Hizb 16

Hizb 16
Traducción

7. SURA AL-‘ARAF (La altura divisora entre el Jardín y el Fuego)

En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo.

(1)
Alif, Lam, Mim, Sad.

(2)
Es un Libro que se te ha hecho descender, que no haya pues ninguna estrechez en tu pecho por su causa.
Para que adviertas con él y sea un recuerdo para los creyentes.

(3)
¡Seguid lo que os ha descendido de vuestro Señor y no sigáis a ningún protector fuera de Él!
¡Qué poco recapacitáis!

(4)
¡Cuántas ciudades hemos destruido! Nuestra violencia les sobrevino mientras dormían o sesteaban.

(5)
Y cuando les llegó Nuestra violencia, su única súplica fue decir: ¡Realmente fuimos injustos!

(6)
Preguntaremos a aquéllos a los que se les mandaron enviados y preguntaremos a los enviados.

(7)
Les hablaremos de lo que hicieron con conocimiento de causa, pues no estábamos Ausentes.

(8)
Ese día, el peso en la balanza será la verdad. Aquéllos cuyas acciones tengan peso, serán quienes hayan tenido éxito.

(9)
Pero aquéllos cuyas acciones apenas pesen, serán quienes se hayan perdido a sí mismos por haber sido injustos con Nuestros signos.

(10)
Y en verdad que os hemos dado una buena posición en la tierra y os hemos puesto en ella medios de subsistencia. ¡Qué poco es lo que agradecéis!

(11)
Y os creamos, os dimos una forma y luego dijimos a los ángeles: ¡Postraos ante Adam! Y se postraron todos, menos Iblis, que no estuvo entre ellos.

(12)
Dijo: ¿Qué te impide postrarte habiéndotelo ordenado?
Contestó: Yo soy mejor que él; a mí me creaste de fuego, mientras que a él lo has creado de barro.

(13)
Dijo: ¡Desciende de aquí! En este lugar no cabe que seas soberbio. ¡Sal de él! Tú serás de los humillados.

(14)
Dijo: Concédeme un plazo hasta el día en que sean devueltos a la vida.

(15)
Dijo: Considérate entre los que esperan.

(16)
Dijo: Puesto que me has extraviado, yo les haré difícil Tu camino recto.

(17)
Después los abordaré por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda y a la mayor parte de ellos no los encontrarás agradecidos.

(18)
Dijo: ¡Sal de aquí degradado y despreciado!
Quien de ellos te siga…Llenaré Yahannam con todos vosotros.

(19)
¡Adam! Habitad tú y tu pareja el Jardín y comed de donde queráis, pero no os acerquéis a este árbol pues seréis de los injustos.

(20)
El Shaytán les susurró, por lo que se les hizo manifiesto lo que estaba oculto de sus vergüenzas, diciéndoles: Vuestro Señor os ha prohibido este árbol sólo para evitar que seáis ángeles o que no muráis nunca.

(21)
Les aseguró jurándoles: Realmente soy un consejero para vosotros.

(22)
Y los sedujo con engaños, Y una vez hubieron probado del árbol, se les hicieron manifiestas sus vergüenzas y comenzaron a cubrirlas con hojas del Jardín. Entonces su Señor les llamó: ¿No os había prohibido ese árbol y os había dicho que el Shaytán era para vosotros un enemigo declarado?

(23)
Dijeron: ¡Señor nuestro! Hemos sido injustos con nosotros mismos y si no nos perdonas y no tienes misericordia de nosotros, estaremos entre los perdidos.

(24)
Dijo: Descended todos*. Seréis mutuos enemigos. Tendréis morada en la tierra y posesiones en disfrute por un tiempo.
* [Referido a Adam, Hawa e Iblis.]

(25)
Dijo: En ella viviréis, en ella moriréis y de ella se os hará salir.

(26)
¡Hijos de Adam! Hice descender para vosotros vestidos que cubrieran vuestras vergüenzas y os sirvieran de adorno, así como el vestido del temor (de Allah). Y ese es el mejor. Esto forma parte de los signos de Allah para que podáis recapacitar.

(27)
¡Hijos de Adam! Que no os soliviante el Shaytán del mismo modo que logró que vuestros padres salieran del Jardín despojándolos de su vestido para que fueran conscientes de sus vergüenzas.
Él y los suyos os ven desde donde no los veis. Hemos hecho a los demonios aliados de los que no creen.

(28)
Y cuando cometen un acto vergonzoso dicen: Encontramos a nuestros padres en ello.
Pero Allah no ordena la indecencia. ¿O es que diréis sobre Allah lo que no sabéis?

(29)
Di: Mi Señor ordena la ecuanimidad y que, en cada lugar de oración, dirijáis vuestro rostro y Le invoquéis sinceramente, rindiéndole sólo a Él la Adoración. Así como os originó, volveréis.


(30)
Habrá un grupo al que habrá guiado, pero para otro se habrá confirmado el extravío. Ellos habían tomado a los demonios como protectores, fuera de Allah, y creyeron que estaban guiados.

(31)
¡Hijos de Adam! Poneos vuestros mejores y más puros vestidos en cada lugar de oración; y comed y bebed, pero no os excedáis.
Es cierto que Él no ama a los que se exceden.

(32)
Di: ¿Quién prohibe los adornos de Allah, creados por Él para Sus siervos, y las cosas buenas de la provisión?*
Di: Todo esto, El Día del Levantamiento, pertenecerá en exclusiva a quienes en la vida del mundo hayan sido creyentes.
Así es como dejamos claros los signos para los que saben.
* [Los adornos de Allah son los vestidos y los alimentos; y la aleya hace referencia a los asociadores que hacían algunos ritos de la Peregrinación desnudos y se prohibían ciertos alimentos como la leche y la grasa.]

(33)
Di: Lo que de verdad ha prohibido mi Señor son las indecencias, tanto las externas como las que se ocultan, la maldad, el abuso sin razón, que asociéis con Allah aquello sobre lo que no ha descendido ninguna evidencia y que digáis sobre Allah lo que no sabéis.

(34)
Para cada comunidad hay un plazo y cuando éste llegue, no se les atrasará ni se les adelantará una sola hora.

(35)
¡Hijos de Adam! Si os llegan mensajeros, surgidos de vosotros, que os hablan de Mis signos… Quien se guarde y rectifique, no tendrá nada que temer ni se entristecerá.

(36)
Pero los que tachen de mentira Nuestros signos y sean soberbios ante ellos… Ésos son los compañeros del Fuego donde serán inmortales.

(37)
¿Y quién es más injusto que quien inventa una mentira sobre Allah o tacha de mentira Sus signos?
A ésos les llegará lo que tengan escrito; así, cuando se les presenten Nuestros emisarios para llevar sus almas y les digan: ¿Dónde están los que invocabais aparte de Allah?
Dirán: Se apartaron de nosotros.
Y atestiguarán en contra de sí mismos que fueron incrédulos.

(38)
Dirá: Entrad en el Fuego en compañía de las comunidades de hombres y genios que hubo antes que vosotros.
Y cada vez que entre una comunidad, maldecirá a su hermana; así, cuando todas hayan coincidido en él, la última de ellas dirá de la primera: ¡Señor Nuestro! Estos son los que nos extraviaron, dales un doble castigo en el Fuego.
Él dirá: Todos tenéis el doble, pero no sabéis.

(39)
Y le dirá la primera de ellas a la última: No tenéis ningún privilegio sobre nosotros.
Gustad el castigo por lo que habéis ganado.

(40)
Es cierto que a los que tachan de mentira Nuestros signos y se muestran soberbios ante ellos, no se les abrirán las puertas del cielo, ni entrarán en el Jardín hasta que no pase el camello por el ojo de la aguja.
Así es como pagamos a los que hacen el mal.

(41)
Tendrán un lecho de Yahannam y sobre él cobertores de fuego.
Así es como pagamos a los injustos.

(42)
Y los que creen y practican las acciones de bien – y no obligamos a nadie sino en la medida de su capacidad – ellos son los compañeros del Jardín donde serán inmortales.

(43)
Quitaremos el rencor que pueda haber en sus pechos, los ríos correrán a sus pies y dirán: Las alabanzas a Allah que nos ha guiado a esto, puesto que si Allah no nos hubiera guiado, nosotros jamás nos habríamos guiado; es cierto que los mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad.
Y se les proclamará: Aquí tenéis el Jardín, lo habéis heredado por lo que hicisteis.

(44)
Y llamarán los compañeros del Jardín a los del Fuego: Hemos encontrado que lo que nuestro Señor nos había prometido era verdad. ¿Habéis encontrado vosotros que lo que vuestro Señor os prometió era verdad?
Dirán: Sí. Y una voz pregonará entre ellos: ¡Que la maldición de Allah caiga sobre los injustos!

(45)
Esos que apartan del camino de Allah, procurándolo tortuoso y no creen en la Última Vida.

(46)
Entre ambos grupos habrá una separación, y sobre las «alturas de reconocimiento», habrá unos hombres que reconocerán a cada uno por sus signos. Cuando llamen a los compañeros del Jardín les dirán: Paz con vosotros. Pero ellos no podrán entrar en él, aunque lo desearan intensamente.

(47)
Y cuando tengan que volver la mirada a los compañeros del Fuego, dirán: ¡Señor nuestro, no nos pongas junto a las gentes injustas!

(48)
Los compañeros de las «alturas» llamarán a unos hombres a los que habrán reconocido por sus signos y les dirán: ¿De qué os sirvió todo lo que acumulasteis y la soberbia que tuvisteis?

(49)
¿Son éstos de aquí de los que asegurasteis con juramentos que Allah no tendría misericordia con ellos? ¡Entrad en el Jardín, no tenéis nada que temer ni nada por lo que entristeceros!

(50)
Y suplicarán los compañeros del Fuego a los compañeros del Jardín: ¡Derramad sobre nosotros un poco de agua o algo de lo que Allah os ha dado!
Dirán: Allah ha prohibido ambas cosas para los incrédulos.

(51)
Esos que tomaron su deber de Adoración como frivolidad y juego y se dejaron seducir por la vida del mundo. Hoy les olvidamos, como ellos olvidaron el encuentro de este día en el que ahora están; y por haber negado Nuestros signos.

(52)
Y es cierto que les hemos traído un Libro que hemos explicado con precisión en base a un conocimiento; guía y misericordia para gentes que creen.

(53)
¿Qué esperan sino averiguar sus consecuencias? El día que esto ocurra, dirán los que antes lo habían olvidado: Realmente los mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad.
¿Habrá alguien que interceda por nosotros, o podremos regresar y actuar de forma distinta a como lo hicimos?
Se habrán perdido a sí mismos y no podrán encontrar lo que inventaban.

(54)
Realmente vuestro Señor es Allah, Quien creó los cielos y la tierra en seis días, luego se asentó en el Trono. La noche cubre al día que le sigue rápidamente y el sol, la luna y las estrellas están, por Su mandato, sometidas.
¿Acaso no Le pertenecen el Mandato y la creación?
Bendito sea Allah, el Señor de los mundos.

(55)
Pedid a vuestro Señor, humilde y secretamente; es cierto que Él no ama a los que se exceden.

(56)
Y no corrompáis las cosas en la tierra después del orden que se ha puesto en ella; e invocadlo con temor y anhelo.
Es verdad que la misericordia de Allah está próxima a los bienhechores.

(57)
Él es Quien envía los vientos como anuncio previo a Su misericordia, y cuando forman una nube pesada, la conducimos a una tierra muerta y de ella hacemos caer agua con la que hacemos que broten toda clase de frutos. Del mismo modo haremos salir a los muertos.
Tal vez podáis recapacitar.

(58)
Y la buena tierra da sus frutos con permiso de su Señor, pero la mala no da sino escasez. Así es como hacemos claros los signos para los que agradecen.

(59)
Y así fue como enviamos a Nuh a su gente, y les dijo: ¡Gente mía! Adorad a Allah, fuera de Él no tenéis otro dios; temo para vosotros el castigo de un día terrible.

(60)
Dijeron los ricos y principales de su gente: Te vemos en un claro extravío.

(61)
Dijo: ¡Gente mía! No hay en mí extravío alguno, sino que soy un mensajero del Señor de los mundos.

(62)
Os hago llegar los mensajes de mi Señor y os aconsejo; y sé, procedente de Allah, lo que no sabéis.

(63)
¿Os sorprende que os haya llegado un recuerdo de vuestro Señor a través de uno de vosotros para advertiros y para que fuerais temerosos y se pudiera tener misericordia con vosotros?

(64)
Lo tacharon de mentiroso y lo salvamos en la nave a él y a los que con él estaban, ahogando a los que habían negado la verdad de Nuestros signos.
Verdaderamente fueron una gente ciega.

(65)
Y a los Ad, a su hermano Hud que les dijo: ¡Gente mía! ¡Adorad a Allah! Fuera de Él no tenéis otro dios.
¿No os guardaréis?

(66)
Dijeron los ricos y principales de su gente, que no creían: Te vemos en una insensatez y te tenemos por uno de los mentirosos.

(67)
Dijo: ¡Gente mía! No hay en mí ninguna insensatez, sino que soy un mensajero del Señor de los mundos.

(68)
Os hago llegar los mensajes de mi Señor y soy un consejero digno de confianza para vosotros.

(69)
¿Os sorprende que os haya llegado un recuerdo de vuestro Señor a través de uno de vosotros para advertiros? Recordad cuando os hizo sucesores de las gentes de Nuh y os dió una complexión y una fuerza superiores.
Recordad los dones de Allah para que así podáis tener éxito.

(70)
Dijeron: ¿Has venido a nosotros para que adoremos únicamente a Allah y abandonemos lo que nuestros padres adoraban?
Tráenos lo que nos has prometido si eres de los veraces.

(71)
Dijo: Un castigo vergonzoso y la ira de vuestro Señor han de caer sobre vosotros. ¿Vais a contradecirme, con argumentos a favor de unos nombres que vosotros y vuestros padres habéis asignado, y con los que Allah no ha hecho descender ningún poder?
Esperad entonces, que yo también espero.

(72)
Y lo salvamos junto a los que con él estaban, por una misericordia Nuestra, exterminando a los que habían negado la verdad de Nuestros signos y no eran creyentes.

(73)
Y a los Zamud, a su hermano Salih que les dijo: ¡Gente mía! Adorad a Allah, fuera de Él no tenéis otro dios.
Os ha llegado una evidencia de vuestro Señor: La camella de Allah que es un señal para vosotros; dejadla que coma en la tierra de Allah y no la toquéis con ningún daño; porque si lo hicierais, os alcanzaría un doloroso castigo.

(74)
Y recordad cuando os hizo sucesores de los Ad y os dio una posición en la tierra. Os hacíais palacios en sus llanuras y excavabais casas en las montañas.
Recordad los dones de Allah y no hagáis el mal en la tierra como corruptores.

(75)
Los ricos y principales, que eran aquéllos de su gente que se habían llenado de soberbia, dijeron a quienes eran considerados inferiores, que eran los que habían creído: ¿Es que acaso tenéis conocimiento de que Salih es un enviado de su Señor? Contestaron: Nosotros creemos realmente en aquello con lo que ha sido enviado.

(76)
Dijeron los que se habían llenado de soberbia: Nosotros negamos aquello en lo que creéis.

(77)
Y desjarretaron a la camella rebelándose contra la orden de su Señor. Y dijeron: ¡Salih, tráenos lo que nos has asegurado si es que eres uno de los enviados!

(78)
Entonces los agarró la gran sacudida y amanecieron en sus hogares caídos de bruces*.
* [Según Ibn Yuzay, Allah ordenó a Yibril que gritara y éste dio un enorme grito entre el cielo y la tierra que les causó la muerte. La palabra árabe es «rayfa» y expresa la idea de temblor violento, sacudida y sonido que estremece.]

(79)
Se apartó de ellos y dijo: ¡Gente mía! Os hice llegar el mensaje de mi Señor y os aconsejé, pero no amabais a los consejeros.

(80)
Y Lut, cuando dijo a su gente: ¿Estáis cometiendo la indecencia que nadie antes en los mundos ha cometido?

(81)
¿Vais a los hombres con deseo, en vez de a las mujeres? Realmente sois una gente desmesurada.

(82)
Pero la única respuesta de su gente fue decir: ¡Expulsadlos de vuestra ciudad, son gentes que se tienen por puros!

(83)
Y lo salvamos a él y a su familia con la excepción de su mujer, que fue de los que se quedaron atrás.

(84)
E hicimos que les cayera una lluvia.
¡Mira cómo acabaron los que hicieron el mal!

(85)
Y a los Madyan, su hermano Shuayb, que dijo: ¡Gente mía! Adorad a Allah; no tenéis otro dios que Él.
Os ha llegado una evidencia de vuestro Señor; así pues cumplid con la medida y el peso y no menoscabéis a los hombres en sus cosas ni corrompáis en la tierra después del orden que se ha puesto en ella.
Eso es un bien para vosotros si sois creyentes.


(86)
Y no estéis esperando al acecho en cada camino para intimidar, ni desviéis del camino de Allah a quien cree en Él, deseando que sea tortuoso.
Recordad cuando érais pocos y Él os multiplicó, y mirad cómo han acabado los corruptores.

(87)
Y si hay entre vosotros un grupo que ha creído en aquello con lo que he sido enviado y otro grupo que no ha creído, tened paciencia hasta que Allah juzgue entre nosotros.
Él es el mejor de los jueces.

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