bizantino de Siria. Cuando estuvo ante a Abu Bakr, éste desaprobó la acción de tal manera que ‘Uqbah le dijo: «Jalifah del Mensajero de Allah, ellos (los bizantinos) hacen lo mismo con no- sotros». Dijo Abu Bakr: «Estáis acaso siguiendo la sunnah de los persas y los bizantinos? No me traigáis la cabeza; una carta y las noticias son suficiente».

Qais ibn Abi Hazim dijo: «Abu Bakr visitó a una mujer de Ahmas llamada Zaynab y vió que no hablaba; dijo Abu Bakr: ‘¿Qué le pasa que no habla?’ Dijeron: ‘Hizo el Hayy en silencio’. Abu Bakr le dijo: ‘Habla, porque esto no está permitido, es una de las acciones de Yahiliyah’. Entonces ella habló y dijo: ‘¿Quién eres?’ Dijo Abu Bakr: ‘Soy uno de los Muhayirun’. Dijo ella: ‘¿De qué tribu de los Muhayirun?’ Dijo: ‘De los Quraysh’. Dijo ella: ‘¿De qué grupo de los Quraysh?’. Dijo él: ‘Ciertamente que haces muchas preguntas soy Abu Bakr’. Dijo ella: ‘¿Durante cuánto tiempo permaneceremos en este asunto recto que Allah nos ha traído después de la ignorancia?’ Dijo él: ‘Permaneceréis en ello mientras vuestros Imams sigan en pie’. Dijo ella: ‘¿Quiénes son los lmams?’ Dijo: ‘¿Vuestra gente tiene líderes y nobles que ordenan y a los que se obedece?’ Dijo ella: ‘Por supuesto’. Dijo Abu Bakr: ‘Ésos son los Imams » ‘ .

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo:

«Abu Bakr tenía un esclavo que solía entregarle sus ingresos. Un día le trajo algo y Abu Bakr comió de ello. El esclavo le dijo: ‘¿Sabes lo que es esto?’ Abu Bakr dijo: ‘¿Qué es?’ Dijo: ‘En la Yahiliyyah solía predecir el futuro a un hombre y mis prediciones eran muy buenas, aunque le engañaba. Un día nos encontramos y me dio esto de lo que has comido ahora’. Abu Bakr metió los dedos en la boca y vomitó todo lo que tenía en el estómago». lbn Sirin dijo: ‘A excepción de Abu Bakr, jamás conocí a nadie que vomitase la comida que había ingerido’ y luego contó la misma historia» ‘ .

Aslam dijo que ‘Urnar descubrió a Abu Bakr tocándose la lengua y diciendo: «Ésta es la que me ha llevado a muchos lugares».

Abu Bakr pasó junto a ‘Abd ar-Rahman ibn ‘Auf cuando éste discutía con su vecino y dijo: «No pelees con tu vecino porque cuando los demás te abandonen, él se quedará contigo».

Musa ibn ‘Uqbah relató que Abu Bakr as-Siddiq solía dar el Jutbah diciendo: «Las alabanzas pertenecen aAllah, el Señor de los seres creados; yo Lo alabo y busco Su ayuda, y nosotros Le pedimos que sea generoso con lo que hay tras la muerte, porque mi final y el vuestro se han acercado. Y atestiguo que no hay más dios que Allah, Solo, sin asociado alguno, y que Muhammad es Su esclavo y Mensajero al que ha enviado con la Verdad, un portador de buenas noticias, un amonestador y una lámpara luminosa que advierte al que está vivo y que afirma que la palabra se hará realidad para los incrédulos. Quien obedece a Allah y a Su Mensajero está guiado y quien los desobedece se ha desviado en un error manifiesto. Os aconsejo que tengáis una obediencia a Allah llena de temor y que os aferréis con firmeza al mandato que Allah ha establecido para vosotros y hacia al cual os ha guiado, porque el resumen completo de la guía del Islam una vez pronunciadas las palabras de la sinceridad (la Shahada) es «oír y obedecer» a todo aquel a quien Allah ha dado autoridad sobre vuestros asuntos; quien obedece a Allah y a los que ordenan las virtudes de sobra admitidas y prohíben lo rechazable, ha conseguido tener éxito, ha prosperado y ha cumplido con el deber que le ha sido encomendado. Tened cuidado con seguir los caprichos de la pasión, puesto que quien tiene éxito y prospera es el que ha sido protegido de las fantasías de la pasión, la codicia, la ambición y la ira. Evitad la pedantería; ¿de qué va a presumir el que ha sido creado de polvo, luego volverá a serlo, los gusanos van a comerlo, hoy está vivo y mañana muerto? Vivid cada día por un día (el Último Día) y cada hora por una hora (la Hora Final). Protegeos de las súplicas del que ha sido tratado injustamente, incluiros entre los muertos y sed pacientes, ya que toda acción está basada en la paciencia; y estad atentos, porque la vigilia es muy útil. Actuad y la acción será aceptada. Protegeos de lo que Allah ha avisado con respecto a Su tormento y apresuraos hacia lo que Allah ha prometido con respecto a Su misericordia. Entended y seréis entendidos, tened una obediencia temerosa (taqwa; lit. protegerse a sí mismo) y seréis protegidos, puesto que Allah os ha hecho manifiesto aquello por lo que ha destruido a los que hubo antes de vosotros y aquello por lo que ha salvado a los que os han precedido. Ha aclarado en Su Libro Su halal y Su haram, las acciones que Le complacen y las que detesta. Yo no os desatenderé ni tampoco a mí mismo y Allah es de Quien esperamos toda ayuda. Y no hay poder (para evitar el mal) ni fuerza (para hacer el bien) sino el que procede de Allah. Habéis de saber que siempre que seáis sinceros con vuestro Señor en las acciones, habéis obedecido a vuestro Señor y protegido y guardado vuestro asunto, además de estar en un estado de bienestar. Y lo que ofrezcáis voluntariamente por vuestro Din, convertidlo en una oferta libre y voluntaria (que enviáis) por delante de vosotros, y recibiréis el cumplimiento de vuestro préstamo y os será dada una asignación diaria y permanente de alimento tanto en la pobreza como en (la época de) la necesidad. Y luego reflexionad, esclavos de Allah, sobre vuestros hermanos y compañeros que han fallecido. Han llegado a lo que habían enviado por delante y están establecidos en ello, solos en el dolor y en la felicidad que sigue a la muerte. Allah no tiene asociados y no existe relación alguna entre Él y cualquiera de Sus criaturas que les confiera el bien o les evite el mal a no ser mediante la obediencia a Él y cumplir Su Mandato. Ciertamente que no hay beneficio en un bien al que le sigue el Fuego, ni hay mal en un mal al que le sigue el Jardín. Digo estas palabras y pido el perdón de Allah para mi y para vosotros. Pedid bendiciones por vuestro Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, y que la paz, la misericordia de Allah y Sus bendiciones sean con él».

‘Abdullah ibn Hakim dijo: «Abu Bakr as-Siddiq dio un Jutbah en el que comenzó alabando a Allah como debe ser alabado; y luego dijo: ‘Os aconsejo que tengáis una obediencia temerosa a Allah, que Lo alabéis como merece ser alabado y que unáis la esperanza con el temor porque Allah el Excelso alabó a Zakariyya y a la gente de su familia diciendo: «Todos ellos se apresuraban a las buenas acciones, Nos pedían con anhelo y temor y eran humildes ante Nos». (Corán 21, 89) Sabed también que Allah, por Su derecho, os ha tomado como prendas a vosotros y a vuestros compromisos, y ha comprado de vosotros la nimiedad de lo transitorio con la enormidad de lo eterno. Este Libro de Allah está entre vosotros, su luz no se extingue y sus prodigios no tienen fin; ilu- minaos pues con su luz, aceptad el consejo sincero de Su Libro y aprovisionaos con su luz para el Día de la Oscuridad. Él sólo os ha creado para Su adoración y Su servicio, y os ha confiado escribanos que saben lo que hacéis. Sabed también, esclavos de Allah, que salís en las mañanas y volvéis por las tardes durante un periodo de tiempo (la vida) cuyo conocimiento Él os ha ocultado; así pues, si sois capaces de conseguir que vuestras vidas acaben cuando estáis dedicados al trabajo de Allah, hacedlo; pero recordad que no podréis hacerlo a no ser con el permiso de Allah. Apresuraos en vuestras vidas antes de que terminen y os hagan volver a lo peor de vuestras acciones; hay gente que ha entregado su vida a los demás y se han olvidado de sí mismos, y yo os pro- hibo que seáis como ellos. ¡Apresuraos! ¡Apresuraos! ¡Sed rápidos! ¡Sed rápidos! Ya que detrás vuestro hay un perseguidor muy ágil cuyo mandato es muy rápido » ‘ .

Yahya ibn Abi Kazir relató que Abu Bakr solía decir en su Jutbah: «¿Dónde están los de rostro hermoso, tan engreídos con su juventud? ¿Dónde están los reyes que construyeron ciudades y las fortificaron? ¿Dónde están los que solían conseguir conquistas en las batallas? Los más fuertes de entre ellos se vieron humillados cuando el tiempo los traicionó y se despertaron en la oscuridad de las tumbas. ¡Apresuraos! ¡Apresuraos! ¡Sed rápidos! ¡Sed rápidos!».

Salman dijo: «Fui a Abu Bakr y le dije: ‘¡Aconséjame!’ Dijo él: ‘Salman, ten una obediencia temerosa a Allah y sabe que habrá conquistas, pero yo no sé cuál será tu parte en ellas de lo que se pone en el estómago o se echa a la espalda (ropas). Sabe que quien reza las cinco oraciones suscribe un pacto con Allah por la mañana y entra en la tarde con un pacto con Allah el Excelso. No mates a nadie de los que han suscrito un pacto con Allah, comportándote como un traidor con Allah en lo que respecta a Su pacto; si así lo hicieras, Allah te arrojará de bruces en el Fuego»‘ .

Abu Bakr, que Allah esté complacido con él, dijo también: «La gente de las acciones rectas desaparecerá y también los adelantados y los siguientes a éstos, hasta que de la gente sólo quede el salvado, las cáscaras y los despojos parecidos que quedan de los dátiles y la cebada; Allah no se preocupará por ellos ni Le importarán».

Mu’a w iyyah ibn Qurrah relató que Abu Bakr as-Siddiq, que Allah esté complacido con él, solía decir en sus súplicas: «Oh Allah, haz que lo mejor de mi vida sea su término, su sello lo mejor de mis acciones y el mejor de mis días el día que me encuentre Contigo».

Al-Rasan dijo: «Me he enterado de que Abu Bakr solía decir en sus súplicas: ‘Oh Allah, Te pido lo que es lo mejor para mí al término del asunto. Oh Allah, haz que el último bien que me concedas sea Tu complacencia y el rango más elevado en los Jardines del Deleite».

‘Arfajah relató: «Abu Bakr, que Allah esté complacido con él, dijo: ‘Dos rojos las han destruido (a las mujeres): el oro y el azafrán»‘.

Muslim ibn Yasar narró que Abu Bakr había dicho: «El musulmán es recompensado por todo: el daño (en el pie) causado por una piedra, la rotura de la correa de su sandalia, o algún artículo que tenía en la manga y echa de menos o teme su desaparición y luego lo encuentra en un pliegue (de su prenda de vestir)».

Maymun ibn Mahran dijo: «Trajeron a Abu Bakr un cuervo de grandes alas al que tras darle la vuelta dijo: ‘La presa es cazada o el árbol es podado porque se ha des- cuidado la glorificación».

As-Sunabihi relató que había oido decir a Abu Bakr:

«La súplica del hermano por su hermano, en el Nombre de Allah, se supone concedida».

Labid el poeta dijo que fue a ver a Abu Bakr diciendo: «Todo es falso excepto Allah». Dijo Abu Bakr: «Has dicho la verdad». Dijo: «Y toda dicha se desvanece». Dijo Abu Bakr: «¡Mientes! Con Allah hay una dicha que jamás se desvanece». Cuando Labid se fue, Abu Bakr dijo: «Es posible que el poeta dijera sus palabras basado en la sensatez».

Sus palabras como indicación de la intensidad de su temor con respecto a su Señor

Mu’adh ibn Yabal dijo: «Abu Bakr entró en un jardín cercado donde había una especie de paloma a la sombra de un árbol; al verla suspiró y dijo: ‘¡Fragante fortuna la tuya, oh pájaro! Comes de los árboles, disfrutas de su sombra y luego te vas volando sin rendir cuenta alguna. Ojalá Abu Bakr fuera corno tú » ‘ .

Al-Asrna’i dijo: «Cuando alababan a Abu Bakr, éste solía decir: ‘Oh Allah, Tú me conoces mejor que yo, y yo me conozco mejor que ellos. Oh Allah, hazme mejor de lo que ellos piensan, perdóname por lo que ellos no saben y no me regañes por lo que digan»‘ .

Abu ‘Imran al-Yuni dijo: «Abu Bakr dijo: ‘Me gustaría ser un pelo en el costado de un esclavo creyente»‘.

Muyahid dijo: «Cuando estaba en oración, y debido a su humildad temerosa, Ibn az-Zubayr solía parecerse a un trozo de madera». Y luego dijo: «Me han dicho que Abu Bakr era igual» ‘ .

Al-Basan dijo: «Abu Bakr dijo: ‘Oh Allah, desearía ser ese árbol del que se come y luego es cortado » ‘ .

Qatadah dijo: «Me he enterado que Abu Bakr dijo: ‘Ojalá fuera el pasto que come el ganado» ‘ .

Damrah ibn Habib dijo: «Llegó la hora de la muerte a un hijo de Abu Bakr as-Siddiq. El joven miraba de vez en cuando hacia el colchón. Cuando murió, dijeron a Abu Bakr: ‘Hemos visto que tu hijo miraba hacia el colchón’. Cuando lo apartaron del mismo descubrieron que debajo había cinco o seis dinares. Abu Bakr se golpeó una mano contra la otra mientras decía: ‘Ciertamente que perte- necemos a Allah y a Él hemos de volver. Fulano, no creo que tu piel sea lo bastante amplia para ello » ‘ .

Zabit al-Banani relató que Abu Bakr solía citar como proverbio el siguiente poema:

«No cesarás de lamentar la muerte de un ser querido hasta que tú seas (como) él,
y el joven alberga una esperanza y acaba muriendo sin conseguirla».

Ibn Sirin dijo: «Después del Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, nadie estaba tan sobrecogido por lo que no sabía como Abu Bakr. Tras Abu Bakr, nadie estaba tan sobrecogido como ‘Umar. En ocasiones se presentaba ante Abu Bakr un caso sobre el que no podía encontrar referencias en el Libro de Allah o en la Sunnah, y entonces solía decir:

‘Me esforzaré al max1mo para llegar a mi propia conclusión. Si es correcta, es porque procede de Allah. Si es equivocada, procede de mí y pido perdón a Allah » ‘ .

Lo que se ha narrado de él en la interpretación de los sueños

Sa’id ibn al-Musayyab dijo: «‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, vió en un sueño que tres lunas caían en su habitación. Se lo contó aAbu Bakr-era uno de los mejores en la interpretación de los sueños- y éste dijo: ‘Si tu sueño es verdadero, tres de los mejores seres humanos de la Tierra serán enterrados en tu habitación’. Cuando murió el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, Abu Bakr le dijo: «Aishah, ésta es la mejor de tus tres lunas»‘.

‘Umar ibn Shurahbil dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Me ví haciendo de pastor de ovejas negras y luego de unas blancas hasta que las negras ya no podían distinguirse’. Abu Bakr dijo: ‘Mensajero de Allah, las ovejas negras son los árabes que se harán musulmanes en grandes cantidades. Las ovejas blancas son los no-árabes que se harán musulmanes en cantidades tan enormes que los árabes no podrán distinguirse entre ellos’. El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Antes del amanecer, el ángel lo interpretó exactamente de la misma manera»‘.

lbn Abi Layla dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: ‘Me he visto sacando agua de un pozo; al poco tiempo unas ovejas negras vinieron a beber y más tarde otras de color blanco polvoriento’. Abu Bakr dijo: ‘Permíteme que lo interprete’. y mencionó lo mismo que en el hadiz anterior.

Muhammad ibn Sirin dijo: «Después del Profeta, el más capacitado de esta Ummah en la interpretación de los sueños era Abu Bakr».

Ibn Shihab dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, tuvo un sueño y se le contó a Abu Bakr. Dijo: ‘Vi como tú y yo subíamos por una escalera; yo me apresuraba para ser el primero y te gané por dos peldaños y medio’. Dijo Abu Bakr: ‘Mensajero de Allah, Allah te llevará hacia Su perdón y misericordia y yo viviré dos años y medio después de ti » ‘ .

Abu Qilabah relató que un hombre dijo a Abu Bakr as- Siddiq: «Vi en un sueño que orinaba sangre». Dijo Abu Bakr: «Tú eres un hombre que va a su mujer (en el acto sexual) cuando ella está menstruando, así que pide perdón a Allah y no lo hagas más».

Una cuestión interesante

‘Abdullah ibn Buraydah dijo: «El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, envió a ‘Amr ibn al-‘As a una expedición militar en la que también estaban Abu Bakr y ‘Umar. Cuando llegaron a su destino, ‘Amr les dijo que no encendiesen fuego alguno. ‘Umar se enfadó y quería enfrentarse a él, pero Abu Bakr se lo prohibió. Le dijo que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, le había puesto al mando por su conocimiento de la guerra. Al oirlo (‘Umar) se tranquilizó».

Abu Ma’shar transmitió de uno de sus Shayjs, que el Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo: «Puse a un hombre al mando de una gente entre los que había uno mejor que él; pero lo hice porque tiene el ojo más alerta y es más perceptivo en las cuestiones de la guerra».

Yazid ibn al-Asamm relató que: «El Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, dijo a Abu Bakr: ‘¿Soy yo mayor (akbar, lit.: más grande) o tú?’ Contestó: ‘Tú eres más grande y más noble y yo tengo más años que tú’. Este es un hadiz mursal y muy poco frecuente. Si es auténtico, la respuesta es una demostración del elevado grado de su inteligencia y cortesía. Pero es de sobra conocido que la respuesta pertenece a al-‘Abbas y que algo parecido sucedió con Sa’id ibn Yarbu’ según dicen estas palabras: ‘El Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, le dijo: ‘¿Quién es el más viejo (akbar) de nosotros? Contestó Sa’id: ‘Tú eres más grande y mejor que yo, pero yo soy más viejo»‘.

Le dijeron a Abu Bakr: «Jalifah del Mensajero de Allah, ¿no vas a conferir autoridad a la gente de Badr?» Respondió: «Yo conozco su rango, pero no me gusta mancharles con el mundo»

Isma’il ibn Muhammad relató que Abu Bakr había dividido una propiedad a partes iguales entre una gente. ‘Umar le dijo: «¿Haces iguales a los compañeros de Badr y a los demás?» Abu Bakr le dijo: «El mundo no es más que un desahogo y el mejor es el más inmenso. Su mérito está sólo basado en sus salarios».

Abu Bakr ibn Hafs dijo: «Me he enterado de que Abu Bakr solía ayunar en el verano rompiéndolo en el

Hayan as-Sa’igh dijo: «Lo que había grabado en el sello de Abu Bakr era: «Bendecido sea, porque Quien decreta es Allah»».

Musa ibn ‘Uqbah dijo: «Nada sabemos de cuatro que hayan llegado al Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, junto con sus hijos excepto estos cuatro: ‘Abu Quhafah y su hijo Abu Bakr as-Siddiq, su hijo ‘Abd ar- Rahman y Abu Atiiq ibn ‘Abd ar-Rahman cuyo nombre era Muhammad».

‘A’ishah, que Allah esté complacido con ella, dijo: «Ninguno de los padres de los Muhayirun se hicieron musulmanes excepto el padre de Abu Bakr».

Anas dijo: «Los compañeros más antiguos del Mensajero de Allah, a quien Allah bendiga y conceda paz, eran Abu Bakr as-Siddiq y Suhail ibn ‘Amr ibn Bayda».

Una cuestión interesante

Asma’ bint Abi Bakr dijo: «Cuando era el año de la conquista (de La Meca) una hija de Abu Quhafah salió y la caballería se encontró con ella. Llevaba un collar de plata alrededor del cuello y un hombre se lo arrebató. Cuando el Profeta, a quien Allah bendiga y conceda paz, entró en la mezquita, Abu Bakr se levantó y dijo: ‘Yo os conjuro (a los musulmanes) por Allah y por el Islam, (a que devolváis) el collar de mi hermana’. Por Allah que nadie contestó. Lo dijo una segunda vez pero nadie contestó. Luego dijo: ‘Hermana, ten esperanza en una recompensa (de Allah) por tu collar, porque, por Allah, que el poder confiar en la gente en estos días es algo extraño » ‘ .

Una cuestión interesante

He visto de puño y letra de al-Hafiz adh-Dhahabi:

«Aquellos que eran algo único en su época por sus habilidades fueron: Abu Bakr as-Siddiq en la genealogía, ‘Umar ibn al-Jattab en la fuerza y el mandato de Allah, ‘Uzman ibn ‘Affan en la modestia, ‘Ali en el juicio, Ubayy ibn Ka’b en la recitación, Zaid ibn Zabit en las leyes de la herencia, Abu ‘Ubaydah ibn al-Yarrah en la confianza, Ibn ‘Abbas en el comentario (del Corán), Abu Dharr en la veracidad, Jalid ibn al-Walid en la valentía, al-Hassan al-Basri en recordar, Wahb ibn Munabbih en las historias, Ibn Sirin en la interpretación (de los sueños), Nafi’ en la recitación, Abu Hanifah en el Fiqh, Ibn Ishaq en las batallas, Muqatil en la interpretación alegórica, al- Kalbi en las historias del Corán, al-Jalil en la métrica de la poesía, Fudail ibn ‘Iyad en la adoración, Sibawih en la gramática, Malik en el conocimiento, Yahya ibn Ma’in en el conocimiento de los hombres (los transmisores del conocimiento y los hadices), Abu Tamam en la poesía, Ahmad ibn Hanbal en la Sunnah, Al-Bujari en la crítica de los hadices, Al-Yunaid en at-Tasawwuf, Muhammad ibn Nasr al-Marwazi en las cuestiones del fiqh sobre las que no hay acuerdo, al-Yabani sobre el ‘itizal de al- Asha’ri en la teología, Muhammad ibn Zakariy y a ar-Razi en la medicina, Abu Ma’shar en la astronomía, Ibrahim al-Karmani en la interpretación (de los sueños), Ibn Nabatah en los Jutbahs, Abu’l-Farj al-Asbahani en hablar en público, Abu’l-Qasim at-Tabarani en las disposiciones testamentarias, Ibn Hazm en los significados aparentes (adh-Dhahir), Abu’l-Hasan al-Bakri en las mentiras, al- Hariri en su al-Maqamat, Ibn Mandah por la amplitud de sus viajes, al-Mutanabbi en la poesía, al-Mausili en el canto, as-Suli en el ajedrez, al-Jatib al-Baghdadi por su rapidez al leer, ‘Ali ibn Hilal en la caligrafia, ‘Ata’ as- Sulaimi en el temor, el Qadi al-Fadil en la redacción, al- Asma’i en las anécdotas, Ash’ab en la ambición, Mu’abbad en el canto e Ibn Sina’ en la filosofia.

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